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Caballero Negro: La Maldición de la Espada de Ébano

Si nos atenemos a los hechos y las publicaciones el Caballero Negro es uno de los personajes de Marvel Comics cuya mitología más se extiende en el tiempo, metafórica y literalmente. Por un lado por el hecho de que las historias del primer Caballero negro se publicaron incluso antes de que Marvel fuera Marvel, en la época en que era conocida como Atlas, y por el otro debido a que estas mismas aventuras sucedían durante los mitos artúricos que tan bien conocemos todos.

Por supuesto, y al igual que otros, la llegada de la era Marvel y la nueva vida que estaba teniendo el género del superhéroe hizo que regresara. Primero como un villano que luchó contra los Vengadores y más tarde como un justiciero sobrino del malvado, que a la postre resultaba ser descendiente directo del primer Caballero negro.

Una mitología realmente interesante e incluso preciosa, una actualización en toda regla de la leyenda de los caballeros con el añadido de que el Caballero Negro actual es también científico. Así que tenemos a un héroe muy completo, con muchas posibilidades, pero al que nunca se ha sabido sacar partido y que más que nada ha ido dando tumbos a lo largo del tiempo.

Quizá su momento de mayor esplendor, o de oscuridad (todo depende de cómo se mire) fuera durante la conocida como Saga de Proctor, en la que debía mirar frente a frente al abismo de su maldad. Algo que está muy ligado a él mismo, ya que la espada que porta de poderes mágicos es un arma del mal pero que empuñada por alguien justo puede convertirse en un arma del bien. El coste que tenga es otro tema.

Si nos ponemos a pensar es muy probable que lo más memorable de este personaje sea el diseño que lució durante los años 90, con su traje de espadachín junto con una barba de tres días, cazadora de cuero y lo que sin duda era un claro homenaje a un sable de luz de Star Wars. Y decir esto de un personaje con tanta solera y rica mitología es una lástima.

Puede que Caballero Negro: La Maldición de la Espada de Ébano sirva para cambiar el rumbo, al menos sí que sirve para repasar su historia, para poner los puntos sobre las ies y dejar claro que este héroe no es la comparsa de nadie. En estas páginas de autoría de Si Spurrier y Sergio Dávila se profundiza en los orígenes de su legado con un viaje hasta el primer Caballero negro, pero también se bucea en la mente y los problemas del actual, en quién es, en quién quiere ser y en quién está condenado a ser.

En cierto sentido este tomo (miniserie en su origen) me ha recordado al de Supervisor: el disparador rubicón del que ya os hablé en su momento, ya que lo que pretende es actualizar y revitalizar a un personaje que merece mucho más de lo que ha tenido, al menos hasta el momento. Puede que el rumbo cambie a partir de este momento, pero si no es así al menos quedará una lectura agradable que nos permite conocer más sobre uno de los héroes más interesantes y peor tratados de Marvel Comics.

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