Sam Neill, en el papel del doctor Alan Grant, en una escena de Jurassic Park (Parque Jurásico). Créditos: Universal Pictures.
Hay artículos que uno preferiría no escribir nunca, este es uno de ellos. Sam Neill, el actor neozelandés que durante tres décadas nos hizo creer que los dinosaurios podían volver a caminar sobre la Tierra, ha muerto este lunes 13 de julio en Sídney, Australia, a los 78 años. Lo confirmó su familia en un comunicado en el que explicaba que la pérdida fue repentina e inesperada, pues llegó cuando Neill llevaba meses libre de cáncer. Se marchó rodeado de los suyos, con la misma calma que tuvo siempre.
Cuesta escribir sobre él en pasado. Para varias generaciones, Neill no era solo un actor: era el doctor Alan Grant, el paleontólogo de sombrero que caminaba entre velocirráptores como si fueran viejos conocidos. Y aunque hizo muchas más cosas en su carrera, es imposible no empezar por ahí.
Sam Neill el hombre detrás de Alan Grant
En 1993, Steven Spielberg lo eligió para protagonizar Jurassic Park (Parque Jurásico), la película que en 1993 que cambió para siempre el cine de aventuras y los efectos especiales. Neill dio vida a un científico que no soportaba a los niños y que amaba los huesos, y que terminó cogiéndoles cariño, a su manera, a unas criaturas que llevaban 65 millones de años extinguidas.
El papel lo acompañó, con cariño, el resto de su vida. Volvió a interpretarlo en Jurassic Park III (Parque Jurásico III) y, ya con el pelo blanco, en Jurassic World: Dominion (2022), casi treinta años después de la película original. Fue, quizá, el único actor capaz de recuperar el mismo personaje después de tanto tiempo sin perder ni un ápice de su calidez.
Poco después de terminar ese último rodaje, Sam Neill anunció que le habían diagnosticado un linfoma angioinmunoblástico de células T, un tipo de cáncer de sangre poco común. Pasó varios años en tratamiento. En abril, por fin, había dicho que estaba libre de la enfermedad. La noticia de su muerte, apenas tres meses después, ha dejado a medio Hollywood sin palabras.
Mucho más que dinosaurios
Reducir a Sam Neill a Parque Jurásico sería injusto. Nacido en 1947 en Irlanda del Norte y criado desde niño en Nueva Zelanda, hizo tanto cine pequeño como grandes superproducciones, y en ambos estuvo igual de bien. Se dio a conocer internacionalmente con Mi brillante carrera (My Brilliant Career, 1979) e hizo uno de sus papeles más recordados en El piano (The Piano, 1993), de Jane Campion, donde interpretó a un marido frío, pero inolvidable.
En televisión vivió una segunda juventud como actor. Su papel como el temible Chester Campbell en Peaky Blinders le presentó a nuevas generaciones que ni habían nacido cuando se estrenó Parque Jurásico. También destacó en Los Tudor (The Tudors, 2007-2010), como el cardenal Wolsey, y en Un revés inesperado (Apples Never Fall), su última gran serie.
También hizo películas de culto que muchos descubrieron más tarde, como La caza al Octubre Rojo (The Hunt for Red October, 1990) y Horizonte final (Event Horizon, 1997), donde mostró un lado más oscuro, muy distinto al del científico entrañable de Isla Nublar.
Fuera de la pantalla, Neill era vinicultor. Bajo el nombre de Two Paddocks producía Pinot noir y riesling en Central Otago, y hablaba de sus viñedos con el mismo cariño con el que hablaba de interpretar. En 2021 fue nombrado caballero por su trabajo como actor, un título que había rechazado años antes por parecerle demasiado exagerado.
Una familia reencontrada
Detrás del actor había también un padre que, durante años, guardó una pena que casi nadie conocía. En su juventud tuvo un hijo, Andrew, al que dio en adopción. Décadas después, ambos se reencontraron, y Sam Neill dedicó buena parte de sus memorias de 2023, Did I Ever Tell You This?, a contar cómo fue recuperar esa relación. Con Lisa Harrow, su primera mujer, tuvo a su hijo Tim; con Noriko Watanabe, de quien se separó en 2017 tras casi tres décadas juntos, formó una familia con sus hijas Elena y Maiko.
Resulta casi poético pensar que el actor que interpretó a un hombre que aprendía a querer a los niños que no eran suyos pasara parte de su vida real haciendo lo mismo: reconstruir una familia a base de reencuentros.
Un vacío que el cine no llenará
Las muestras de cariño no han tardado en llegar. Actores como Karl Urban, Colin Trevorrow y Toni Collette, junto al equipo de Peaky Blinders, se han mostrado muy afectados por la noticia. En redes sociales lo han despedido como a un compañero entrañable y como uno de los grandes de su generación, con menciones a su serenidad, a su cariño por Nueva Zelanda y a la huella que dejó su Chester Campbell en la serie.
Sam Neill llevaba tiempo hablando abiertamente de la enfermedad y de lo agradecido que estaba por cada año extra que la vida le regalaba. En su libro de memorias confesó que le gustaría tener una década más, quizá dos. No las tuvo, pero deja detrás una filmografía de cuarenta años de cine y una generación entera que, cada vez que escuche ese tema de John Williams, seguirá pensando en él, con la boca abierta, mirando al cielo como si esperara ver pasar un braquiosaurio.
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Arquitecto de formación y productor por pasión. Cofundador de las productoras One Vision (antes Vision Fes) y Vespre, es uno de los nombres tras los aclamados cortometrajes «The Stranded» y «Villa Offline», entre otros trabajos. Habitual de eventos y convenciones de Cultura Pop tanto a nivel nacional como internacional. ISNI 0000 0005 2890 990X



