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Se busca personaje para cómic: un Jan a dos tiempos

Jan es un autor del cómic patrio que no precisa presentación alguna, su personaje de Superlópez es sobradamente conocido y ha tenido su propia adaptación a cine con el rostro de Dani Rovira. Claro está, que esta no es su única obra, su larga trayectoria ha estado llena de otros tantos títulos, colaboraciones e incluso historias ligeramente para adultos como es Laszivia.

Precisamente es con ella con la que se vincula este Se busca personaje para cómic, ya que una de sus páginas (la número nueve) fue el germen de ese divertido álbum. La historia, según el propio creador cuenta en el prólogo, viene desde 1981, ¡hace cuarenta años! Fue entonces cuando realizó unas pocas láminas de una aventura en la que un dibujante de cómics (él, de forma bastante clara) precisa los servicios de alguien que quiera ser un personaje de las viñetas.

A partir de ahí, y perdón por el homenaje, estalla la historieta.

Durante esas pocas láminas tenemos un viaje al pasado, a ese Jan de los años ochenta en su mejor momento como ilustrador. Da gusto pasear por entre sus trazos y su color, perderse por su talento cuando este brillaba más que nunca. No en vano algunos de sus mejores trabajos vienen de esa época, como Cab Halloloco, El señor de los chupetes o La caja de pandora.

El Jan de 2020, ya que terminó la obra durante la pandemia, se une al de 1981 para llevar al lector por un viaje fantástico y divertido como solo él sabe hacer. Una trama que rinde tributo a los héroes de las antiguas strips americanas (y que en realidad son tres historias en una: Se busca personaje para cómic, Súper Rayón (Puño de titanio) y Los mogollones de Lukas), todo ello realizado a través de su particular humor y su característica forma de narrar, con su habitual estilo visual que a pesar de haber evolucionado con las décadas logra encajar a la perfección sin que el lector sea realmente consciente del tiempo pasado.

Es cierto que el ojo más avezado podrá darse cuenta de qué paginas corresponden a cada época, a fin de cuentas el trazo y las formas de un autor cambian con el paso del tiempo (incluso aunque no lo parezca). En el caso de Jan en todo momento ha procurado que las láminas más modernas se adecúen a las previas, de tal forma que la lectura es en todo momento orgánica sin tener llamativos cambios en el apartado artístico.

Hay que decir, esto es importante dejarlo claro, que muy posiblemente este volumen solo sea recomendado para los que ya sean sus seguidores. Y no me refiero a los que tan solo hayan leído algunas de las aventuras clásicas de Superlópez (que muy poco tienen qué ver con las más recientes), quiero decir los que realmente han seguido su trayectoria más allá y no han tenido que buscar en Google qué demonios es Laszivia o Cab Halloloco. Seguirá resultando divertido, pero quizá no tan atractivo.

Se busca personaje para cómic tan solo pretende dos cosas. La primera es para el propio Jan, la de terminar una obra inacabada (ya que a él, como explica en el prólogo, no le gusta dejar nada sin cerrar), y la otra es la de entretener al lector con una aventura sencilla pero dinámica. En ambos casos lo consigue, ya que el libro se ha publicado (lo que muestra que lo pudo terminar), y como lector puedo asegurar que también cumple con su misión de entretener.

Dos Jan, tres historias, un solo tomo.

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