Portadas de El ciclo de Troya. Créditos: Blackie Books.
El ser humano lleva contando historias desde que es consciente de su creatividad y algunas de ellas llevan con nosotros desde el principio de los tiempos. Se han contado de muchas maneras y han servido de ejemplo o influencia de las que vinieron después. Hablemos de El ciclo de Troya.
La importancia de las historias y el componente mitológico
La ciudad de Troya está instalada en el imaginario popular desde nuestra más tierna infancia y no son pocas las veces que hemos oído hablar de la historia de su conquista por medio de un ingenioso ardid y un caballo de madera que actúo como trampa. A estas historias, que como muchas otras tienen su base de verdad, hay que sumarle un componente fantástico que hace aún más grande esta narración: la mitología clásica.
Ya lo decía William Shakespeare en labios su famosa obra Romeo y Julieta: “Soy un juguete del destino”. Es curioso como un autor inglés del que no conocemos toda su vida simplemente rememorara las grandes historias clásicas narradas por otro gran escritor al que tampoco conocemos del todo: Homero.
La Ilíada y La Odisea (esta última de rabiosa actualidad gracias a la nueva adaptación cinematográfica realizada por Christopher Nolan) son los dos poemas épicos que dan base a la novela de aventuras que se desarrollará en épocas posteriores y, al mismo tiempo, sirvió para dar a conocer algunos de los atributos que recibían los dioses que recibían culto por parte de los griegos. Ya lo hemos comentado en otros artículos, pero es una obra majestuosa y vital para la literatura.
La tercera historia que forma este ciclo es La Eneida, obra del poeta Virgilio (aquel que guiaba los pasos de Dante en La Divina Comedia), y que resulta una reinterpretación de lo narrado por Homero en las obras mencionadas para justificar la fundación de la ciudad de Roma y unir el legado cultural con sus antepasados griegos, de los que tomaron gran parte de su mitología politeísta.
¿Quién es el autor?
Este trabajo, a pesar de adaptar el ciclo homérico (y algo más, que comentaremos a continuación) no acredita a Homero como el autor, sino que está firmado por el autor alemán Gustav Schwab, pensador del siglo XIX y contemporáneo de Johann Wolfgang von Goethe. Esta figura, en principio desconocida, fue vital para incluir el estudio de la antigüedad clásica dentro del sistema educativo germánico de la época, gracias a la redacción de la obra Las más bellas leyendas de la Antigüedad Clásica, de dónde sale el ciclo que nos ocupa.
La edición
Blackie Books es la encargada de publicar El ciclo de Troya y lo hace de una manera muy cuidada e interesante. Lo hace dentro de su Colección Clásicos Liberados, con un formato similar al usado con la famosa Saga Blackwater, que ha sido un auténtico éxito de publicación. Encontramos unos preciosos libros de pequeño formato, con portadas del ilustrador Luis Paadín, que apenas pesan y pueden llevarse a cualquier parte. Además, ninguno de los tres tomos (La guerra, El viaje de Ulises y La patria de Eneas) supera las 300 páginas, lo que hace que se puedan leer con voracidad. Para ir abriendo boca y generando interés, cada volumen ha salido con una semana de diferencia respecto al anterior.

El ciclo de Troya, haciendo accesible una obra compleja
Esta adaptación de Schwab es un laborioso trabajo que se disfruta desde las primeras palabras. El escritor no es ajeno de lo complejo de entender semejante cantidad de información y no se limita al uso de las obras propiamente dichas, sino que recoge de otras fuentes clásicas todo lo necesario para dar un contexto accesible al lector. Por ejemplo, el tomo de La guerra no adapta únicamente La Ilíada: en sus primeros capítulos, nos narra el problema que da origen a la guerra, como suceden los viajes y el reclutamiento, los intereses de los dioses y otros mitos que pertenecen a ese imaginario mitológico.
Algo similar sucede en los otros dos tomos, que cuentan con un factor importante a la hora de facilitar la transmisión de la historia: no se desarrollan en verso y la narración se adapta a una prosa que mantiene una gran variedad de figuras retóricas que enriquecen la historia y nos atrapan sin medida. Si entramos en la historia, por mucho que conozcamos el desenlace, no somos capaces de abandonar la lectura de esta increíble epopeya.
No es fácil adaptar los clásicos
Es un texto que tiene algunos altibajos o tropezones de ritmo, pero son detalles menores que se pasan por alto. También es lógico sentir la repetición de esquemas en el tercer volumen (La patria de Eneas), ya que son semejantes a los que usó Homero en las obras primigenias. Aún con todo, es una obra accesible para todo tipo de público, ya sea novato en este universo mitológico, quiera ampliar información sobre los mitos, o volver a disfrutar de una historia que ya conoce.
Es cierto que este ciclo parece un tanto incompleto ya que debería haberse incluido una de las piezas fundamentales de la tragedia griega: Las Troyanas de Eurípides. Una de las mejores obras teatrales existentes que narra los sufrimientos que padecieron las mujeres troyanas por parte de los héroes griegos cuando la ciudad fue destruida. Quizá, incluir esa mirada femenina sobre el conflicto, enriquecería del todo esta compleja historia.
Si estás buscando una lectura veraniega o has visto la adaptación cinematográfica y quieres saber más de lo que cuenta, haz esta compra sin pensarlo. No sólo disfrutarás de una historia entretenida, bien adaptada y muy bien narrada, sino que abrirás la puerta a un sinfín de historias y leyendas que te llevarán a otras lecturas que enriquecerán tu conocimiento del mundo clásico. Un mundo clásico que habla del presente con mucha claridad gracias a este trabajo.
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Actor y director teatral con veinte años de experiencia a bordo de la compañía Teatro Baypass, que él mismo fundó. Miembro de la organización de la Feria del Libro de Parla y técnico de cabecera en Estelar Media. Lee libros y cómics con la misma pasión que disfruta de un concierto o de una buena sesión de cine. ISNI 0000 0005 1808 8693



