El Capitán América y Bucky en la portada de La historia de Bucky Barnes. Créditos: Panini/Marvel
Bajo el título Capitán América y Bucky la editorial Panini, en su línea Marvel Saga, recoge la que el subtítulo del tomo indica de forma muy clara: La historia de Bucky Barnes. Él es el auténtico protagonista de este arco en el que sí, su compañero abanderado hace aparición pero de forma más anecdótica.
El que espere ver una aventura del Capitán América junto a Bucky se sentirá decepcionado. Sí, por supuesto que ambos comparten viñetas y vivencias, los dos irán a luchar juntos pero todo se centra en el compañero, en ese joven que por décadas todos daban por muerto y que en un giro inesperado regresó como el llamado Soldado de Invierno.
Una historia que son dos
Esto es algo de importancia en este recopilatorio, al punto de que la historia está dividida en dos de forma muy clara. La primera con los años de entrenamiento y forja del héroe, hasta su supuesto fallecimiento, y una segunda que parte desde ese momento. Una diferenciación tanto temática como autoral, motivo por el que esta reseña, para hacerle justicia, también tendrá que dividirse en dos, una por cada parte.
La primera trama de Capitán América y Bucky: La historia de Bucky Barnes comprende los números 620 al 624 de la publicación original, donde los creadores se meten de lleno en la vida del escudero del abanderado desde sus inicios, con el fallecimiento de su padre, su pertenencia a una base militar y la elección como posible compañero del Capitán América, hasta alcanzar su tiempo como el Soldado de Invierno a las órdenes del gobierno ruso.
De Bucky al Soldado de Invierno
Este arco se ambienta por completo en el pasado aunque sea a lo largo de décadas. Para llevar las riendas el elegido es Ed Brubaker, uno de los nombres más asociados al Capitán América y responsable directo del regreso de Bucky como el temible Soldado de Invierno, un giro por completo inesperado que lo revolvió todo en el momento de su publicación.
No solo eso, es uno de esos hechos que se han visto trasladados al cine a través de Marvel Studios. Esto fue en el año 2014 en la película Capitán América: El Soldado de Invierno que se basaba de forma directa en esta historia, aunque pasada por el prisma necesario para encajar en la continuidad que se había creado. El actor en cuestión fue Sebastian Stan, que ya había sido Bucky en la primera entrega del abanderado.

Ed Brubaker junto a Marc Andreyko
Nadie mejor que Ed Brubaker para narrar sus aventuras pero no está solo, a lo largo de estos cinco números le acompaña Marc Andreyko también como guionista. Además de contar con el arte de Chris Samnee con ese estilo parcialmente clásico que, con gran facilidad, consigue trasladar al lector hasta el pasado, hasta los años en los que los héroes lucharon en la Segunda Guerra Mundial. Todo ello sustentado en el color de Bettie Breitweiser con una elección principal de tonos ocres y unos rojos y azules obligados, son parte de los uniformes, pero no llamativos.
El pasado de James Buchanan Barnes
Si bien no puede decirse que este sea un cómic extraordinario, está por debajo del talento que suele demostrar Ed Brubaker, sí es muy completo. Sabe bucear por los años del conflicto bélico, mostrar un mundo complejo y unos personajes trabajados que son más que una simple caja de puñetazos: tienen dudas, discuten y no siempre saben qué es lo mejor. Lo que, por otra parte, es Marvel en estado puro (al menos desde el nacimiento de los Cuatro Fantásticos, que es considerado el germen de todo ese universo).
La muestra de ello es que los guionistas no empiezan, como otras tantas veces, con el joven Bucky en el campamento militar y van más atrás, a la época en que su padre todavía vivía, en el que intentaba cuidar de su hermana y el momento, trágico, en el que morirá y los dos hermanos deberán separarse. Es entonces cuando nace el James Buchanan Barnes pícaro y marrullero, el que no duda en conseguir una caja de cigarrillos para su sargento para después lanzarse a pelearse con un tipo que le dobla en tamaño.
