Los Cuatro Fantásticos en la Guerra de Cuentas. Créditos: Marvel/Panini
La Guerra de Cuentas es una historia firmada por Dan Slott, y un buen número de dibujantes que después detallaremos, donde la Primera Familia, los Cuatro Fantásticos, deben luchar más allá de sus fuerzas para salvar a todo el universo. Lo que para ellos es un martes de tacos cualquiera, y tras lograr la inevitable victoria regresarán a casa a tiempo para cenar. Tacos, por supuesto.
La Guerra de Cuentas en tomo recopilatorio
La edición que nos ocupa es el tomo recopilatorio de la editorial Panini, quien hoy publica tanto Marvel como DC en España, en el que se incluye el arco completo desde la grapa número 36 a la 46 en una trama que empezó a publicarse en noviembre de 2021 y no llegó a su completo final hasta octubre de 2022. Se suma a esto un añadido posterior, de 2025, que es el Fantastic Four Fanfare número 3 que se relaciona con todo el arco, aunque sea de forma tangencial.
Una epopeya cósmica
Lo que Dan Slott crea es una epopeya cósmica y galáctica en la que todo está en juego, en la que las apuestas son muy altas y en la que, por desgracia, apenas hay nada que emocione debido a que es más que sabido que al cierre todo volverá, en su mayor medida, al mismo punto en el que todo comenzó. La Marvel Comics de los últimos años, los últimos largos años, es muy poco dada a arriesgarse y hacer cambios permanentes, salvo si estos son menores.
Esta es una elección entendible debido a que sus personajes son franquicias en sí mismos, propiedades intelectuales que mueven millones y que hay que cuidar. Eso provoca que los movimientos reales sean pocos, que todo regrese casi siempre al punto de partida y que historias como esta, en la que se batalla por el futuro del universo sean poco más que un espectáculo palomitero igual de divertido que de rápido olvido. Una vez leído uno puede pasar sin problema a otra cosa, y quizá lo haga sin volver la vista atrás.

Grandes escenas de acción
El show, la aventura, la acción y las escenas grandilocuentes sí están aseguradas. Dan Slott, quien estuvo ideando esta trama desde su infancia (es de suponer que con cambios según iba pasando el tiempo), se asegura de no dejar un momento de respiro al lector. Todo va hacia arriba, los héroes luchan por sus vidas y por las de todos, los malvados lo son sin grises y por el camino hay un par de revelaciones que ayudan a dar un nuevo matiz a viejos personajes e historias como la aparecida en el Tales of Suspense número 53 sobre el Vigilante y su raza.
Esta puesta en escena llamativa y llena de adrenalina corre a cargo de (preparado, la lista es larga): Nico Leon, Francesco Manna, Carlos Pacheco, Rafaerl Fonteriz, Carlos Magno, Rachael Stott, Javier Rodríguez, Andrea Di Vito, Davide Tinto, Farid Karami, Cafu y Marcos Martín (este último para ilustrar el Fantastic Four Fanfare número 3 de 2025). Una lista de nombres nada desdeñables que dejan claro que la parte gráfica además de diversa y ecléctica está cuidada y más que trabajada.
Ben Grimm, el auténtico protagonista (y alma de los Cuatro Fantásticos)
En esta Guerra de Cuentas se dan cita un gran número de personajes de Marvel Comics, una reunión en la que no parece faltar nadie desde Nick Furia, el único y original, a Spiderman pasando por el Doctor Muerte, Cielo (el alma gemela de Johnny Storm) o los Badoon. A la cabeza, como líder y único capaz de solucionar todo, está Mister Fantástico, lo que es lógico dado que este es un arco de la colección de los Cuatro Fantásticos, pero es Ben Grimm, La Cosa, quien brilla más.
Este personaje se reserva para él los mejores momentos, como cuando le dice a un Johnny Storm, Antorcha Humana, incapaz de apagarse que no puede usar la excusa de ser un monstruo para comportarse como un imbécil, o los variados y tiernos momentos que tiene con su familia, con su adorada Alicia y sus dos hijos adoptivos: Jo-Venn (Kree) y N’Kalla (Skrull). Un héroe a su pesar que supo convertir una maldición en un don, es uno de los aventureros más conocidos y queridos del mundo, y una de las creaciones de Jack Kirby y Stan Lee que más recorrido ha tenido a lo largo de sus décadas de existencia.
La importancia de la familia
Estas vivencias familiares, tiernas y sencillas, son lo mejor del tomo. Situaciones como los mentados Jo-Venn y N’Kalla disfrutando de su primera noche de Halloween pidiendo chuches por las casas y abusando de ello al hacer varias rondas disfrazados de distintas maneras (algo muy sencillo en el caso de la joven skrull al ser esta, como toda su raza, una metamorfa). Por supuesto sus dos padres les pillarán y les harán devolver los dulces, además de disculparse para que aprendan que engañar no está bien.
El hecho familiar es el pilar de los Cuatro Fantásticos, una familia que es entendida como la familia real y no tan solo la de origen. Por eso Reed Richards no duda en llorar ante su esposa, Sue Storm, la Mujer Invisible, al pensar en su padre y el cómo los abandonó mientras intenta entender el porqué no eran suficiente para él. Un interrogante al que el hombre más inteligente del mundo jamás podrá dar respuesta.
De un padre a otro
De un padre ausente pasamos a otro preocupado. El Amo de las marionetas es el padre de Alicia Masters, en un principio mostrado como un padrastro que apenas tiene algún cariño por ella pero con el paso del tiempo esto gira y él pasa a verla como su auténtica hija, aunque no tengan lazos de sangre, y a preocuparse por ella. Una preocupación algo retorcida y extraña, a fin de cuentas es un maníaco, pero sabe que el camino que él eligió no es el que ella debe tomar. Le dice, de forma literal, “Sé mejor que yo”.

¿Qué define a un padre?
Las relaciones familiares y la importancia de las mismas cobran todavía más importancia cuando el Mago aparezca para llevar a juicio a los Cuatro Fantásticos con la intención de hacerse con la custodia de su clon, el muchacho conocido como Bentley Wittman o Bentley-23. Esta es una trama de juicios, más cercana a Boston Legal que a El abogado, donde no faltan los poderes, algunos golpes y un villano invitado pero ante todo es la mejor historia de todo el tomo.
Aquí se pone sobre la mesa la importancia de elegir quiénes somos, de la relevancia de la familia real por encima de la de origen (que puede ser o no parte de la real), entender cuáles son las necesidades de los hijos y de todos a lo largo de la vida. Es muy importante el momento en el que Franklin Richards dice, ante un envite del Mago, que “Ir a terapia no es nada malo”, un comentario más que cierto y que por suerte es cada vez más entendido y menos tabú (en este mismo medio hemos hablado en ocasiones de ello).
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



