Mr. Terrific en Año uno. Créditos: Panini/DC
Mr. Terrific es uno de los miembros más importantes del panteón de superhéroes de DC Comics, aunque en muchas ocasiones esté por detrás de la acción o en un modo más discreto que muchos de sus compañeros. Esto sucede de tal forma dado que su gran poder no es volar o romper muros con las manos, tampoco puede arder en llamas o lanzar rayos por las manos, nada de eso, su don es el de la inteligencia. Y eso es lo que le hace un gran aliado y miembro tanto de la Sociedad de la Justicia como de la Liga de la Justicia.
El legado de Mr. Terrific
Este personaje, como otros tantos y más si se cerca el círculo entre los allegados de la Sociedad de la Justicia, es heredero de uno preexistente. En su caso no es por una vinculación familiar, sea de sangre o de afinidad, directa y más por encontrar en esos pasos su propio camino, por ver que seguir la estela de Terry Sloane, el Mr. Terrific original creado por Charles Reizenstein y Hal Sharp en 1942, es lo que dará sentido a su vida.
No solo eso, todo este viaje empieza gracias a la intervención del Espectro, cuando compartía su cuerpo con Jim Corrigan. Una vinculación más con la Sociedad de la Justicia y una manera poco ortodoxa de seguir con un legado, pero a fin de cuentas Terry Sloane y Jim Corrigan eran amigos así que tiene sentido. Si uno puede asumir que este ser es un siervo directo de Dios, también puede aceptar que guíe a Michael Holt, el Mr. Terrific actual, a encontrar un camino que, en cierta manera, estaba evitando.
Firmado por Al Letson, Valentine De Landro, Edwin Galmon y Marissa Louise
Este Año uno, una nomenclatura que siempre deja claro que va a tratarse el origen de algún justiciero (o villano), publicado por Panini, en España, y por DC Comics, en los Estados Unidos de América, está firmado por Al Letson, Valentine De Landro, Edwin Galmon y Marissa Louise. Una mezcla de autores que conforman una historia que, a trompicones, funciona y sirve para ver cómo empezó todo, con más detalle de lo contado hasta el momento.
El problema, y es importante, es que la narración está vinculada por completo a los hechos actuales de su universo en vez de ir por su propio camino, en vez de tener una personalidad propia. Esto conlleva que en lugar de tener un volumen unitario que pueda leerse en todo momento, como debería ser en cualquier relato de este tipo, lo que hay es una aventura que quedará por siempre fijada en un tiempo específico y que, más que seguramente, por esto mismo no envejecerá del todo bien.
Se puede, y es una opción después de una primera lectura, prescindir del adorno contemporáneo, metido más con calzador que en busca de algo orgánico, y quedarse con la trama acontecida en el pasado. De esta manera el viaje puede resultar más disfrutable y con menos tropiezos, al tratarse de una trama que empieza y sigue sin saltos, idas y venidas.

El pasado de Michael Holt
En este pasado el lector se encontrará con Michael Holt antes de ser Mr. Terrific, un hombre que está roto por la pérdida de su mujer y su hijo nonato, alguien que ha tirado la toalla y apenas tiene contacto con el mundo exterior. Este es uno de los mayores aciertos de la obra, el mostrar cómo está hundido, pasando por una tragedia personal que le ha marcado y ha hecho que su alma se parta en dos. Su vida no tiene sentido, su mundo ya no existe, él sigue aquí pero podría no estarlo.
Desde un punto de vista puede verse una inspiración, lejana pero existente, en la figura de George Bailey que de forma magistral interpretó James Stewart en Qué bello es vivir. En la preciosa, y dura, fábula dirigida por Frank Capra, también uno de sus guionistas, estrenada en el año 1946, este hombre llega a un punto de desesperación tal que pondera que todo sería mejor si no hubiera nacido. Algo que llega a ver y le hace entender que una sola persona sí puede cambiar el mundo, aunque sea a nivel local y entre sus vecinos.
Mr. Terrific: Año uno, funciona con tropiezos
No puede decirse que Mr. Terrific: Año uno sea uno de los grandes cómics del año, publicado en 2026 en España y en 2025 en los Estados Unidos de América, y no es probable que pase a estar entre los imprescindibles de nadie, pero sirve para conocer más a este personaje, sus orígenes y el cómo eligió ser un héroe. Al menos en parte, dado que la otra, la vinculada a hechos de la cronología del momento de DC Comics, sirve más para que la rueda siga girando, para enganchar una trama con otra y conformar todo en ese encaje de bolillos que suele ser su cronología.
Esta es una elección artística respetable, de igual manera lo habría sido, y más efectiva, centrarse tan solo en el pasado y en el cómo Michael Holt pasa a ser el segundo Mr. Terrific, pero que hace que la propia historia se ponga zancadillas a sí misma. No cuesta ver más la mano e imposición de la propia DC Comics que de los autores, pero es algo que sucede en muchas ocasiones, a veces para bien, otras para mal.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



