Edna Mode en la exposición La ciencia de Pixar. Créditos: docpastor.com
Pixar es una de las empresas que más ha hecho crecer, cambiar y evolucionar el cine en las últimas décadas, y la exposición La ciencia de Pixar, que recorre Europa y los Estados Unidos de América, es un ejemplo de ello. Una muestra que enseña la magia tras las películas de esta muy exitosa empresa del mundo del cine de animación.
Una compañía que lleva tres décadas de éxito, desde el estreno de Toy Story, y que se ha convertido en una referencia a nivel mundial. Su clave es hacer películas, contar historias, solo que en vez de hacerlo en acción real eligen el medio de la animación y a través de este lanzar todo tipo de mensajes, reflexiones e ideas.
Pixar lo cambió todo
En el libro ¡Hasta el infinito y más allá! Pixar a través de sus películas ahondé en la historia de esta productora, de sus personajes y la evolución que ha tenido con el pasar de los años. La idea principal es una que también lanzó Javier Hidalgo, director de Exposiciones y Actividades de Ciencia de la Fundación “la Caixa”, en la presentación de la muestra y es la siguiente: “Pixar cambió todo”.
Una verdad que no puede ponerse en duda. Con su lanzamiento de Toy Story en 1995 la industria del cine, y más en concreto del cine de animación, tembló y se vio una señal clara de que una nueva etapa iba a comenzar. De igual forma esto sucedió en 1999 dentro de las películas más de género con el estreno de Matrix, filme en el que las hermanas Lana y Lilli Wachowski (entonces, todavía hermanos), revolucionaron el medio con un salto tan cualitativo como cuantitativo.
Esto es algo que sucede cada cierto tiempo. En 1977 se puede situar de forma clara otro hito gracias a George Lucas y La guerra de las galaxias, con una gestación nada sencilla que se narra de forma magnífica en Las guerras de Lucas. O, por irnos todavía más atrás en el tiempo también pueden citarse Lo que el viento se llevó, con una extraordinaria duración de casi cuatro horas, o King Kong, que se convirtió de forma automática en una de las grandes películas de todos los tiempos.
Cambios a nivel industrial
Parafraseando a Javier Hidalgo se pasó de dibujos animados a cine, aunque esto requiere más de un matiz dado que las producciones cinematográficas de dibujos animados siempre han existido. Pero en este caso se refiere a cómo la llegada de Pixar modificó la industria al necesitar más profesionales que nunca para lograr sacar adelante sus éxitos, tanto por el campo de la animación como expertos en otras temáticas tanto de forma habitual como para asesoramiento específico.
Un ejemplo lo tenemos en la película Inside Out, Del revés (Inside Out) en España, y su secuela, donde se consultó a psicólogos y especialistas en el campo de la mente, como los profesores Paul Ekman, fallecido en 2025, y Dacher Keltner de la Universidad de California. También puede citarse Ratatouille en la que se contó con la ayuda del chef Thomas Keller, profesional reconocido y premiado, que les dejó entrar a su cocina y dio varios consejos referentes al hecho culinario.
Personajes icónicos
Pero más allá de este cuidado a la hora de sacar adelante sus películas y el cómo todo ello afecta a la industria, al crear puestos de trabajo, nuevas necesidades y potenciar campos específicos, para muchos lo que Pixar tiene son grandes personajes. Es inevitable que cada uno tenga a su predilecto, a ese que le hace sentir, aquel con el que tiene una conexión especial, ese que está siempre cerca de su corazón.
En este punto el citado Javier Hidalgo comentó que hay un “punto de vista emotivo y personal” y vinculó tal hecho a tener ese personaje favorito de la infancia, aunque debe matizarse, y nunca se hará lo suficiente, que Pixar no es una empresa de cine infantil y tan solo elige el medio de la animación para sus narraciones. Que, por desgracia, todavía haya público que considere, por error, que la animación es para niños es un tema que no debe olvidarse.
