Marc Martí, de docpastor.com, con Marc Martí, de docpastor.com, con Sanjar Sapaev, de The Animesy. Créditos: The Animesy
En un artículo anterior te hemos hablado de nuestra experiencia en el concierto llamado The Animesy, y ahora es el momento de viajar hasta su origen. Todo empieza donde empiezan muchas buenas ideas: en una cena. Tres personas con trayectorias distintas preguntándose qué querían hacer a continuación; Irasema Vargas, con años de experiencia en marketing, creatividad y el mundo de la moda y el lujo, Martín Soler, músico y representante de artistas, Pablo Soler, con una larga carrera llevando sus propios negocios. Los tres querían hacer algo que aportara valor de verdad. Y miraron hacia el anime.
Un mercado enorme con una oferta cultural pobre
El anime no es un nicho, es un mercado global que mueve más de 32.000 millones de dólares al año y que, según las proyecciones. alcanzará los 72.000 millones en 2034, con un crecimiento anual del 9,6%. Alemania es el mercado más maduro de Europa, con una cultura de eventos en vivo profundamente arraigada. España crece más despacio pero con mucha energía.
El problema es que la oferta cultural alrededor del anime en España no estaba a la altura. Durante años el público otaku, ese que ahora tiene 30/50 años y dinero para gastar y criterio para exigir, no encontraba experiencias culturales a su nivel. El otaku de antes es hoy el consumidor cultural más exigente del mercado, y hasta ahora nadie le había dado lo que merecía.
La chispa: un concierto que lo cambió todo
Todo empezó en Wuppertal, su primer concierto. Desde ese momento construyeron el proyecto con una filosofía muy concreta: si lo hacían, lo hacían bien. Nada de juntar músicos de aquí y de allá que al final suenan como una lata. Los organizadores habituales miran los números, ellos decidieron mirar la música.
La filosofía: cuidar al músico, al producto y al anime
Hay músicos que viajan desde Alemania para tocar con ellos, no es casualidad. El trato al artista es el corazón del proyecto, lo ves en los detalles pequeños, en el catering del backstage, en la forma en que el equipo se mueve. Cuidar al músico no es un eslogan, es una decisión de negocio que se nota en el escenario.
La otra gran decisión fue el respeto total al anime. Sin proyecciones, sin logos, sin imágenes de los personajes de ninguna serie. Para entenderlo hay que saber qué son las IPs: las Propiedades Intelectuales, es decir, todos los personajes, universos visuales y logos que pertenecen a los estudios japoneses que crearon cada serie. La IP de Dragon Ball pertenece a Toei Animation, la de Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba a Ufotable, la de Ataque a los titanes a Wit Studio y MAPPA. Usar esas imágenes requiere permisos muy difíciles y caros de conseguir.
The Animesy ha encontrado su propio camino: solo música y luces. Sus partituras se elaboran en Estados Unidos de la mano de Aziz Sapaev, que firma los arreglos exclusivos que suenan en cada concierto. Música inspirada en las series, transformada y amplificada. Actualmente negocian con grandes monstruos de la industria para conseguir esos derechos oficiales. Es complejo, pero avanzan.
También han sabido leer lo que está pasando en el mundo de la música clásica: las nuevas generaciones no la viven. Te vas a la Filarmónica de Berlín y la media de edad del público es muy alta. Es un problema real que arrastra el sector desde hace años. The Animesy ha encontrado la fórmula para llevar a los jóvenes a las mejores salas del mundo con un repertorio que ya llevan en el corazón desde la infancia.
Los formatos: de la gran sala a cualquier escenario
The Animesy no es un solo formato, son tres, y cada uno apunta a un público y un espacio diferente.
El primero, The Animesy, es la orquesta sinfónica completa con 63 músicos y pensado para las grandes salas de conciertos de Europa. Es lo que vivimos en L’Auditori de Barcelona. El segundo es String Four, un cuarteto de cuerda pensado para llegar a espacios y públicos que no pasan por los grandes auditorios; resulta más accesible y más versátil pero mantiene el mismo nivel de excelencia. Y Anifest, la tercera opción, es el formato pensado para festivales y similares. Es el paso más ambicioso, pensado para los grandes recintos y las multitudes.
Tres formatos, un mismo estándar.
La gira: de Alemania a España con todas las entradas agotadas
The Animesy fue fundada en 2024 y su primera temporada completa, la 2025/2026, ha sido la confirmación de que el proyecto funciona. En Alemania todos los conciertos agotados: Wuppertal, Berlín, Colonia, Hamburgo y Múnich. Llenos totales en algunas de las salas más prestigiosas de Europa.
Hubo una excepción, el concierto especial en Berlín con el compositor Kaoru Wada como invitado no llegó a llenar la sala. En este tipo de eventos, si no llenas, pierdes dinero. Fue una lección de mercado: no basta con tener un gran nombre, hay que conectar con el público correcto en el momento correcto. Lo apuntaron, lo asumieron y siguieron adelante.
