Cómic,  Crítica

Los (monstruosos) comandos aulladores

Monstruos en Marvel Comics. Si es que no hay nada mejor que volver a los inicios. Seres gigantes y monstruosos.

¿Cómo? ¿No lo sabías? Sí, es así. Antes de la era Marvel del cómic esta editorial era habitual del género de monstruos (y de lo que estuviera de moda en aquel momento), pasando por criaturas que venían del fondo del mar, de lejanas galaxias, civilizaciones que habían desaparecido y un largo número de opciones.

Esto se notó claramente en esos primeros pasos hacia el universo de los superhéroes. Podemos citar al propio Hulk y sus oponentes, la primera aventura de Los Cuatro Fantásticos contra el Hombre Topo, los increíbles leviatanes de Namor, o el cómo en una historia que puede encuadrarse en el terror un científico se veía reducido al tamaño de un insecto y caerá dentro de un hormiguero y al que posteriormente se recuperará para que pase a ser el Hombre Hormiga. Pueden citarse más. Drácula, que tuvo su propia serie, el Hombre Cosa, varios licántropos e incluso el propio Ben Grimm.

El avance de las capas y las mallas hizo que los monstruos fueran cayendo en el olvido, pero de cuando en cuando hacían de nuevo aparición bien fueran nuevos u otros del pasado, destacando el cómic unitario llamado Conspiración que da un nuevo enfoque sobre ellos y sobre todo el universo Marvel en general.

Ahora es el momento de que recuperen el lugar que por derecho les pertenece, ahora es el momento de que lleguen… ¡¡¡LOS COMANDOS AULLADORES DE S.H.I.E.L.D!!!

Este es un nombre que no necesita de presentación alguna entre los lectores. El grupo liderado por Nick Furia durante la Segunda Guerra Mundial, siempre con su fiel Dum Dum Dugan, dispuestos a cumplir misiones con las que nadie más se atrevería. Todos ellos amigos que darían la vida por todos los demás y que no dudarían en seguir a Furia hasta el mismísimo Infierno.

No llegó a tanto pero algunos sí se fueron con él a S.H.I.E.L.D, destacando Dum Dum Dugan que ha sido siempre su brazo derecho y uno de los agentes más destacados de la organización. O no. Según se explica al principio de este tomo, y previamente en el universo Marvel, un envejecido Nick Furia (ahora convertido en The Unseen) le revela que todo ha sido una mentira.

Un choque de un tren de carga para el lector cuando descubre que el hombretón con bigote murió en 1966 en los primeros años de S.H.I.E.L.D. Fue en una misión ultra secreta que solo ellos dos conocían, así que Nick Furia decidió devolverle la vida a través de uno de los S.D.V (Simulacros Dotados de Vida) de la agencia. Y no sería la única vez,siempre que el antaño forzudo de circo caía en cumplimiento del deber, su jefe y amigo lo traía de vuelta.

Ahora él ya no está y es Hill, ¿quién si no?, la que decide hacerlo y lo hace para que sea parte de S.T.A.K.E (Valoración de Amenazas Especiales para Extranormalidades Conocidas), como su jefe de campo. ¿Acaso hay alguien mejor que un fantasma inmortal para liderar a un equipo de monstruos?

Una interesante y divertida premisa que desde un comienzo presenta un problema básico, el auto conocimiento que Dum Dum tiene de su cuerpo mecánico y todas sus posibilidades cuando la última vez que despertó fue en la que supo todo lo sucedido. Lógicamente uno puede asumir que al tener ese conocimiento su propia Inteligencia Artificial ha abierto la puerta para que entienda a la perfección al S.D.V que ocupa, aunque según van avanzando las páginas es más sencillo asumir que es una concesión hecha por el guionista Al Ewing para no entrar en más explicaciones de las necesarias.

Dejando este hecho de lado y entendiendo que solo estamos ante un tebeo de aventuras, no queda otro remedio que sentarse a disfrutar pasando un muy buen rato viendo a estos monstruos lanzándose a la acción. Un buen número de referencias y guiños, para el que sepa verlos, se asegurarán de que los más veteranos estén en terreno conocido y lo atrevido de la iniciativa junto con el acierto de plantear una serie que es (casi) su propio universo hace que sea también accesible para nuevos lectores, siempre que estos quieran alejarse de los héroes principales y sus coloridas gestas.

Criaturas fantásticas, emoción, disparos y un forzudo con bigote como su líder, ¿qué puede salir mal?

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