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El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares. Parece que Burton va volviendo

El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares

Parece que Burton va volviendo

Por Sergi Páez

Tim Burton ha vuelto, esta vez aportando sus características dotes de director/”soñador de pollo frito” a la adaptación cinematográfica de la novela fantástica de Ransom Riggs Miss Peregrine’s Home for Peculiar Children – best-seller que lleva tan sólo cinco años en las librerías pero que parece haber captado a un gran número de masas.

Bueno, quizá más que “Tim Burton ha vuelto” podemos decir que el tipo “va volviendo”. La última vez que supimos de él fue con su Big Eyes (2014), filme con el cual no consiguió recuperar la repercusión cinematográfica que ganó durante quince años entre finales de los ’80 y principios de siglo. Tras Big Fish (2003) nos preguntamos, ¿qué le está ocurriendo a este visionario? Pues que necesitaba una buena oportunidad.

Miss Peregrine es probablemente el mejor trabajo de Burton desde el mismo 2003. No es una obra maestra, pero sí una peculiar historia deliciosa e imaginativamente contada.

Cuando Jake (Asa Butterfield) presencia un terrible asesinato, sigue las pistas dejadas por su abuelo Abe (Terence Stamp) que le llevarán a un bucle temporal en plena 2ª Guerra Mundial donde Miss Peregrine (Eva Green) cuida de un grupo de niños… peculiares y los protege de los malvados Hollows liderados por Mr. Barrow (Samuel L. Jackson).

Steven Spielberg decía en el making of de Raiders of the Lost Arc (1981) que si consigues que el público se crea los diez primeros minutos de la película, puedes presentarle lo que sea y funcionará. Burton lo consigue en esta historia al introducir de manera pausada y con un toque más indie que “blockbusteriana” unos personajes en una narrativa casual y pausada. En vez de presentar unos personajes extremistas en un ambiente cotidiano digno de Hollywood, presenta un Asa Butterfield natural, en una cinematografía y edición de ambiente cercana y sorprendente. Una manera fantástica de empatizar con el personaje y aquello que vendrá a continuación.

Es de hecho descubrir los misterios de la isla y el orfanato de Miss Peregrine lo que realmente funciona en esta película. Durante tres cuartos del filme, el espectador consigue meterse en la piel de Jacob y descubrir junto a él un mundo repleto de imaginación y curiosidades (algo macabras, pero así es Tim).

Todo el proceso de desarrollo y presentación de personajes y entorno es casi perfecto. Cada uno de los niños es una maravilla de reparto, y los efectos visuales que les acompañan para darles vida a ellos y sus habilidades, fantásticos. Destacar, de hecho, esa maravilla de escena a stop-motion inesperada nivel Harryhausen. Gracias por el detalle, Sr. Burton.

Probablemente aquello que fascine más de esta fantasía moderna es la cantidad de conceptos visuales que aparecen en ella, de hecho. Aun viviendo en la época de las maravillas del CGI, has escenas en las que literalmente se me desencajaba la mandíbula al ser consciente de lo imaginativas e increíbles que podían llegar a ser – el barco, y la extremadamente divertida pelea en el muelle.

Es ahí, cuando aparecen distintos elementos tétricos y tenebrosos, llevados al extremo, e incluso con un humor malsano, cuando dices: vaya, parece que Tim Burton sí está de vuelta. O de camino al menos. Y es que es muy probable que muchos elementos hayan sido rebajados por la productora para llegar al público infantil. Aunque no debería importar, y es que como asegura Neil Gaiman: a los niños les encanta pasar miedo.

Samuel L. Jackson es terrorífico (cuando se le deja), y Eva Green es Eva Green – no se puede definir mejor. Butterfield continúa en su línea de joven promesa buscando el papel de su vida, y la introducción de Ella Purnell (Emma Bloom, la chica flotante) parece prometedora también.

Aunque el conflicto y desenlace final de la película es tópico y de manual, está llevado de la manera más creativa posible. No obstante, lo que menos se disfruta de la película (una vez comienza el tercer acto sabes cómo terminará). Los personajes, sobre todo Green, pero sobre todo Jackson, están más que desaprovechados… así como las peculiares habilidades de los niños, que son uno de los argumentos centrales de la película.

El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares es un buen trabajo de entretenimiento, llevado con magia e imaginación a la gran pantalla, con una narrativa interesante y atractiva que podría haber dado con un final tan ‘peculiar’ como el resto de la película. Lo mejor, la ambientación con el toque Burton. Lo peor, lo desaprovechados que están Jackson y Green, así como ese tercer acto.

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