En España, Barcelona ha sido la primera parada, en L’Auditori, con sold out incluido, aunque Irasema reconoce que ha costado más esfuerzo que en Alemania. El mercado español responde, pero hay que trabajárselo.
La temporada 2026/2027 ya tiene fechas confirmadas en Alemania y apunta a Madrid, Valencia y Sevilla, además de una segunda cita en Barcelona.
La música: los hermanos que crecieron con el anime
Aziz y Sanjar Sapaev son hermanos y, como muchos de los que esa noche llenaron L’Auditori, su historia con el anime empieza de madrugada, delante de un televisor. Sanjar lo recuerda con una sonrisa. Se despertaban a las seis de la mañana para ver Pokémon; solos, los dos, antes de que nadie más en casa estuviera despierto. Era absurdo y era perfecto.
Para Aziz el momento que lo cambió todo fue diferente. Siendo niño vio El viaje de Chihiro, no en el cine, en casa con la familia. Y dice que le cambió la vida. Años después, ese impacto lo llevó a estudiar composición. Todo tiene su origen ahí.
@docpastor Hemos asistido al concierto y ensayo previo de @TheAnimesy en Barcelona, te lo contamos en docpastor.com. #Culturapop #Barcelona #Concierto #TheAnimesy #Anime
El esqueleto de la orquesta
Ellos dos son el esqueleto de la orquesta. Aziz Sapaev es el Director de Arreglos, violonchelista, compositor y fundador de AZSAP Music, sus partituras se interpretan en todo el mundo. Se formó bajo la tutela de Carlos Rafael Rivera, el compositor de Gambito de dama, y de Chris Boardman, responsable de la banda sonora de Desafío total. También estudió orquestación en la Henry Mancini Institute Orchestra. Sus influencias van de Miyazaki a John Williams. Por su parte, Sanjar Sapaev es el concertmaster, el primer violín. El que marca el tempo al resto de la cuerda, el que, junto a su hermano, da forma al sonido que el público escucha cada noche.
Adaptar el anime a la orquesta: más difícil de lo que parece
Le pregunté a Aziz qué tiene la música de anime que no tiene la clásica y es algo que tiene muchas respuestas. Por ejemplo, y parafraseo, la primera es que tienes que ser fan, si no lo eres, no puedes hacer esto bien. La segunda es técnica y es que adaptar estas bandas sonoras a una orquesta sinfónica es complicado. El anime usa baterías, percusiones y estructuras rítmicas que no existen en el repertorio clásico. Integrarlas sin que suenen forzadas es el reto, pero cuando funciona, el resultado es un sonido que no habías escuchado antes.
Además, y como recalcó Sanjar, está la importancia del público. En un concierto de música clásica hay reglas no escritas, aquí no; la gente puede ser quien quiera en ese momento. Y eso cambia todo, también para los músicos.
Un público diferente, una puerta abierta
Aziz tiene una teoría sobre la diferencia entre el seguidor del anime y el de la música clásica que puede resumirse de la siguiente forma: el aficionado a la clásica puede conocer la pieza que suena, pero no el álbum. El fan del anime sabe perfectamente todo lo que va vinculado a ese sonido: la música, los personajes, los episodios, los sentimientos. Hay mucha más profundidad.
También existe un cambio generacional, algo que Sanjar saca a la palestra. Es algo que se ve desde el escenario, una nueva generación está llegando a la música en vivo; proyectos como The Animesy tienen un papel concreto en eso: abrir la puerta. Que alguien que nunca habría pisado un auditorio acuda por primera vez para escuchar la música de su anime favorito, que eso le lleve al jazz y que el jazz, con el tiempo, le lleve a la clásica. No es una utopía, es una cadena que ya está ocurriendo.
Si la música clásica no encuentra nuevos oyentes, se apaga. The Animesy es una de las respuestas más concretas que existen hoy a ese problema.

The Animesy: el anime siempre mereció esto
The Animesy no es un espectáculo de nostalgia, es un argumento. La demostración de que la música de anime, bien tratada, bien ejecutada y bien presentada, aguanta cualquier escenario y llena cualquier sala. Llevan apenas una temporada en marcha y han pasado por las mejores salas de Alemania, han llenado en Barcelona y ya tienen media Europa en el mapa para 2026/2027. El ritmo no da señales de parar. Si aún no los has visto en directo, este es el momento.
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Arquitecto de formación y productor por pasión. Cofundador de las productoras One Vision (antes Vision Fes) y Vespre, es uno de los nombres tras los aclamados cortometrajes «The Stranded» y «Villa Offline», entre otros trabajos. Habitual de eventos y convenciones de Cultura Pop tanto a nivel nacional como internacional. ISNI 0000 0005 2890 990X


