Poster de la T2 de Monarch: El legado de los monstruos. Créditos: Apple TV +
Monarch: El legado de los monstruos sigue adelante con su segunda temporada que llega a su episodio número dos. Todavía estamos en tiempo de presentación, las bases de qué será esta nueva tanda de capítulos están por asentarse, al igual que las relaciones entre sus personajes y, por supuesto, de los titanes que hacen aparición.
El hilo se recoge de forma directa de lo narrado en la primera temporada por lo que algunas relaciones están establecidas, otras está por verse, existe una mitología previa que viene también por las distintas películas cinematográficas que conforman el Monsterverse de Legendary pero esto siempre puede crecer. Lo ha hecho entrega a entrega y en esta ocasión no será diferente, con nexos con lo mostrado de forma previa, como la aparición de Kong o la de Godzilla, esta todavía no sucede pero es adelantada por los trailers de la producción.
Monarch, una gran organización
La doctora Keiko Randa, esposa del fallecido Bill Randa, ha regresado casi de entre los muertos y tiene por delante la tarea de adaptarse a un mundo que ha seguido adelante sin ella por décadas. Su hijo es ya un adulto, ahora tiene dos nietos, su amigo Lee Shaw es un hombre maduro y la agencia Monarch ha crecido mucho más allá de lo que nadie podría haber imaginado en el momento de su creación.
¿Pero a qué coste? Es el mismo grupo pero ella casi no puede reconocerlo y es que a veces el crecimiento conlleva el olvido de la esencia, de quién se es y de los principios que deben regir todo. Así pues, ella les hace recordar que el conocimiento es la clave, que aprender es la mejor defensa, que deben estar preparados y para ello deben ser lo que son: Científicos.
Este momento y declaración por parte de Keiko Randa tiene un gran sentido y más todavía en un mundo actual, y me refiero al real y no al de la ficción, en el que los hechos son sustituidos por las pasiones y miedos de cada uno, las certezas por teorías de la conspiración y la ciencia por palmeros interesados. Un ejemplo claro y palpable de todo esto fue la pandemia, iniciada en 2020 y que, por algún sorprendente motivo, muchas personas parecen haber olvidado.
El gran fiasco del G-Day
Dentro de esta Monarch casi irreconocible para Keiko Randa se habla del G-Day, un término que la científica desconoce por completo por sus años de aislamiento lejos de la superficie, y que Lee Shaw le dice que es el mayor fiasco de toda la historia de la agencia. Aunque ella no sepa qué es, pero antes o después tendrá que enfrentarse a ello, el espectador sí: el ataque de Godzilla en la primera película, la que llegó a los cines en el año 2014. Puede sorprender pero el Monsterverse lleva en marcha más de una década.
El show de Tim y Lee
Si bien este segundo episodio no aporta mucho, es más un relleno para dar información y que la acción siga en marcha que otra cosa, tiene momentos y puntos muy a su favor. El más destacable de ellos es la buena química existente entre Joe Tippett y Kurt Russell y sus personajes de Tim y Lee Show, tanto que hace desear una serie derivada centrada solo en ellos. Una road movie pero cuya misión sea ir a catalogar titanes mientras descubren más de sí mismos y del otro.
Sin duda en esta segunda temporada de Monarch: El legado de los monstruos Tim va a tener que, a la fuerza, descubrir mucho sobre sí mismo. No le quedará más remedio dado que tras el fallecimiento de Natalia Verdugo, en el primer capítulo, él queda al cargo de toda la operación como el miembro de más nivel. Algo para lo que dice no estar preparado cuando comenta a Lee que gran parte de su carrera ha consistido en ser un troll en el sótano y no tanto un hombre de campo.
