Imagen promocional de Screamboat. El barco del terror con un sosias de Mickey Mouse. Créditos: Fuzz on the Lens Productions, Kali Pictures, Reckless Content y Sleight of Hand Productions
Cuando cualquier persona piensa en Mickey Mouse y en Popeye lo hace de forma tierna y entrañable, a veces incluso con un poco de nostalgia por una infancia perdida. No es para menos, pues son personajes que han pasado por generaciones a través de dibujos animados, tiras de prensa, aventuras en la gran pantalla, videojuegos y figuras de todo tipo.
Con solo dar un vistazo al excelente libro Disneymanía de Robert Heide y John Gilman uno puede ver la ingente cantidad de material que a lo largo de los años y las décadas se ha comercializado del ratón más famoso del mundo. Puede que en el caso del marino la producción no haya sido tan extensa pero sí ha tenido, y tiene, su buena tanda de camisetas, tazas y figuras de acción como las de Boss Fight Studio que desde este observatorio cultural descubrimos en nuestra primera visita a la Spielwarenmesse, la feria del juguete más grande del mundo.
Lo que puede que nadie imaginara es que ambos aventureros terminasen llegando al mundo de las películas convertidos en malvados monstruos, en seres aterradores que pueden competir en las pesadillas con otros iconos como Freddy Krueger o Jason Voorhees. Se unen así a otros clásicos infantiles revisionados como criaturas de la oscuridad, como explicamos en el anterior artículo de esta dupla en el que nos centramos de forma principal en las producciones de Jagged Edge Productions con ITN Studios.
Mickey Mouse pasa a dominio público
A lo largo de los años, desde su nacimiento en 1928, siempre ha habido material no oficial de Mickey Mouse muy variado, incluso erótico, pero en todo momento ha sido bordeando la legalidad o, en algunos casos, saltándosela por completo. Esto es distinto en los títulos que vamos a desgranar y es así dado que en el año 2024, en enero, la creación de Walt Disney y Ub Iwerks pasó al dominio público.
Un hecho que tiene sus matices, y es que solo lo hicieron sus primeros cortos, entre los que destacan los míticos Loco por los aviones (Plane Crazy), El botero Willie (Steamboat Willie) y El gaucho galopante (The Gallopin’ Gaucho), además de varias apariciones en viñetas y el propio roedor en su encarnación original con pantaloncitos cortos y pecho descubierto. En ese mismo año se anunciaron un buen número de proyectos a su alrededor, no se limitó el tema solo a lo que el cine se refiere y se aprovechó esta esperada llegada a dominio público también en cómics y merchandising, siempre con cuidado de no pasar los límites de sus apariciones iniciales y la imagen que lucía entonces.
Ratones mutantes y cuerpos cercenados
Por supuesto el cine de terror se lanzó a ello, más en esta época en que es uno de los pilares de la industria (aunque, por algún motivo, solo con presupuesto limitado y no tanto las grandes superproducciones), para dar una visión malvada y cruel del que es uno de los personajes más populares y queridos por el público. Se puede hablar de Mouse of Horrors, precisamente de ITN Studios, donde un grupo de desprevenidos jovencitos se enfrentarán en un parque de atracciones a un ratón mutado en forma humana, que se comporta un poco como una mezcla del Joker de Heath Ledger y el de Joaquin Phoenix, que está a las órdenes de un científico loco.
De la mano de August Bound Productions llegó La masacre del ratón, de nuevo con un roedor mutado a tamaño humano tan aterrador como imparable. En este caso la similitud con Mickey Mousey es muy evidente gracias a una máscara, no oficial, que emula el rostro del personaje y un vestuario que, con cierta distancia, es el mismo de sus orígenes.
Terminamos con una coproducción entre Fuzz on the Lens Productions, Kali Pictures, Reckless Content y Sleight of Hand Productions titulada Screamboat. El barco del terror, una referencia muy directa a Steamboat Willie (término que incluso se menta en el metraje por boca de un personaje). En el trailer se puede leer de forma clara, “After 90 years, the mouse is out” en referencia directa al pase del ratón de Walt Disney al dominio público.
Tres ejemplos de ratones malvados y sanguinarios que son, sin que llegue a mentar, Mickey Mouse.
Un marinero llamado Popeye
Otro personaje clásico infantil, con matices por el humor y el ingenio de su creador, que pasó al dominio público fue Popeye. Si bien en muchos países pasó al dominio público en 2009, en los Estados Unidos de América no lo hizo hasta 2025 por lo que no sorprenderá a nadie que en ese mismo año se estrenara La venganza de Popeye de August Bound Productions e ITN Studios. En este caso se convierte al personaje en una leyenda con el típico grupo de jóvenes inconscientes que van en su busca solo para acabar hechos pedacitos por los poderosos brazos del marino.
