Imagen promocional de la segunda temporada de Daredevil: Born Again. Créditos: Disney +
En su primera temporada Daredevil: Born Again se convirtió en una de esas series que había que ver, una que subía las apuestas a cada episodio. De igual forma sucede en su segunda temporada, de los que hemos hecho seguimiento y haremos hasta el final, con una propuesta dura, sórdida, oscura y adulta.
Si bien el mundo en el que parecen moverse los personajes es en blanco y negro la realidad es otra, lo que hay es una gama de grises que lo gobierna todo. Nadie tiene la conciencia del todo limpia, los que se consideran salvadores son tan culpables de lo que sucede como los que solo anhelan crear el caos. Y al final nadie puede tirar la primera piedra, ¿pues quién puede decir que está libre de pecado?
Vamos a entrar de lleno en el sexto episodio de la segunda temporada de Daredevil: Born Again, así que no sigas leyendo si no deseas saber más. Se darán detalles específicos de personajes, tramas y hechos.
Así que… ¡alerta de Spoilers!
¿Merece la pena vivir sin amor?
La tragedia del capítulo anterior sigue presente: el fallecimiento de Vanessa Fisk. Su marido, Wilson, es incapaz de procesarlo, su alma está rota. No se marcha de su lado. El médico que la ha atendido entra para darle el pésame, le ofrece un abrazo y, para sorpresa de cualquier espectador, este parece aceptarlo. O quizá no tanto.
Como ha quedado claro a lo largo de toda la producción Wilson Fisk es una máquina de matar, un gigante que camina entre hormigas y no teme pisarlas. Así que coge al médico entre sus brazos con fuerza, cada vez más y más hasta que, literalmente, lo rompe. Donde antes había vida ahora solo hay una carcasa vacía, igual de vacía que es para él la vida a partir de ahora.
Vanessa Fisk era muy querida
Por otro lado, si queda en duda si el alcalde de Nueva York es o no querido sí puede verse que ella lo era, con un funeral lleno y muestras de cariño por parte de los ciudadanos. Eso sí, en el velatorio él, Wilson, está solo. Puede ser una señal de respeto, quizá se le está dejando espacio para su dolor, o, más probable, es que todos saben que es mala idea sentarse a su lado en este momento de duelo.

Karen y Matt, una relación compleja
Una relación muere y otra se agita. Mientras Wilson Fisk llora a su amada Vanessa es el turno de que Karen Page y Matt Murdock tengan una de sus cada vez más habituales discusiones. Sus puntos de vista se alejan, se quieren y se aman, sí, pero todo lo que viven les pasa factura y lo que está en juego no es solo su ciudad, es su propia alma.
Ella le dice que todo esto, toda la situación, “Solo terminará cuando uno de los dos caiga”. Esto no parece discutible, por lo que se ha visto en la primera temporada de Daredevil: Born Again el rencor que se tienen ambos protagonistas es tal que más allá del aspecto superficial sobre cómo debe regirse la ciudad lo que late es un odio que hace que ambos ardan por dentro, con un único desenlace posible.
¿Es justa una venganza?
Matt no niega este hecho, al menos no del todo, pero tiene claro que “La venganza no es justicia”, aunque como se ha visto de forma previa tampoco la ley es siempre justa y él también tuvo sus discusiones por esto mismo con el fallecido Foggy Nelson. Al igual que Fisk él tiene claro qué debe hacerse y todos deben seguir sus normas, su marcaje, ese es el camino correcto.
El peligro de las elecciones
Pero, ¿y si no lo es? Llevada no tanto por la ira y sí por la frustración, Karen pone una pistola en la cabeza de Bullseye, quien dice un sincero “Gracias”, pero Matt impide que termine con su vida. Le grita, no entiende el porqué de sus decisiones, “¿Qué demonios te pasa? Siempre eliges a la gente incorrecta” (recordamos que el material que nos proporciona Disney + es en inglés y sin doblaje, por lo que la versión final oficial puede variar).
Ella sabe, y entiende, que él no pueda matar, que haya decidido hacerlo, ¿pero ella también debe seguir esa norma? Él la mira y no entiende a quién está viendo, “¿Qué te ha pasado, Karen?” y su respuesta es sencilla a la vez que demoledora: “He madurado”. Quizá no haya espacio en el mundo para ponerse unas mallas y pegar una y otra vez palizas a villanos para que se recuperen y vuelvan a hacer de las suyas.
¿Es culpable un héroe de las muertes ocasionadas por su villano?
Este es un planteamiento que se ha visto varias veces en el mundo del cómic de superhéroes y es el hasta dónde deben llegar o no los defensores del bien. ¿Son responsables de las muertes y caos que crean sus villanos por haber decidido no poner fin a sus vidas? ¿Se puede culpar a Batman de que el Joker una y otra vez cometa masacres? ¿No debería hacer todo lo que sea necesario para terminar con sus tropelías?
Esto es algo que cobra mucho sentido en Daredevil: Born Again por la presencia en la serie de Frank Castle, conocido como el Castigador, aunque por el momento no ha aparecido en esta segunda temporada. Sus métodos son los que son y la propia Karen Page ha llegado a decir que eran efectivos, ¿quién puede culparla de querer poner fin a toda esta compleja situación de una vez por todas?

Daredevil y Wilson Fisk, el leitmotiv de Born Again
Saltamos a otra pareja, a la que mueve esta ficción, vamos al encuentro de Daredevil con Wilson Fisk. Ambos saben quiénes son, de qué son capaces, podrían eliminar la amenaza que suponen si de verdad lo quisieran pero… ¿es lo que anhelan? Es complicado decirlo, en teoría se supone que sí pero desde otro punto de vista casi parecen disfrutar de sus enfrentamientos, de saber que tienen un rival fuerte el uno en el otro. No es descabellado pensar que en su solitario mundo tan solo su más mortal enemigo es quien sabe lo que sienten, padecen y el peso de sus decisiones.
El devastado alcalde le dice que no está sorprendido de verle, de que haya ido hasta su refugio secreto, donde está ese cuadro blanco que Vanessa le vendió en el pasado, y el justiciero le dice, con sinceridad en su voz, que siente su pérdida. Por unos momentos solo hablan, saben que deben terminar ya con este enfrentamiento, nadie gana y todos pierden. Ambos aman y defienden a Nueva York, pero sus visiones de cómo hacerlo no pueden coexistir.
Lo que ambos quieren, pero no se atreven a decir
Y entonces, como es inevitable, tras el delicioso duelo interpretativo entre Charlie Cox y Vincent D’Onofrio, empiezan a pelear, a luchar. Uno dice “¿De verdad esto es lo que quieres?” y el otro responde “Es lo que los dos queremos”, y da igual quién dice qué, ambas sentencias son ciertas, podrían salir tanto de la boca del uno como la del otro. Luchan sin control, sin reprimirse pero Wilson Fisk sabe que siempre ganará dado que Daredevil no puede detenerle, trabaja fuera de la ley, y tampoco será jamás capaz de matarle.
Y quizá, solo quizá, lo que sucede es que Karen Page tenía razón.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