Por suerte es también algo que, gracias al pasar del tiempo y a un buen número de productos, cada vez está más entendido y asumido. Queda camino por hacer, más del que debería, pero títulos como Soul, Titan A.E., Shrek, la siempre mentada en este hecho conceptual Akira, o la más irreverente La fiesta de las salchichas dejan ver que en las últimas décadas algo ha cambiado.
Una idea lo es todo
Por otro lado, y es algo que tampoco puede olvidarse, “Lo importante siguen siendo las ideas”, según comentó Javier Hidalgo, algo que en su momento también dijo el actor Paul McGann (8º Doctor Who) cuando le entrevistamos, y desde docpastor.com no podemos más que darle la razón. Puedes tener los mejores efectos que permita el dinero, increíbles actores, haber pagado para usar la mayor cantidad de licencias posibles pero sin una idea, sin un fondo, sin algo de peso, lo único que tendrás será un producto vacuo y vacío que no aporte nada.
Por supuesto que pueden existir largometrajes que apuesten por ese camino y resultar ser un éxito, un ejemplo claro es Ready Player One que, para muchas personas, se convirtió en ese filme que debía verse dado que “Está todo”. Y sí, tenía un buen director, Steven Spielberg, un gran presupuesto, se basaba en una novela de éxito, y aparecían mil y una referencias a ser cazadas y al poco de su estreno se convirtió en uno de esos que no parecía importarle a nadie, aunque no sin antes haber dado ingentes cantidades de dinero.
Sucede que el guiño y la nostalgia son elementos funcionales si hablamos de atracción y publicidad, pero tan solo ejercen su poder durante un tiempo limitado y como un reclamo inicial. Se puede citar Space Jam: Nuevas leyendas, innecesaria secuela de una película igual de innecesaria, que se basó en el recuerdo que muchos tenían de la original más por asociarla a su infancia, a ciertos momentos del propio pasado, que por la calidad de la misma, sumado a todo una absurda polémica por Lola Bunny, funcionó y pasó a dormir el sueño de los justos.
Películas con personalidad propia
Pixar no quiere, ni pretende eso. Siempre busca la historia, la trama, esa idea propia sobre la que crear una aventura que sea suya, que tenga su personalidad. En ocasiones puede suceder que se tropiece, como con El viaje de Arlo cuya premisa inicial resulta más interesante y llamativa que la película final estrenada en cines, aunque la escena en que los dos protagonistas añoran a sus familias y aúllan al unísono a la Luna es de las mejores y más emotivas de todas las que ha dado esta compañía. Resulta imposible no llorar con ella.
Por eso sus filmes son tan distintos entre sí incluso aunque se hable de secuelas, aunque no han sido demasiados los títulos que hayan tenido continuaciones. El caso de Toy Story es una rara avis dentro de la compañía pues, hasta la fecha, lleva un total de cinco entregas estrenadas en 1995, 1999, 2010, 2019 y 2026 cada una de ellas muy distinta a las demás con sus propios temas y mensajes, aunque siempre con la idea del paso del tiempo y el valor de la amistad como telón de fondo.
Pixar: La fábrica de sueños
Pixar es una compañía que, sin pretenderlo, lo cambió todo. Hizo que el campo en el que trabaja, el cine de animación, cambiara de rumbo y ellos marcaron el paso a seguir, puso el listón muy alto para el resto de empresas e hizo que todas tuvieran que sentarse a reflexionar, a buscar nuevos caminos y empezar a trabajar en un campo de juegos que, de la noche a la mañana, había cambiado de reglas.
Todo ello a través de historias que conmueven, de tramas con personalidad propia, de personajes carismáticos con sus dudas, miedos, alegrías y, sin importar si se trata de juguetes, de niños pequeños, de ancianos gruñones, de robots solitarios a su pesar, o de alienígenas que solo quieren ser ellos mismos, tratados e ideados para ser personas, para ser, lo sean o no, humanos. Y, por encima de todo, con una idea sobre la que construir largometrajes y fabricar sueños.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



