El Plastic Man de Jack Cole. Créditos: Panini/DC
Plastic Man es uno de esos personajes algo extraños y excéntricos que llenan las páginas del universo de DC Comics. Un valioso miembro de la Liga de la Justicia, poderoso a decir basta, inmortal y alguien al que todos se toman muy poco en serio. Es más una broma que un compañero, una especie de mascota divertida.
En cierta forma, y como dijo el Flash de Ezra Miller, es poco más que el portero de la JLA y él sabe cómo lo ve el resto. Es algo que queda claro en la novela gráfica Plastic Man: ¡Nunca más! en la que intenta sobrevivir a lo único que quizá pueda matarle, por el camino trata de hacer las paces con su hijo y demuestra que cuando dejas libertad a los autores estos pueden brillar.
El talento de Jack Cole en Plastic Man
Esto mismo es lo que hace Jack Cole, brillar, en El origen de Plastic Man. Un volumen recopilatorio lanzado por la editorial Panini con casi 600 páginas de heroísmo, persecuciones, humor y diversión. Una forma no solo de conocer el cómo el criminal llamado Anguila O´Brian obtuvo sus increíbles poderes, también sirve para ver la evolución del autor en sus trazos, tramas y en un camino de confianza cada vez mayor.
Al principio las historias son bastante procedimentales, no tienen demasiadas sorpresas y encajan a la perfección con las de otros héroes de su momento. Solo que Jack Cole se guardaba un estupendo as en la manga, el del humor y la exageración. Así las viñetas son cada vez más divertidas y alocadas, casi parecen más historias de los Looney Tunes que de un superhéroe pero eso es lo que le hacía diferente, lo que le hacía único.
Un trazo que en ocasiones parece tocado por Tex Avery y que sirvió, de forma clara, como una de las inspiraciones más directas para el arte de Bruce Timm además de ser una de las evidentes bases para el estilo de Batman: La serie animada. Un estilo precioso y lleno de clase, que sabía combinar de una forma única la elegancia con lo hilarante.
El sorprendente Plastic Man
En lo que se refiere al personaje en sí, a este Plastic Man, el lector descubrirá sus primeros pasos en 1941 como un delincuente que huye de la policía, no sin antes bañarse sin querer en ácido, y que llega hasta un retiro de monjes en la montaña. Esto por extraño que pueda parecer no lo era tanto en su época, un hecho transformador que puede convertir a un delincuente, a un plutócrata, a un egoísta en un hombre que se lance a hacer el bien sin pensar en su propia vida y sí en la de los otros.
Pero claro, poco a poco los poderes de este personaje van creciendo. Así se descubre que puede alterar sus rasgos físicos para parecer otra persona, algo que también hacía Superman aunque haya quedado en el olvido, atravesar puertas a través de finísimas cerraduras o ser invulnerable a las balas. Con el paso del tiempo llegará a saberse que es capaz de sobrevivir a prácticamente todo, no parece existir algo que pueda terminar con su vida, puede regenerar miembros completos e incluso recomponerse aunque estalle en pedazos y estos estén desperdigados por el mundo.
Villanos excéntricos
No puede olvidarse a unos villanos cada vez más excéntricos y peligrosos, como si juntaras a enemigos de Dick Tracy con una sobredosis de azúcar con los genios más malvados del pulp, siempre con planes que por muy extremos que sean son más paródicos que mortales. Incluyendo una Bola número 8 gigante que quizá sea la mejor expresión de la grandilocuencia hilarante y descabellada de los guiones pergeñados por Jack Cole.
Un aliado improbable
Aunque el momento de total aceptación de la comedia, el slapstick y el humor sin freno será un año más tarde, en 1942, cuando se presente a “El hombre que nada puede dañar”. Este es un simplón bendecido por un místico para que no sufra daño alguno, capaz además de romper la cuarta pared. Se llama Woozy Winks, está destinado a ser el ayudante de Plastic Man y además su mejor amigo, por algo es el único capaz de seguirle el ritmo.

De Plastic Man a The Spirit, de Jack Cole a Will Eisner
En algunos puntos Jack Cole sigue muy de cerca a Will Eisner y su trabajo en The Spirit, tanto en su aspecto gráfico, con una clara influencia en más de una página, como en el de guion, con ese toque de humor y de héroe a su pesar. Aunque claro, puede decirse que Plastic Man es indestructible mientras que The Spirit se pasa toda su serie recibiendo golpes y hematomas.
El origen de un héroe como ningún otro
Plastic Man: El origen de Plastic Man permite sumergirse en el pasado de uno de los héroes más excéntricos de DC Comics, de conocer sus primeras historias y ver cómo su autor lo fue cociendo a fuego lento hasta hacer de él un personaje tan único como inimitable. Un justiciero que tiene más de cartoon que de defensor del bien, e incluso con algunas tentaciones poco éticas debido a su oscuro pasado como ladrón y delincuente.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