En su reparto está Danielle Scott, habitual de este género al haber sido parte de las mencionadas Winnie the Pooh: Miel y sangre, Freddy’s Fridays y Fairest of Them All, y Kelly Rian Sanson de Pinocho está desquiciado y Peter Pan: Pesadilla en Nunca Jamás como Olive Oyl. No solo Hallmark Media puede usar a los mismos intérpretes una y otra vez en películas del mismo estilo.
Además de Steven Murphy como el propio Popeye, al que ya ha dado vida en cuatro entregas de la saga, lanzadas todas entre 2025 y 2026 donde el personaje es recuperado una y otra vez aunque haya muerto, lo que en cierta forma recuerda al anteriormente mencionado Jason Voorhees que siempre vuelve desde la oscuridad.
De comer espinacas a robar almas
También puede hablarse de los títulos Popeye the Slayer Man y Popeye the Slasherman, y de las productoras de Salem House Films, Millman Productions, Otsego Media y Ron Lee Productions. El primero cuenta con un potente maquillaje para hacer que el actor Jason Robert Stephens se asemeje a la imagen popular del personaje y la frase en el póster de “He is What He is” que es una referencia a su muletilla de “I Yam What I Yam” (“Yo soy lo que soy”, pero con la pronunciación habitual de este capitán de barco, en viñetas. En animación se le hizo tartamudo).
El segundo va por una línea similar en este punto y en su cartel puede leerse “He doesn´t Spinach. He Takes Souls”, es decir, “Él no come espinacas, él roba almas”, y poco más se puede decir dado que a la hora de escribir estas líneas el proyecto todavía está pendiente de estrenarse.
Es llamativo pensar que el personaje creado por E. C. Segar, que apareció por primera vez en 1929 en la tira de prensa Thimble Theater, apenas ha protagonizado largometrajes hasta este momento en que se le ha convertido en un monstruo destripador.
En acción real tan solo tuvo uno en 1980, protagonizado por Robin Williams, nunca ha gozado de mucha aceptación y sus resultados son bastante mediocres, mientras que en el mundo de la animación lo más cerca que ha estado fue cuando en el año 2016 Genndy Tartakovsky, un genio de los dibujos animados, hizo un test para mostrar cómo podría ser una película de Popeye y su mundo, por el camino dejó a todos babeando y rezando por que se hiciera tal largometraje.
El cine de terror vive un buen momento
El cine de terror ha dejado a lo largo de los años auténticos iconos del género, como los clásicos Drácula y el monstruo de Frankenstein (ambos basados en novelas preexistentes), pasando por otros como Freddy Krueger o Leatherface, hasta llegar a Jigsaw de la saga Saw o Ghostface de Scream. Ahora es el momento de que personajes de clásicos infantiles de la cultura popular tomen el relevo a través de Winnie-the-Pooh, Cenicienta, Mickey Mouse, Peter Pan, Popeye, Bambi, Piglet, Jack y Jill…
Nombres queridos y adorados por generaciones enteras cuyos mitos se han visto revisados, retorcidos y servidos en una bandeja que quizá no sea de plata pero sí de entrañas y sangre. Todo para diversión y entretenimiento del público ávido de tensión y tripas.
A pesar de este reciente éxito, no se puede decir que esta tendencia sea una novedad. Alan Moore y Kevin O’Neill revisaron a Harry Potter como el anticristo, a su pesar, en su larga saga de La Liga de los Caballeros Extraordinarios, mientras que en la serie The Magicians se deja ver una versión más aterradora de Narnia de la que planteó C.S. Lewis, en ambos casos sin mención directa pero sí evidente.
Eso sin olvidar el imprescindible cortometraje ¡Traedme la cabeza de Charlie Brown! de 1986 realizado por Jim Reardon, en el que la Gran Calabaza pone precio a la vida de Carlitos y toda la pandilla intenta acabar con él, con cameos de Rocky, Popeye, Mickey Mouse e incluso Godzilla.
¿Quién será el siguiente? ¿Quizá un juguete? ¿Una unión de Saw con Operación? ¿Unos ewoks caníbales que hagan temblar de miedo a las fuerzas imperiales? ¿Puede que un Bugs Bunny aterrador que lleve a incautos a su madriguera? Es complicado de decir, puede que todos ellos o ninguno. Se abren las apuestas.
Síguenos en TikTok y añade docpastor.com a tus fuentes favoritas en Google. ¡Disfruta de la cultura pop!

Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



