El personaje Hyperion en su versión MAX. Créditos: Marvel/Panini
Supreme Power de J. Michael Straczynski y Gary Frank, junto a otros autores, es una obra maestra del cómic de superhéroes que con su personaje principal, Hyperion, sirve como uno de los acercamientos más atrevidos y notables a la figura de Superman. Excepto que no es Superman, no al menos de una forma que pudiera serlo dentro de DC Comics, aunque esto hoy quizá no sea tan cierto después de varias versiones más oscuras y brutales de este.
Supreme Power y la Liga de la Justicia
Supreme Power es una revisión del Escuadrón Supremo y el Escuadrón Supremo lo es de la Liga de la Justicia, así que tiene todo el sentido del mundo que el protagonista, Hyperion, sea de forma muy evidente su Superman. Aunque, como se explicó en otro artículo, esta es una historia coral y por tanto otros héroes, y algún villano, hacen aparición en la colección principal y las tres miniseries asociadas, pero el gran peso de todo ello recae en los anchos y fuertes hombros de este héroe.
El primer superhéroe
El primero de entre todos los distintos seres con poderes, ¿podría decirse metahumanos?, que hace aparición y el más temible de todos ellos es Hyperion. Sí, en esta colección se explica cómo se le ha educado para que sea un buen ciudadano, respetuoso con los demás y dispuesto a ayudar, el problema es que en vez de venir de unos amantes padres es algo que viene fijado por el gobierno de los Estados Unidos y el ejército como su brazo ejecutor (o con sus propias ideas, este es un mundo gris y no de blancos y negros).
Es decir, se le pone una venda intencionada para que crezca rodeado de unas ideas, principios y valores específicos. Pero, ¿y si la venda se cae? ¿Qué sucede? ¿Acaso alguien lo ha pensado? La respuesta rápida, sencilla y clara es que no, aunque parece que algunas personas, por el camino, sí llegaron a poner en duda todo ello y prefirieron curarse en salud.

El reflejo de Superman
A lo largo de todo este volumen integral editado por Panini en España se hace un repaso de quién es este héroe, por ello también del original de DC. No se duda, incluso, en bromear con la idea de que crea que con solo unas gafas pasará desapercibido, una propuesta que es más recibida con escepticismo, y algo de vergüenza ajena, que con apoyo y buena voluntad.
Hay que hacer un matiz importante y es que en la mitología de DC Comics se han dado diversas explicaciones al motivo por el que nadie ve el parecido entre Clark Kent y Superman, y no es solo por ponerse unas gafas. En la era de antes de las Crisis en Tierras Infinitas se le dotó de un superhipnotismo, parcialmente inconsciente, que proyectaba una imagen más débil de Clark Kent de lo que era en realidad, mientras que en la serie All-Star Superman se explica con su postura física, tropiezos intencionados e incluso voz (algo que en el cine había sido mostrado ya en la soberbia interpretación de Christopher Reeve).
Su figura en el contexto de este Supreme Power no es la de un héroe convencido, la de alguien que solo busca lo mejor para los demás e intenta llenar de esperanza el mundo. Nada más lejos. Sí, puede que tenga buenas intenciones pero también se siente por completo solo y abandonado, puede que sea el gallo más grande del gallinero solo que su gallinero está lleno de patos y él no encaja entre ellos.
Lástima, más que inspiración
A lo largo de las páginas el escritor, el ya mencionado J. Michael Straczynski, sabe crear un personaje que más que inspirar al heroísmo desprende lástima. No cuesta sentir empatía por alguien que intenta encontrar su lugar mientras el resto del mundo va a toda velocidad, una que él podría superar si quisiera pero… ¿para qué? No es humano pero, quizá a su pesar, su mente y sus sentimientos están llenos de las mismas pasiones y penares que los de todos los demás.
El poder de la confesión
A este respecto hay que destacar la escena en que acude a un confesionario católico, aunque él no profese la fe, para hablar con un sacerdote. Este es uno de los momentos más brillantes de todos los narrados por las letras del guionista y el arte de Gary Frank, quien demuestra que es capaz de dar potentes escenas de acción pero también de retratar con acierto la intimidad en una conversación que es profunda y uno de los pilares de toda la trama de Supreme Power.

Un héroe en busca de sí mismo
A lo largo de las páginas el lector podrá ver cómo este joven vive una infancia que es una mentira, busca en su adolescencia, como todos, entender quién es y su papel en el mundo hasta llegar a ser adulto y dejar de lado las ideas y mandatos de otros para seguir los suyos propios. Pero para lograrlo, y no será fácil, primero deberá saber cuáles son y, por ende, saber quién es él.
Supreme Power, dentro de ser una visión del Escuadrón Supremo, no es la Liga de la Justicia y de la misma forma Hyperion no es Superman, pero el punto de relevancia y pilar de todo es que sí podría ser así. Sin duda sus autores plantearon una serie de ideas atractivas y que, sí, es cierto, ya habían sido exploradas antes, como en la figura del Doctor Manhattan de Watchmen y su progresivo alejamiento de la humanidad, pero no por ello están exentas de interés y, lo que es la clave de todo, de matices propios.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



