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Outer Darkness: más allá de la ópera espacial

Intentad imaginar un mundo en el que los viajes por el espacio son posibles, un lugar en el que las naves surcan las estrellas y llegan hasta lugares antes solo soñados. Puede que vivan increíbles aventuras, que se encuentren con criaturas de leyenda y que lo imposible se convierta en posible.

Eso y más sucede en Outer Darkness, obra de John Layman y Afu Chan que nos trae Planeta Cómic. Un primer tomo con arco completo de los primeros seis números, que de primeras parece prometer una space opera al uso, con claros tintes y referencias a Star Trek, pero que rápidamente se aleja de ello para presentar al lector un sitio mucho más oscuro y aterrador.

Un universo en el que el único límite es el espacio, pero en el que la ciencia se ha unido de forma simbiótica con lo místico y lo mágico, haciendo que los muertos puedan volver a la vida, que los demonio asalten a las tripulaciones confiadas y que los dioses se conviertan en siervos de aquellos que debían adorar sus vastos poderes.

De esa forma, la historia firmada por Layman y Chan bebe del género en su vertiente más clásica, pero lo funde con características que son más habituales en otros y logran crear una historia única, con su propia personalidad, a la que dotan de una oscuridad intrínseca que baña cada una de las páginas de este tomo.

El guion es atractivo y adictivo, dejando en todo momento con ganas de más y si bien este volumen puede leerse de forma unitaria, es igual de cierto que abre un buen número de puertas y ventanas que deberán explorarse en futuras entregas. Todo ello llevado adelante por un grupo de personajes que parecen estar jugando siempre a dos bandas, desde el capitán de la nave hasta el navegante de la misma, cada uno de los mismos con su propia historia e intereses que pocas veces parecen cruzarse. Más que una tripulación conformada y confiable, podría hablarse de un grupo de piratas sin que hubiera que cambiar más que una o dos líneas de diálogo.

El apartado de la ilustración conquista desde el comienzo con dos primeras páginas (una de ellas doble) que sitúan perfectamente al lector sobre dónde está, con un vistazo inicial que hace pensar en una ópera espacial al uso para rápidamente quitar de encima esa idea y presentar algo mucho más terrible y amenazador. Si bien en alguna ocasión el estilo palpablemente cartoon de la obra parece no encajar con lo narrado, es las menos ya que casi siempre lo que logra es que las sombras que se están mostrando sean más pronunciadas gracias a estar ocultas bajo este trazo simple y colorista.

Outer Darkness es una aventura espacial llena de los puntos que habitualmente definen a este genero, pero que no duda en alejarse de ellos a la primera de cambio para buscar su propio camino. Un camino que se atisba largo, complejo y sin duda fascinante.

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