Los titanes del pasado
La historia de Monarch: El legado de los monstruos sucede en dos tiempos: en el presente y en el pasado. Los años cincuenta del siglo XX son importantes por las exploraciones e investigaciones del matrimonio Randa, Keiko y Bill, junto con un a veces sobrepasado Lee Shaw. Este personaje, en ambas épocas, es lo mejor de la serie gracias a lo bien escrito que está y las actuaciones de los Russell (padre e hijo, Kurt y Wyatt).
El gran Dios del mar
Entre lo mucho que vivieron está el encuentro con El gran Dios del mar, el titán que nadie parece conocer en el presente pero con el que ellos dos lidiaron en el pasado. Esto es algo que empezó a verse en el primer episodio de esta segunda temporada pero que aquí se explora más cuando ese pueblo que parece sacado del imaginario de H.P. Lovecraft celebra su fiesta anual y ellos son invitados para ser, y salta a la vista de cualquier espectador, la carnaza, el regalo, la ofrenda, el sacrificio.
La festividad en sí es tan pintoresca como horripilante, una mezcla de un carnaval muy pasado de rosca con un poco del Día de Muertos en una versión tenebrosa del mismo y un toque de Holocausto caníbal. Con, por supuesto la aparición de El gran Dios del mar como gran invitado, precedido por sus pequeñas criaturas, y un cara a cara entre Keiko, Lee y este titán justo antes de los créditos de cierre lo que deja la boca abierta y ganas de más a la espera del tercer episodio.
La referencia a Nagasaki
En la ficción los hechos históricos sirven al fin de dar veracidad a lo que se narra, además ayudan al espectador a situar todo en su adecuado contexto e incluso a desarrollar más a los personajes. Así Keiko habla con Lee sobre su marido, su primer marido, que falleció tiempo atrás, y le dice que era médico en Nagasaki. Por la edad de los personajes y la época en que se sitúa la acción no hace falta hacer muchas cuentas para saber que estuvo presente cuando la bomba atómica cayó en la ciudad.
No murió entonces pero sí tiempo más tarde de cáncer, algo que se deja entrever que fue a causa del envenenamiento radioactivo sufrido en tal acontecimiento. Del total de fallecidos, más de 200 000, un porcentual que varía entre el 15 y el 20 se considera que lo hicieron por culpa de la radiación que provocó dolencias de diferente tipo. La Segunda Guerra Mundial terminó con el lanzamiento de Little Boy y Fat Man, el coste de esto es algo que a día de hoy sigue en debate.
Godzilla y la tragedia atómica
Godzilla está unido a las dos explosiones atómicas, algo que ha sido así desde su primera aparición, pero es tan solo una ficción que recrea uno de los mayores horrores de la realidad. No escapará a ningún espectador que mientras Keiko, Bill y Lee van detrás de los titanes sabiendo que pueden perder la vida es solo cuando ella recuerda a su esposo y Nagasaki que se la ve rota por dentro.
Puede que en nuestro mundo no existan titanes, que no haya criaturas de enorme tamaño y poder desatado pero no hacen falta. Puede que hoy el miedo al terror atómico, con esas ridículas alertas en colegios de los Estados Unidos de América con niños escondiéndose debajo de sus pupitres, no exista pero conviene recordar que las armas atómicas siguen presentes en la actualidad.

Monarch: El legado de los monstruos avanza con paso firme
Monarch: El legado de los monstruos avanza en su segunda temporada y en su segundo capítulo siembra las semillas que una vez regadas serán el cenit de esta segunda temporada. Habrá sorpresas, siempre las hay en toda serie, por el momento demuestra que la producción sigue apostando por la calidad, por el guion centrado en los personajes y si bien puede que los acontecimientos guíen la trama no puede negarse que los protagonistas y sus relaciones son igual de importantes.
Esto no va de monstruos enormes, no va de criaturas míticas peleando entre ellas. Sí, hay seres gigantescos pero lo importante no es eso. Lo que prima aquí son los seres humanos, la investigación, la trama, los secretos por descubrir y el camino que poco a poco se tiene que recorrer.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



