Gotham. ¿Habrá todavía alguien que desconozca esta ciudad? ¿Quedará alguien ajeno a sus sombras, criminalidad y ciudadanos disfrazados, ya sea para crear el caos o para combatirlo?

Ciertamente es algo que me cuesta imaginar. El hombre murciélago ha estado presente en la vida de todos, mayores y pequeños, ya sea en la pantalla, grande o pequeña, o en las viñetas y cualquiera es capaz de reconocer su símbolo. Pero el vigilante no sería el que es hoy en día sin sus contrapartidas, pues todo héroe, si es que así se le puede llamar, se mide por la magnitud de sus villanos.

De este modo, encontramos también en la sabiduría popular personajes tan veteranos como carismáticos como son Catwoman, el Pingüino o el Joker, este último con algunas versiones bastante terroríficas. Y es que si mezclas locura con diversión macabra el resultado no será otro que el Príncipe Payaso del Crimen. Tras 50 años de enajenación solitaria, en la década de los noventa, se le crearía una contrapartida femenina, conocida por Harley Quinn.

Una reconocida y prometedora psiquiatra que sentirá fascinación por el trastorno del maníaco más conocido de todo Gotham y por el que poco a poco se sentirá atraída, dejando de lado la cordura para entregarse de lleno al desequilibrio mental. Así empezará una relación de amor-odio en la que ambos se querrán y temerán a partes iguales, en cuya tóxica dinámica entrará el amenazarse mutuamente e intentar matarse, puesto que para el Joker el amor es un síntoma de debilidad y culpará a Harley por despertarle esos sentimientos.

Sea como fuere, tras tantas idas y venidas, Harley Quinn no estará sola. Siempre puede contar con su amiga Hiedra Venenosa, quien intenta una y otra vez abrirle los ojos aunque esta no esté por la labor.

Con la popularización de este personaje también han aumentado las historias en las que ella es la protagonista y no solo una comparsa de su enamorado, pero igual de cierto es que la temática no es precisamente diversa. Así, pues, solemos encontrarnos con que Harley abandona al Joker y sigue por su cuenta, respaldada por Hiedra.

En este Harley Quinn y Batman, Ty Templeton nos cuenta la misma historia, con nuestra protagonista desilusionada porque se ha dado cuenta de que el Payaso del Crimen ya no la quiere, ni a su chiflada manera, y se refugia con su mejor amiga. Será aquí donde encontremos un giro en el transcurso habitual de la historia. Veremos cómo Hiedra tendrá problemas a la hora definir su identidad, si como humana o como ser vegetal y que Harley, al intentar salvarla y recuperarla la perderá para siempre.

El mundo de Harley Quinn se vendrá abajo y, sin nadie en quien confiar, decidirá desistir y empezar de nuevo. Las risas se apagarán, las bromas se acabarán, y solo habrá un discreto futuro por delante.

6,25€, 56 páginas, con los dibujos de Rick Burchett y Luciano Vecchio y los colores de Keiren Smith que te acompañan en este recorrido bien poco gracioso hacia la reforma de Harley Quinn.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*
Website