Aunque no es un chico egoísta, solo hace lo que puede para salir adelante. Es uno más de esos que se quedan sorprendidos cuando ve al Capitán América en el noticiario del cine, en una escena que conecta de forma directa con Las aventuras del Capitán América: Centinela de la libertad, de Fabian Nicieza junto a Kevin Maguire, cuando un joven Steve Rogers ve en un ambiente similar la tragedia de la guerra. Sin saberlo, en ambos casos, el destino está escrito y su camino solo acaba de empezar.
La, obligada, aparición de Los Invasores
Por supuesto Los Invasores deben hacer aparición, no puede ser de otra forma si se habla de estos justicieros y la Segunda Guerra Mundial. Al menos su eje central con ellos, la Antorcha Humana, Toro y el siempre irascible Namor. Este último no duda en mostrar una y otra vez su desprecio hacia alguien que, en su opinión, no tiene ninguna habilidad, solo un entrenamiento que, a sus ojos, no sirve de nada. Para él es más una mascota con la que cargar que un igual, que un camarada de armas. Aunque, y es inevitable, el respeto terminará llegando.
Este es un punto interesante y una profundización en sus dinámicas y relaciones que no había sido planteada hasta el momento. Una forma de hacer que ganen en personalidad, que su trabajo en equipo cobre más relevancia, además de una manera de hacer que los personajes crezcan y evolucionen en retrocontinuidad para hacer sus vidas más ricas y diversas.

Arnim Zola, el científico nazi
Hablamos de la Segunda Guerra Mundial con lo que otros elementos reconocibles de Marvel Comics hacen aparición, como el avieso Arnim Zola que en 1977 fue creado por Jack Kirby y cuya historia personal lo sitúa como uno de los científicos más malvados al servicio de Cráneo Rojo (o de Hitler, según sea el canon). Se aprovecha su introducción para hacer otra vinculación, con la miniserie Los Invasores escrita por Roy Thomas y dibujada por Dave Hoover, donde los héroes, a manos del llamado Dr. Letal, terminaban en unos tubos atrapados, algo que es parafraseado en esta trama.
No solo eso, también los campos de concentración, los crematorios y una escena terrible en la que el protagonista y su amigo Toro, disfrazados de soldados alemanes, dicen “No es nieve. Creo que es ceniza… qué raro”, y el corazón del lector no puede más que romperse al saber de qué se trata. Y no es, por desgracia, de nieve.
El homenaje a los seriales
Ed Brubaker y Marc Andreyko aprovechan estas páginas para rendir un homenaje al serial de 1944 titulado solo como Captain America. El mismo estuvo protagonizado por Dick Purcell como el héroe abanderado, aunque sin su compañero, con un uniforme bastante logrado para la época, y el presupuesto. Aunque este no tenía las alitas en la capucha y de tal guisa aparece en las viñetas. El guiño llega al punto de detalle de que uno de los malvados a los que golpean va vestido de forma exacta a uno del serial, con un traje oscuro y un fedora claro con una cinta negra atravesándolo.
El último capítulo está dedicado a su tiempo como Soldado de Invierno y es quizá el menos interesante de todos, puede que por lo breve del mismo o por tratarse de un Bucky que, por sus lavados de cerebro, no puede ser él mismo. Con todo se ahonda en ese tiempo, en cómo su auténtico yo luchaba por salir y su relación con la Viuda Negra, Natasha Romanova, que luce un atuendo que recuerda al de su aparición en el Tales of Suspense número 52 de 1964.
Capitán América y Bucky: La historia de Bucky Barnes se lee bien
La primera parte de Capitán América y Bucky: La historia de Bucky Barnes cumple y se lee bien, sin ser sobresaliente. Puede que en su contra juegue que es algo que otras muchas veces se ha contado, con más o menos detalle, en parte es un poco como llover sobre mojado. No por ello deja de servir a su fin, que no es otro que el de distraer y enriquecer el pasado tanto del protagonista como de todos sus compañeros.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



