La actriz Milly Alcock como Supergirl. Créditos: Warner Bros.
Esta Supergirl se supone que está inspirada en el cómic Supergirl: La mujer del mañana de Tom King que me leí de la biblioteca hace un par de años. Asimismo marca el siguiente proyecto para cines de ese nuevo universo DC sustentado por James Gunn después de su versión de Superman del pasado verano de 2025, y previa a la secuela (Man of Tomorrow) que en un principio llegará en verano del 2027.
A priori lo tiene difícil la prima de Superman para tener éxito, ya que su anterior película en solitario que tuvo fue la Supergirl de 1984, que tuvo como protagonista a Helen Slater. Fue un film que en su momento quiso aprovechar el éxito de la franquicia de su primo, que por aquel entonces encabezaba Christopher Reeve, pero pese a un presupuesto de 35 millones no logró recaudar ni la mitad de eso. Aún tendría que pasar cierto tiempo para volver a la gran pantalla.
Mejor suerte corrieron Laura Vandervoort y Melisa Benoist, ya que encarnaron al personaje en Smallville entre 2007 y 2011 (la primera a nivel secundario) y en la homónima serie Supergirl entre 2015 y 2021 (la segunda, como protagonista). El regreso a los cines estaba cercano, y fue con una versión alternativa de ella como se vio en la película de 2023 Flash, la cual estuvo interpretada por Sasha Calle. El fracaso del film, más el posterior cierre de ese universo de DC (con la secuela de Aquaman) acabó con la posibilidad de continuar.
Ojo que tampoco lo tiene fácil esta nueva Supergirl, porque el cine de superhéroes parece haber llegado a su cenit (o que al menos el público no lo hace triunfar como antaño, quizás por cierto empacho). Marvel lo ha notado y este año apunta a lo grande en cines con las nuevas de Spider-Man y Los Vengadores (dos pesos pesados), mientras que el nuevo universo DC lo hace con el presente film y Clayface en octubre.
No es por ser agorero, pero el Superman de James Gunn del pasado año, aún acabando siendo la película de superhéroes más taquillera del 2025, su total de 618,7 millones de dólares globales no parece mucho para las expectativas que había. Y las previsiones para este film dan para que uno se pregunte con inquietud si este nuevo universo DC llegará tan lejos como planean sus responsables o, al no alcanzar objetivos, se quedará por el camino.

Supergirl, entretiene pero no entusiasma
Una vez vista tengo que admitir que aunque creo que es un film entretenido, también es verdad que quizás podía haber dado más de sí, dejando a uno en ciertos momentos con la sensación de lo que podía haber sido en comparación con lo que acaba siendo. Eso sería lo que ocurre con Lobo, al que encarna con solvencia un Jason Momoa que nació para ese papel… pero al mismo tiempo te deja insatisfecho respecto al poco partido que sacan de él.
En cuanto a la protagonista, hay que reconocer que Milly Alcock ha roto con la versión cándida del personaje en la serie de Melisa Benoist, y se acerca algo a la versión más oscura llevada a cabo por Sasha Calle en Flash. La ventaja es que aquí está mejor desarrollada que en el ejemplo citado, demostrando el amargor de la vida que le ha tocado vivir. Eso es algo más comprensible en los flashbacks que nos vienen a servir de orígenes de esta Kara Zor-El.
De todas maneras su presencia en el Superman de James Gunn fue poco más que un mero cameo, mientras que por contra su primo (de nuevo a cargo del actor David Corenwest) está demasiado presente en esta cinta, supongo que para recalcar el contraste de caracteres entre ambos personajes. Aún así aquí queda más claro el origen de Krypto, su apego a Kara y porque está moverá cielo y tierra para salvarlo en este film.
Por los avances previos muchos citaban si no sería esto la misma fórmula de Guardianes de la galaxia (la mayor aportación de Gunn al universo Marvel), pero aunque igual pueda tener alguna semejanza, lo que recuerda más por momentos es a la saga Mad Max. De esta toma como su más evidente referencia lo relacionado con el contrabando de esclavas para que los villanos puedan procrear, algo similar a lo visto en la película de 2015.
La protagonista está celebrando su 23 cumpleaños emborrachándose en un planeta con sol rojo (para que así le afecte lo que toma) cuando conoce a Ruthye, que quiere vengarse del bandolero Krem que asesinó a toda su familia. Otro detalle a destacar es la relación que se establece entre ambas, que se verán juntas con un objetivo común cuando el citado Krem envenene a Krypto. El problema es que el susodicho como villano tampoco es que deje huella.
En resumidas cuentas, cuando se acaba de ver Supergirl (que por cierto no tiene ninguna escena tras los créditos) uno se queda con la sensación de que han querido hacer una historia sobre como superar el dolor por una pérdida, algo bastante presente en Kara y Ruthye, pero que el resultado final no logra subir más allá del mero entretenimiento, poniendo en duda, como he citado más arriba, su recepción y el futuro de este universo DC.
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Crítico especializado en cine y cómic, aunque no tiene problema en lanzarse a leer libros y opinar sobre ellos, siempre de forma constructiva y con educación. Bien conocido en el mundo de la divulgación por su alias, El Chacal, y su blog El Blog del Chacal donde comparte sus reseñas y conocimientos. ISNI 0000 0005 2401 3399



