Fotograma de Leonard y Hungry Paul. Créditos: BBC/Filmin
Leonard y Hungry Paul es preciosa. No hay otra forma de definir a esta serie que ha triunfado en la BBC, donde también vive sus aventuras Doctor Who, y que llega a España a través de Filmin. Una propuesta tierna que habla sobre lo más cotidiano, lo mundano y el día a día y pone encima de la mesa algo muy importante: la vida es un lugar estupendo.
La importancia de lo cotidiano
Sí, por supuesto que hay dolor y tragedia, por supuesto que hay épocas terribles, por supuesto que hay momentos que ojalá que no existieran pero vivir es algo maravilloso. Cada día está lleno de pequeños milagros, como el hecho de que puedas leer este artículo aunque estés a cientos, quizá miles, de kilómetros de todo el equipo de docpastor.com, el tomar una taza de café en una terraza mientras ves a otros viandantes protagonizando sus propias películas, o ir a cenar con esa persona especial y terminar el día con una sonrisa que lo ilumina todo.
Esto está presente en Leonard y Hungry Paul desde el minuto uno de su primer episodio, una temática que no es nueva y que la ficción ha tratado en muchas ocasiones sin importar el medio. Por citar una serie que va en la misma línea, pero desde un punto de vista distinto, estaría la aplaudida Poquita fe y, si hablamos de cine, podría mentarse la archiconocida Amélie. La lista no sería precisamente corta, y es que aunque no se suela pensar hay mucho por contar sobre la vida, sobre lo cotidiano, sobre eso que parece ordinario.
Un viaje para disfrutar sin prisas
La producción, original de Irlanda, se toma su tiempo y prefiere ir despacio, es un viaje que debe disfrutarse. No importa tanto el destino como el recorrido, un periplo en tren que va hace paradas en lugares escogidos y permite a los pasajeros ver el paisaje y tomar un buen café en la cafetería de varias estaciones. El que busque una serie llena de giros, saltos, de esas que terminan cada capítulo en un cliffhanger, no lo encontrará aquí, lo que sí tendrá es un poema audiovisual dedicado a todos y cada uno de nosotros.
Poesía visual
No es exagerar decir que es un poema visual y es que la fotografía y la puesta en escena de Leonard y Hungry Paul es igual de cuidada que preciosista. Cada plano, momento y segundo está pensado, ideado y hecho para dotar a la producción de un alma propia, siempre con un toque muy agradable, muy de puro confort. Es la definición perfecta de qué significa el término Cozy.
Esto va a más por sus colores, suaves y rozando el tono pastel, y una iluminación que alegra el corazón, con algunos usos ingeniosos de la misma como unos adornos que brillan más en un beso al que sigue una sonrisa, una de esas que son capaces de cambiar un mundo. Es así de igual forma en el vestuario de cada personaje, en cómo eligen encarar su día a día y una forma muy buena de mostrar al espectador el interior de cada uno de ellos.
Buena dirección y actuaciones cuidadas
Hay que alabar la labor de Andrew Chaplin a la dirección y es que sabe sacar oro del estupendo guion firmado por Richie Conroy y Mark Hodkinson, además de a las actuaciones de su reparto. Este está encabezado por Alex Lawther como Leonard, al que puede que el lector sitúe de otras obras como Andor y The End of the F***ing World, junto a Laurie Kynaston como Hungry Paul, al que se ha visto en Sandman y Cradle to Grave.
Dos mejores amigos que no siempre han encontrado la aceptación por parte de los demás, dos personas que viajan por este mar de incertidumbre a la espera de no ahogarse, pero a veces cuando solo estás flotando en medio el océano alguien llega para lanzarte un cabo y rescatarte.
Amigos y compañeros
Hay que mentar también las interpretaciones de Paul Reid como Mark Baxter, un escritor, aunque el término se usa aquí de forma muy laxa, que es, con todas las letras, un papanatas y que desde un primer momento te cae mal gracias a un muy buen trabajo de guion y de actuación. Al otro lado está Shelley a la que da vida Jamie-Lee O’Donnell, una mujer encantadora, única en sí misma, con una alegría contagiosa y una de esas personas que recuerdan a Fred, el sobrino de Ebenezer Scrooge, de Cuento de Navidad.
Y es que en el fascinante relato de Charles Dickens llega a decirse sobre él: “Si alguna vez quisiera la casualidad, cosa harto improbable, que conocieran ustedes a un hombre con una risa como la del sobrino de Scrooge, todo cuanto puedo decirles es que también a mí me gustaría conocerlo. Preséntenmelo, que yo cultivaré su amistad.” (según la traducción de Alejandro Tobar, para Edelvives en 2025). Estas mismas palabras, letra a letra, son aplicables al personaje de Shelley.
Julia Roberts, la narradora
La serie cuenta además con una estrella invitada de renombre: Julia Roberts. La famosa, famosísima, y conocida, archiconocida, actriz es la narradora a lo largo de los diferentes episodios que componen el total. Ella une y conecta cada trama una con otra, y ayuda a que el total tenga un mejor encaje y funcione mejor como unidad que como pequeñas historias independientes.
En España se cuenta con la voz de Mercedes Montalá, actriz de doblaje de Julia Roberts, para que el espectador pueda disfrutar de la misma experiencia que en la versión original. Esta profesional es además la voz de otras grandes y míticas intérpretes, como Sharon Stone, Catherine Zeta-Jones o Michelle Pfeiffer. Eso sin olvidar a Julie Andrews, Annette Bening, Angela Bassett o la fallecida Kirstie Alley.
Una novela debut
No pueden terminarse estas letras sin hablar del origen de todo y es que esta serie es, en realidad, la adaptación a la pantalla de la primera novela de Rónán Hession. La obra, publicada de forma discreta en 2025 y con el mismo nombre que lleva su versión audiovisual, Lenonard y Hungry Paul, se convirtió en un gran éxito con miles de ventas y lectores. Entre ellos, la propia Julia Roberts, lo que sin duda facilitó su implicación en este proyecto.
En España ha sido lanzada por Alpha Decay, y de la misma la editorial dice “El debut de Rónán Hession en la novela es una historia optimista y tierna, escrita con un ingenio excepcional y una sensibilidad prodigiosa, sobre aquellas personas que tienen el poder de mejorar el mundo a través de la amabilidad y el amor. Una insólita mirada bondadosa a nuestra sociedad que funciona como un antídoto contra la ansiedad del cambio y la incerteza del futuro.”.
Leonard y Hungry Paul, tan reflexiva como poética
Leonard y Hungry Paul es esa serie que te hará sentir mejor, que desearás ver antes de irte a dormir para hacerlo con una sonrisa, es una delicia que encanta y encandila desde el primer momento. Lo tiene todo para convertirse en una de esas producciones de culto que a final de año estará en muchas listas de lo mejor que deja el 2026, y es así por su propio valor, por su personalidad única y por una fantástica vertiente argumentativa que es igual de reflexiva que poética.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



