Comunicar,  Portada,  Shows,  Tira tintas

La mujer del César

Toma hecha en Barcelona.
Toma hecha en Barcelona.

Todos sabemos que la esposa del César es honrada y virtuosa. Está fuera de toda duda, pero también es el hecho de parecerlo el que nos lleva a tal conclusión.

¿Pensaríamos igual si viéramos a tan bella mujer salir de unos baños de mala reputación? ¿O quizá corriera en medio de la noche a casa de un amante? No digamos si la encontraran bebida al día siguiente, o dormida en las escaleras del templo. No, en ese caso diríamos algo bien distinto.

Excelencia, imagine que además corrieran habladurías sobre que su virtud no es tal, que solo se entrega a los deseos de usted. No digo que sea esto o no cierto, pero ya sabe, no hay más que sembrar la duda para que sea suficiente.

Quizá no sea justo, pero si debemos confiar en ella, ¿no debería parecer digna de confianza?

Espero que entienda que no nos referimos a usted, pero es indudable que los actos que cometa ella, tendrán su total repercusión en la imagen que tenemos del César.

¿O acaso el César no puede ser tocado por la opinión del pueblo romano?

No, me temo que no es así.

Modelo: Emilia Musat.
Modelo: Emilia Musat.

Es cierto que su gobernancia es algo que deseamos, al menos algunos, pero igual de cierto es que está perdiendo nuestro amor. No diré, me libren los dioses, que es usted un hombre que no se entrega en su deber para con nosotros. Tampoco que esté implicado en alguna de las muchas intrigas que recorren los pasillos. Menos todavía osaría sugerir que da su favor a unos por encima de otros, en busca de su lucro personal.

No, no osaría. Al César lo que es del César. Jamás dudaría de su figura.

Pero yo solo soy su fiel sirviente, y no está en mi mano decidir nada, menos todavía opinar. Pero el pueblo, ah, el pueblo es algo muy distinto.

Ellos sospechan y hablan. Susurran en las esquinas y en la oscuridad. Es cierto, vuestra guardia ha detenido a muchos y ha hecho que otros se acallen, incluso han sembrado miedo para evitar posibles revueltas. Quizá solo haya sido un mandato para evitar un malestar social, pero por las calles parece un acto total de agresión, de querer silenciar unas voces que harían tambalear vuestro poder.

Quizá desde lo alto no ve usted las cosas según son. Puede que esté demasiado alejado de aquellos a los que gobierna.

No lo olvide. Su esposa es virtuosa, y no lo dudamos, pero también lo parece.

Una vieja fotografía de archivo.
Una vieja fotografía de archivo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *