Poster de la T2 de Monarch: El legado de los monstruos. Créditos: Apple TV +
En un artículo anterior te hemos hablado de varios puntos de Where We Belong, el último capítulo de la serie Monarch: El legado de los monstruos, pero hay mucho por contar y es por ello que lo retomamos aquí. Por delante tienes un mundo de monstruos, de emociones, de descubrimientos y de giros inesperados.
Como en otros artículos sobre Monarch: El legado de los monstruos lo primero es dar un aviso: no sigas leyendo si no estás al tanto de la serie, se darán detalles de trama, personajes y hechos concretos. O, como suele expresarse de forma habitual hoy en día, ¡alerta de spoilers!
La Titán X y el regreso al hogar
Por todo lo sufrido, que no es poco, la Titán X confunde el camino hacia su casa, hacia esa grieta que Bill Randa encontró para ir al Axis Mundi. Por suerte Cate, junto a su familia y amigos, va en su ayuda. En uno de los momentos más bellos del episodio se acercan en un helicóptero y la joven mira a la titán a los ojos, esta la ve y sabe, lo siente, que puede confiar. Se deja guiar.
Y llegamos así hasta la que es la escena más emotiva y bella de todo este capítulo 10 de la segunda temporada de Monarch: El legado de los monstruos, el momento en que la Titán X y Cate se despiden. Todo el equipo está allí a la espera, con la firme creencia de que, como sabía Bill, es su presencia (o la de cualquier Titán) lo que activa la grieta y lo que permitirá que pueda volver a casa, a su hogar.
Una despedida llena de cariño
Así es, pero antes de irse ella y Cate se despiden. Una vez más se miran atentas, llenas de tanta comprensión como un cariño complicado de explicar, han conectado de una forma que nadie parece llegar a comprender del todo, posiblemente ellas tampoco. Entonces la joven extiende el brazo con la mano abierta y la Titán X devuelve el gesto, acerca uno de sus tentáculos y comparten un precioso y emotivo momento de amor, respeto y amistad. De forma personal he de reconocer que en este instante me resultó imposible no llorar, y varias lágrimas cayeron por mi rostro.
Lee Shaw por partida doble
Retomamos el tema de Lee Shaw y su yo del pasado. Algo que sorprendió mucho en el momento de su aparición, cuando se descubrió que estando atrapado en el Axis Mundi habló consigo mismo, con su yo maduro, con su yo del presente según la línea cronológica de la serie. Esto no solo resultaba un giro inesperado, también es parte del argumento que provoca la marcha de Kentaro y su unión con Isabel Simmons, la creencia de que a través del poder de la grieta y el Axis Mundi podrá recuperar a su padre.
Tras marcharse la Titán X el joven Lee aparece como una visión entre la bruma. El soldado, al que da vida Wyatt Russell, y el maduro se ven y sonríen, Keiko se acerca y este le dice algo que ella no es capaz de oír por mucho que se esfuerce. Intenta escuchar pero es en vano. El Lee del presente, el interpretado por Kurt Russell, se lo explica, le está diciendo adiós. En ese momento ella sabe y entiende que tomó la decisión correcta, que solo había una forma de salvarla y está agradecida por ello.
Solo son unos instantes pero llenos de emociones. También para el propio Lee, resultando además este el único momento en que padre e hijo comparten pantalla como el mejor personaje de Monarch: El legado de los monstruos. En sus momentos finales los dos se despiden, ponen la misma expresión y hacen el mismo gesto de saludo y respeto. Y entonces, lo que siempre fue sigue siendo.
De la segunda temporada de Monarch: El legado de los monstruos a la tercera
El final de la segunda temporada, y de este episodio, sirve de forma más que evidente para introducir a la tercera temporada. Lo hará, por un lado, presentando una nueva Monarch y, por el otro, introduciendo en la trama a un viejo kaiju muy querido por los aficionados.
Monarch 2.0
La nueva Monarch, a la que Tim llama Monarch 2.0, se parece mucho a la original. Conformada por May, Tim, Keiko y Cate Randa, de nuevo con los científicos al mando, en un pequeño despacho y con el agradecimiento y supervisión del director de la propia Monarch. Quizá no sea tanto un nuevo comienzo pero sí una microorganización dentro de la enorme corporación, una que marque el nuevo rumbo a seguir y el cómo se trabajará a partir de este momento.
Esto hace que el planteamiento de la propia serie pueda cambiar y pasar a narrar las historias de un equipo más pequeño, de sus investigaciones y sus aventuras. Algo que puede funcionar muy bien, si se hace con un poco de cuidado, y ayudará a que la relación entre ellos vaya creciendo mientras el mundo de su alrededor, y la mitología que se está construyendo, también lo haga.
La llegada de Rodan
Mientras ellos trabajan en ese negocio familiar, como una vez más se deja claro que es, Lee está haciendo de las suyas. Llega a lo que parece ser un pequeño puerto de piratas modernos, que en cierto sentido recuerda a La hermandad de los Singh creada por Lee Falk para sus historias de El Hombre Enmascarado (o The Phantom, en su idioma de origen), donde le conocen y se deja claro al espectador algo que se podía sospechar: que la vida de este personaje ha sido mucho más convulsa de lo que se ha visto hasta entonces.
El líder de esos canallas, llamado A-Wut, le dice que otros han ido allí antes que él, no sabe sus nombres pero de forma clara son Kentaro e Isabel Simmons, y, no sin cierto temor en sus ojos y su voz, comenta sus dudas sobre lo que están buscando, sobre lo que consideran una llave. Sus palabras son tan certeras como aterradoras, “Nadie debería jugar a ser Dios”.
Y es que, como se descubrirá en los últimos segundos de esta temporada, lo que buscan y Lee encuentra es, ni más ni menos, que a Rodan. Sí, el kaiju nacido en 1956 en Rodan. Hijos del volcán, que ya había aparecido en el Monsterverse de Legendary en 2019 en la película Godzilla: El rey de los monstruos.
Un cierre efectivo y una puerta por abrir
Monarch: El legado de los monstruos sigue adelante y cierra una segunda temporada más compleja, emotiva y efectiva que la primera, que tampoco se quedaba corta, y así debe decirse. La idea de centrar más la trama en la familia Randa es todo un acierto y hace que el desarrollo sea más orgánico y fluido, con la presencia de titanes de fondo pero también como motor de la serie y de todo su universo.
Queda claro que Apple TV tiene en mente una tercera temporada, y esta cogerá los dos cabos mostrados en el final de la recién cerrada: esa nueva Monarch 2.0, el viaje de Kentaro e Isabel Simmons que se van a posicionar como rivales en metas y técnicas, y el encuentro de Lee Shaw con Rodan con todos los, sin duda inevitables, problemas que eso conllevará.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



