Los Vengadores Superiores. Créditos: Marvel/Panini
El Doctor Muerte y los Vengadores. Esos son los dos factores de este Un mundo bajo Muerte: Vengadores Superiores que firman Steve Fox, guion, Luca Maresca y Kyle Hotz, dibujo, con Mattia Iacono, color, una muesca más en el enorme cinturón que está siendo el mega arco comandado por Ryan North. Este está lleno de paradas, cada una de ellas aporta su granito de arena, su matiz y su visión específica sobre el mejor villano de Marvel Comics y el cómo su dominación mundial afecta al planeta.
Por suerte, y al contrario que en otros eventos de este tipo, no es preciso leerse todo lo publicado para estar al tanto o entender qué pasa. La idea es sencilla, el Doctor Muerte gobierna y a ver qué pasa, lo interesante de estos añadidos es que exploran y ahondan pero no obligan. No hay una lectura que sí o sí deba hacerse y quizá por eso resulte tan satisfactorio hacerlo, por el simple hecho de disfrutar de esta cebolla que tiene tantas capas.
El mal como superpoder
Una de estas capas es la llegada de unos Vengadores con el sobrenombre de Superiores, algo que al lector de Marvel le hará pensar de forma automática en el Doctor Octopus dentro del cuerpo de Spiderman y en cómo ocupó su lugar sin que el mundo lo supiera. No solo eso, al avanzar un poco en las páginas de este volumen de tapa blanda es probable que uno piense en los Vengadores Oscuros e incluso en los Thunderbolts, los originales, debido a las similitudes superficiales entre unos y otros.
La diferencia clave en estos Vengadores Superiores es que nadie intenta ser algo distinto a sí mismo, no son villanos que se hacen pasar por héroes, no hay paralelismos entre un reflejo oscuro y otro luminoso. Aquí son ellos, con sus nombres claros y referencias específicas que los sitúan en el plano de la maldad, al menos para el aficionado y también para los propios habitantes del mundo Marvel.
El equipo de Vengadores Superiores
Este equipo de villanos que quizá no lo sean tanto, o puede que lo sean incluso más, está conformado por Killmonger, Doctora Octopus, Malekith, Abominación, Onslaught y Fantasma, todo ellos más que reconocibles para el aficionado y todos ellos relacionados de forma directa con los personajes principales de la editorial, en el sentido de usar nombres, trajes y poderes de enemigos de unos y otros.
Así Killmonger lo es de Pantera Negra, la Doctor Octopus de Spiderman, Malekith de Thor, Onslaught de los X-Men, Abominación de Hulk y Fantasma de Iron Man (en el cine lo fue del Hombre Hormiga). Solo que en esta caso luchan por el bien aunque lo hacen en nombre del Doctor Muerte, o más bien como muestra de que su imperio es bueno para la humanidad y así será en tiempos venideros pues todos provienen del futuro. Y, en este punto, es todo lo que puede decirse sin dar destripes que siempre es mejor evitar.
Onslaught y Abominación
Se puede ahondar, aunque sea breve, en este Onslaught y la versión de la Abominación. El primero luce, más que nunca, como un Magneto demoníaco pero queda la duda de quién es en realidad, o siquiera si es un alguien por encima de un algo; el segundo se aleja por completo de su imagen de enorme monstruo verde para ser una especie de Capitán América al servicio del Doctor Muerte, incluso lleva un escudo (además de un casco que emula la máscara del emperador).

El hijo de Muerte…
Si bien estos Vengadores Superiores son lo que llama la atención y el cebo para que el lector pique no son lo más relevante para la historia y el posible devenir del mundo Marvel. No, ese lugar le corresponde a Kristoff Vernard, el hijo adoptivo del villano que lleva correteando por ahí nada menos que cuatro décadas. Se le introdujo en el año 1982 y ha vivido mucho desde entonces, desde gobernar Latveria a unirse a los Cuatro Fantásticos sin encontrar del todo su camino y es que este, por la propia génesis del personaje, está unido al Doctor Muerte como su hijo. Y eso conlleva un fuerte peso.
… y su compleja relación
En palabras del propio emperador a su heredero, “Eres el hijo de Muerte, Kristoff. Demuéstramelo”. El problema es que para el Doctor Muerte nada será suficiente, sus estándares son imposibles para nadie que no sea él mismo, da igual lo mucho que su hijo lo intente, jamás estará a la altura. Es, en toda regla, un padre disfuncional que nunca piensa en lo mejor para su descendiente, no si esto se entiende como algo más que su designio y voluntad.
Este es un tema que se ha tratado innumerables veces en la ficción, como por ejemplo en Glee. En la misma el personaje de Noah Puckerman vive a la sombra de un padre ausente para el que nada bastaba y él una y otra vez hacía lo que fuera para llamar su atención, daba igual si esto era tocar la guitarra o robar coches. Es más, en el primer capítulo de la cuarta temporada aparece un desconocido hermano llamado Jake, mismo padre y distinta madre, con el que habla para intentar que no siga su camino y le deja claro que él, ninguno de los dos, es su padre. La elección está ahí pero no es sencilla de tomar.
Dos artes muy distintos
Esta es una historia que sucede en dos tiempos, el presente de Un mundo bajo muerte y el futuro en el que su reinado sigue adelante. Para ello se ha contado con una dupla de dibujantes para mostrar las diferencias entre uno y otro lugar; el primero es Luca Maresca quien retrata la cronología actual en un estilo cuidado y muy adecuado para la Marvel de hoy, con fondos trabajados y un castillo del Doctor Muerte que luce estupendo (toda su arquitectura lo hace, sea el edificio del parlamento de Wakanda o el Capitolio de los Estados Unidos de América).
Para las parte del provenir se ha escogido a Kyle Hozt quien se aleja por completo de esto. Su trazo es oscuro, abigarrado y asfixiante, ilustrador habitual de historias que tienen un toque más oscuro como Matanza: La vida es maravillosa, obra publicada en el año 1996 y que treinta años después sigue poniendo los pelos de punta. Que él sea el responsable de retratar este futuro de Un mundo bajo Muerte presagia que es poco probable que todo sea de color de rosa.
Referencia a El Quijote
En docpastor.com nos gustan mucho los guiños pero más que nada lo hacen cuando están encajadas en la trama y tienen sentido en la misma, si solo son como en Ready Player One o Space Jam: Nuevas leyendas que no aportan nada… ahí es otro tema. Pero no nos enredemos en esto, que si acaso sería tema para otro artículo y no para estas letras.
En Un Mundo bajo Muerte: Vengadores Superiores hay una mención a El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, con el término “viaje quijotesco” en referencia al periplo que uno de los personajes hace para llegar a una tierra, en teoría, prometida. Un homenaje más que directo a la que es la obra española más universal de todas y una lectura más que recomendable, y muy divertida.
El Doctor Muerte es el Doctor Muerte
Un mundo bajo Muerte: Vengadores Superiores es, como se ha indicado hace unas líneas, una muesca más en este amplio cinturón pero una que da gusto leer y que funciona muy bien. No son pocos los engranajes de este enorme motor y su guionista sabe qué piezas tocar, la trama está bien orquestada y sirve al fin de mostrar un poco más de ese reinado del Doctor Muerte y todo lo que conlleva.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



