Comunicar,  Pensamientos

El proceso que no es constitucional

El proceso de la independencia catalana va en contra de la constitución, y por tanto el Tribunal Constitucional de forma automática lo ha vetado. Algo que se sabía que iba a suceder desde hacía meses, pero que por algún motivo Artur Mas parece que había evitado comentarlo.

¿El motivo? Viéndolo desde el punto de vista de alguien que se dedica a la comunicación, es que ganas más seguidores si alguien te prohíbe hacer algo, que si tú directamente dices que la forma en que se están haciendo las cosas no van a servir y que lo sabes.

Desinformación.

Medias verdades.

Tópicos.

Pasiones.

Esos son los cuatro puntos que han marcado todo lo que confluye en mañana, en el nueve de noviembre que en un acertado uso del marketing se le ha llamado 9N.

Pero que nadie se confunda, no solo Artur Mas y los políticos de Cataluña (algunos) han jugado estas bazas, no, qué va. Mariano Rajoy y su cohorte (algunos) no han dudado en hacer esto mismo. Así llegamos a este momento, en el que criticar el cómo se han hecho las cosas (lo que conlleva que criticas ambas acciones), se está asumiendo como el estar en contra de la independencia de Cataluña.

Lo primero es que uno puede estar o no a favor, es un tema muy personal y nadie debería sentirse presionado para tomar su decisión. Algo que lógicamente no está pasando, en ninguno de los dos sentidos, lo que además se incrementa si eres una persona que vive en Barcelona pero no eres de allí. Por un lado de un tiempo a esta parte en Cataluña empiezan a mirarte no mal, pero no del todo bien, y fuera sucede lo mismo por el mismo hecho.

Nos estamos volviendo locos. No, perdón, nos estamos volviendo de corta mira, y eso es mucho peor.

¿Puede alguien negar que Artur Mas y Mariano Rajoy estaban manejando una cortina de humo (uno la independencia, otro la no independencia) para tapar otros temas de más urgencia (quizá más relevancia)? Los dos son culpables, y se les ha ido de las manos. Tanto se les ha ido de la mano que bien pueden ser culpables de todo lo que pase a partir de aquí.

¿Y si hubieran dicho la verdad? ¿Al menos uno de ello? Por verdad me refiero a que hubieran explicado realmente bien, y comprensible para todos, el porqué se pide esta independencia (que no es la única en España, no lo olvidemos tampoco) y el porqué ahora mismo no se puede hacer.

¿No sería mejor que desde la Generalitat se hubiera intentando cambiar los cauces para que sí pueda ser posible? Sí, es menos vistoso, menos mediático, se tarda mucho más y quizá conllevara que realmente así se facilitara el proceso.

A todos.

No solo a la independencia catalana.

A todos los ciudadanos españoles.

Que nadie se confunda, lo que va a suceder mañana va en contra de la constitución, y uno que en ocasiones se pone a Sinatra y con un whisky intenta arreglar el mundo, piensa si no se debería haber intentando cambiar precisamente eso.

Lo que va a suceder mañana no afecta solo a Cataluña, para nada. Es un tema que ha dejado claro que el gobierno no quiere que sus ciudadanos puedan expresarse, puedan opinar, y mucho menos decidir sobre temas que son de importancia. ¿Porqué? Cuatro patas bueno, dos patas malo. Creo que era así la cita, ¿no?

En 2011 ya se cambió la constitución, en dos semanas, sin consultar y sin avisar a nadie. Ese papel que parece intocable y ahí está. ¿No lo recuerdas? No te preocupes, es normal, apenas tuvo repercusión y es bastante dejado de lado en los mitines.

Y ahora estamos así.

En un momento en que unos mienten y los otros también. No, no. No mienten los catalanes. No miente el resto de España. No lo hacen sencillamente porque la gente tiende a creer lo que dicen sus gobernantes, y los medios, las personas son personas y cada uno tiene sus motivos. No nos lancemos al cuello del vecino, ya que al igual que nosotros se encuentra en una tierra de nadie en la que está mal decir que algo está mal.

Hoy es un día que puede marcar un antes y un después. Un día en el que todos nos paremos a pensar (mientras nos dejen) el porqué no se está permitiendo a los ciudadanos (a todos) dar una opinión.

Y un gobierno que no quiere escuchar la opinión de sus ciudadanos, es un gobierno al que no le importa la opinión de sus ciudadanos.

¿Debería independizarse Cataluña? Si lo que querías era saber mi postura sobre eso, me temo que, al igual que a todos los demás, no me dejarán poder opinar.

Es terrible.

País de pandereta.

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