Cómic,  Crítica

La última cruzada (del caballero oscuro)

Frank Miller es un autor que funciona en blanco y negro. No solo por el llamativo uso que hace de estos colores en la conocida Sin City, otro tanto por las filias y fobias que despierta por igual entre los lectores de cómic.

Por un lado están los que son fieles seguidores de su obra y que le llegan a considerar un genio del arte secuencial, mientras que otro sector considera que (usando el lenguaje popular) es un cantamañanas y poco más.

No me decanto por una u otra opinión, pero lo que está fuera de toda pasión personal es que ha logrado crear algunas obras imprescindibles dentro del mundo del cómic. Trabajos que hoy se consideran quintaesenciales y que lograron redefinir a toda la industria, destacando entre ellos Batman: The Dark Knight Returns que se convirtió en imprescindible para cualquier amante del cruzado de la capa.

La popularidad de esta mini serie, posteriormente editada en tomo, provocó que al cabo del tiempo llegara la esperada secuela que se tituló Batman: The Dark Knight Strikes Again; que no tuvo ni de lejos el impacto de la original, tampoco logró alcanzarse el mismo nivel de calidad pero sí demostró que seguía existiendo un interés por ese futuro distópico que el autor había creado para el justiciero de Gotham.

Tras otra larga espera se anunció que llegaría a las tiendas un tercer volumen, publicado en nuestro país por ECC Ediciones, que continuaría la semilla plantada en los ochenta. En esta ocasión junto a Frank Miller estarían Azzarello y Kubert, dos nombres de gran importancia en el mundo del cómic que se unirían al creador original para intentar llevar a esta saga a su digno final.

Pero no solo eso, también se intentarán responder a preguntas que se plantearon hace mucho y lograr que todo este largo proyecto sea totalmente redondo. A este respecto ayuda El regreso del caballero oscuro: La última cruzada, que se sitúa una década antes en el tiempo respecto de la primera historia e intenta crear un fondo para que se pueda comprender en mayor profundidad lo ya narrado.

De esta forma el lector se encuentra con John Romita Jr. como sucesor de Frank Miller para ilustrar ese terrible mundo y de nuevo con Azzarello como el hombre de confianza de este último, para entre los tres presentar a un Batman que está dejando atrás su juventud e intenta que Robin llegue a ser el hombre que siga sus pasos.

Un Robin que bajo el antifaz es Jason Todd, con todos sus miedos, dudas y violencia casi disfrutando de ello, en vez de ser la carga que supone para Bruce Wayne. Un joven marcado por la tragedia, en muchos sentidos, y que todavía debe aprender mucho para (con suerte) llegar a cumplir su destino.

Los autores no solo aprovechan estas páginas para ahondar más en los protagonistas, algo que sin duda incluye al Joker, la excusa es perfecta para saber qué ha sido de otros nombres habituales de las aventuras del murciélago como Selina Kyle o Killer Crock junto con una Gotham City que está perdiendo totalmente su fe en los héroes (si es que realmente llegó a tenerla).

Hay que reconocer que el triunvirato formado por Miller + Azzarello + Romita Jr. funciona a la perfección, consiguiendo que nos perdamos en las páginas pero no logra esconder algunos huecos argumentales y que la obra es demasiado breve para la historia que se plantea. Sabe a poco, deja otras muchas preguntas por responder y plantea arcos que requieren de un tratamiento más amplio que las escasas viñetas que se dan.

El regreso del caballero oscuro: la última cruzada es un regalo para los fans del Batman de Frank Miller y no debe verse de otra forma.

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