Portada de Vozdevieja. Créditos: Blackie Books.
El verano es sinónimo de planes, descanso, tiempo libre y disfrute, pero también es imposible que la memoria no viaje al pasado para recordar los veranos que pasábamos en nuestra infancia y los momentos que nos dejaron marcados para siempre. Hablemos de Vozdevieja.
Esta tranquila estación es una ventana de oportunidad para cambiar de aires, salir a respirar o volver a tareas que siempre quedan pendientes, como dedicarte un poco más de tiempo, como releer algunas de las lecturas que disfrutaste tiempo atrás. Este ha sido mi caso con esta novela de Elisa Victoria.
Blackie Books y las voces femeninas
El motivo de volver a esta novela ha sido disfrutar de su nueva edición dentro de la línea Narrativa Blackie Books. Este trabajo, junto a Supersaurio de Meryem El Mehdati (de la que ya hemos hablado aquí) han sido las obras elegidas por la editorial para abrir esta nueva línea de publicación, la cual tiene intención de ir ampliándose cada cierto tiempo.
Resulta un acierto la elección de estas obras como las primeras de la nueva línea, transmitiendo un mensaje claro desde la editorial: un gran apoyo a la literatura contemporánea y a las voces femeninas, símbolos de la editorial desde prácticamente su fundación y que tantas alegrías les está dando.
Elisa Victoria, una joven autora asentada con fuerza
La joven autora sevillana Elisa Victoria se formó en Filosofía y Magisterio Infantil, pero desde la publicación de su primera obra Porn & Pains (2013) lleva afianzando su lugar en la literatura contemporánea de nuestro país como una de las voces de su generación. De su mano han salido novelas como La sombra de los pinos (2018), Vozdevieja (2019), El Evangelio, El quicio (ambas en 2021) y Otaberra (2023). Una amplia obra que ha sido traducida a varios idiomas y por grandes medios como The New York Times, The Guardian o Babelia.
Al margen de su labor como autora, ha colaborado en multitud de medios como Tentaciones, El Salto o Vogue. Además, está relacionada con varias actividades relacionadas con el proceso de la escritura creativa, como talleres o conferencias. Un completo torrente de energía que, en parte, la lleva a asemejarse con la protagonista de esta obra.

Vozdevieja, una mirada al pasado siempre es refrescante
Una vez más, al igual que con la mencionada Supersaurio (con la guarda más de un reflejo o parecido tanto en forma como en contenido), nos encontramos con una obra que resulta ser más bien el diario de una joven en un momento muy concreto de su vida: un verano junto a su querida abuela en la década de los 90 del siglo pasado. Una premisa sencilla y, claramente, costumbrista que nos permite dar un vistazo a la mente de la infancia de aquella época que, con el paso del tiempo, son los adultos de nuestros días.
Marina es una joven que está acostumbrada a pasar su tiempo con personas adultas lo que permite que esté al tanto de una serie de cuestiones intrínsecas de la vida con su temprana edad. No son ajenas a ella el sexo, la sensación de sentirse extraña frente al resto, o temas que podrían ser tabú, como la enfermedad o la muerte. Sin embargo, todas estas realidades son afrontadas por ella a través del humor y de la falta de miedo. No le teme a nada ya que se siente completamente resguardada por su pensamiento y la gente a la que quiere.
Verborrea inagotable y respuestas inimaginables
Es refrescante oír hablar a la joven protagonista con su particular verborrea y desgranar esa curiosidad propia de la infancia a través de una ronda infinita de preguntas. Y si las preguntas no tienen final, es aún mejor cuando consigues respuestas desde ángulos que no habrías pensado en ningún momento. Esa es la magia de la infancia, aquella que no deberíamos perder jamás.
Es cierto que, en el caso de la lectura, resulta muy rara la forma de hablar de Marina, ya que su estructura verbal está muy bien elaborada, mucho más de lo habitual a esas edades. Resulta muy fácil para la autora dar voz a una niña con semejante pensamiento redactando desde la distancia y la experiencia, pero esta es una sensación muy leve que ofrece la lectura y no desmerece el resto.
Los abuelos son los cómplices de la infancia
Hay otro tema que tiene un peso fundamental y contribuye a dejar el corazón blandito sin remedio: las relaciones intergeneracionales. Quizá, dicho así, suena muy aséptico, pero afortunados todos los pequeños y pequeñas que han podido disfrutar de un tiempo de crecimiento junto a sus abuelos. Estas figuras son vitales a la hora de ayudar a esos jóvenes a desarrollar una personalidad fuerte y llena de complicidad, ya que los abuelos son los primeros amigos verdaderos de sus nietos.
En el caso de la obra, Marina no sería quién es de no pasar tiempo con su abuela. Esta le habla como una igual y le permite cierta relajación de las normas. Ambas son capaces de hablar de todo y ser sinceras la una con la otra sin importar lo difícil de la pregunta. Con ella no hay trazas de paternalismo, solo aprendizaje común.
Una lectura divertida y muy rápida que resulta más que recomendada para este verano. La oportunidad perfecta para regresar a esos momentos de una infancia que parecía aburrida, pero en la que lo teníamos todo y nunca volverá. Ojalá recuperar esa sensación y conseguir transmitirla como consigue Vozdevieja.
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Actor y director teatral con veinte años de experiencia a bordo de la compañía Teatro Baypass, que él mismo fundó. Miembro de la organización de la Feria del Libro de Parla y técnico de cabecera en Estelar Media. Lee libros y cómics con la misma pasión que disfruta de un concierto o de una buena sesión de cine. ISNI 0000 0005 1808 8693



