La presentación de un libro siempre es algo especial. No hay dos iguales, lo mismo que no hay dos personas iguales y tampoco dos escritos que lo sean. Por este motivo no importa las veces que uno haya hecho firmas y charlas, siempre tendrá algunas mariposas en el estómago al pensar en lo que está por venir.

El sábado 25 de febrero (de 2017, por si estás leyendo esto gracias a algún ingenio cronal) tenía que acompañar a Frost a Fnac Triangle (Barcelona), para hablar de sus aventuras y de este volumen que él ha ilustrado y yo he escrito; bueno, basándome en las historias que él me ha contado, eso sí.

Junto a nosotros iba a venir Nacho Fernández, buen amigo y veterano dibujante que muchos conoceréis por Dragon Fall o Los Mundos de Valken. Él sí vino, en cambio Frost…

A ver, no fue culpa suya. Sé que habría querido estar, pero cuando a uno le atrapa en el futuro un bucle temporal que le manda al pasado y no le deja cumplir con el presente… ¡Encima había bizcocho! Y todos sabemos lo sabroso que es el bizcocho temporal.

¿Qué podíamos hacer? Nada, valor y al toro. Así que con ayuda de Arnau (el técnico de la sala) y Marta Beren, preparamos los micrófonos, el escenario y nos sentamos para recibir a los amigos y curiosos varios que por allí se pasaron.

Un perrito aventurero, que además viaja por el espacio, es algo que hace que la gente se acerque a husmear (yo lo haría. Es decir, si no hubiera estado sentado hablando. Habría sido muy raro levantarme de la banqueta para salir de la sala y volver a entrar husmeando cual conejo husmeador).

Nacho comentó cómo había conocido a Frost, anécdotas que había compartido con él y por mi parte también pude hablar de viajes que hicimos juntos, su afición por irse a explorar cada vez que llegaba a un sitio nuevo y esos dos colmillos tan característicos que tiene (parte de su herencia al ser hijo de un dragón).

Hubo algunas preguntas, claro está, e incluso desde el público se comentaron también una o dos historias de los que han conocido a este intrépido perrito. Después vinieron las firmas a los que se habían hecho con el libro (que os recuerdo que podéis comprarlo poniendo un mensaje en la comunidad de Frost en Facebook o en el mail doc@docpastor.com), algún dibujo y muchas sonrisas.

Por la noche escribí un mensaje a Frost con algunas de las fotos que había, sé que le llegaron a pesar del bucle temporal ya que las ha puesto en su Facebook. Lo que no me ha llegado es la respuesta todavía, igual pasado mañana lo hace que los viajes en el tiempo siempre lo lían todo.

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