Portada de ¡Shazam! ¡Llega el Capitán!. Créditos: Panini/DC
Shazam, Dan Mora y Mark Waid. Una mezcla que es imposible que no salga bien. Repasemos, Shazam (o Capitán Marvel, iremos a ello en breve) es uno de los grandes personajes de DC Comics con unas historias que ningún otro puede tener. Por su parte Dan Mora y Mark Waid se han convertido por derecho propio en los actuales guardianes y autores definitorios del DCverso, el trabajo de ambos está impregnando todo en una fabulosa mezcolanza de clasicismo y modernidad.
Esto es una actualización de ideas y conceptos bien hecha, con sentido, forma y fondo. No son meras cuestiones estéticas y superficialidades, no es pretender que por poner un pantalón vaquero a un personaje este sirva como metáfora de lo contemporáneo, es más bien coger lo que funciona, lo que sirve de esencia, dar un lavado de cara pero hacer que siga por completo reconocible. Los prodigios, aunque sea un término más vinculado a Marvel Comics, deben seguir siendo prodigios.
Un nuevo punto de partida para Shazam
El tomo ¡Shazam! ¡Llega el Capitán! sirve como punto de partida para todo el que quiera lanzarse a la lectura de este divertido personaje pero lo hace sin olvidar de dónde viene y el camino recorrido en los últimos tiempos por el héroe. Se ha simplificado todo para poder empezar, en cierta forma, de cero a construir un nuevo camino y una mitología que se sostiene en lo narrado en tiempos pretéritos.
Así pues el curioso que llegue sin saber nada, o muy poco, se encontrará con toda la información que precisa. Billy Batson sigue siendo Shazam pero no así el resto de su familia, estos no pueden conectar con el poder de los dioses lo que hace que la trama sea más sencilla de seguir al centrarse en uno solo. Por supuesto estarán ahí, el Billy Batson huérfano y perdido es cosa del pasado al punto de que en sus dos entregas cinematográficas aparecen sus padres y hermanos adoptivos.

El poder de los dioses…
Los dioses que le dan poderes sobrehumanos también estarán presentes: Hércules, Atlas, Zeus, Aquiles, Mercurio y Salomón (aunque, si somos técnicos, este último no sea una deidad). El cómo es mejor no desvelarlo, en una ficción siempre es mejor que sea el consumidor el que se adentre a la misma y descubra así sus pormenores, lo que sí sucede es que cada uno de ellos tiene su momento de relevancia e importancia. Una forma que sirve no solo por el hecho argumental de que la aventura avance y también hace las veces de presentación para el que llegue de nuevas.
… y sus pies de barro
Se aprovecha su presencia en estas páginas para tocar algo que en la mitología clásica estaba muy presente: eran dioses pero pecaban como humanos. No solo por el hecho de Zeus esparciendo su simiente como si fuera un adolescente desbocado, todos tienen su punto a mejorar y su defecto esencial que afecta, de forma irremediable, al protagonista.
Esto es algo que en los cómics de superhéroes supieron usar con habilidad en Marvel Comics en la revolución que iniciaron en los años sesenta del pasado siglo XX, esos héroes con pie de barro que tan solo recogían lo que griegos y romanos, y otras culturas habían hecho antes. No así en esos tiempos en DC Comics donde sus héroes eran perfectos, inmaculados e incapaces de cometer errores, algo que, por suerte, cambió.
¿Shazam? ¿Capitán? ¿Capitán Marvel?
Adentrémonos en el nombre de el Capitán y la confusión con Shazam al ser también la palabra que debe decir Billy Batson para convertirse en el mortal más poderoso del mundo. En su origen el personaje era Capitán Marvel y así fue por muchos años, aunque a partir de cierta época no podía aparecer de tal forma en las portadas por motivos legales relacionados con Marvel Comics.
Esto se llevó un paso más adelante cuando se decidió que pasara a usar Shazam como apelativo propio pero más que solucionar enredaba más la madeja al ser el mago que mediaba para darle los poderes (nombre elegido. Según la continuidad actual el de origen es Mamaragan, el mismo que el dios australiano del rayo), la palabra que debía decir y el propio nombre del héroe.
Mark Waid toma una decisión sencilla y muy funcional, recuperar el clásico Capitán aunque sea sin el Marvel que lo seguía (pero dejemos tiempo al tiempo). Esto por un lado sirve de declaración de intenciones de recoger lo existente para usarlo a su favor, como también ha hecho Russell T Davies en sus dos etapas de Doctor Who, y por el otro para dejar ese entuerto y confusión solucionado. Algo que es muy de agradecer, más si se tiene en cuenta que en más de una ocasión en DC Comics las cosas no son fáciles y tampoco sencillas.
El dilema del intercambio
Este Capitán es tan hombre como niño, no es tanto que Billy Batson y él intercambien lugares, como se podía asumir en épocas pasadas, y se mantiene la idea más reciente de que es el propio joven en un cuerpo adulto superpoderoso. Por ello no es extraño verle en su refugio dejando trofeos de sus batallas (como también hace Batman), jugando con figuras de acción, entrenando al ritmo de la música o viendo seriales de otro superhéroes como parte de su formación.
En este punto Mark Waid y Dan Mora deciden hacer un homenaje a Batman y a los seriales de Columbia, que precedieron en años a la exitosa serie de 1966 que protagonizaron Adam West y Burt Ward. Así el Capitán, o Shazam, está disfrutando en una enorme pantalla del proyectado en cines en 1943, titulado solamente Batman, donde Lewis Wilson hizo del cruzado de la capa y Douglas Croft de su compañero de aventuras.
La oportunidad de ser uno mismo
Los autores aprovechan estas viñetas para dar respuesta a algo importante, ¿qué lleva a Billy Batson a dejar de ser su versión heroica? ¿Qué le hace dejar de ser el mortal más poderoso del mundo? La tentación de jamás abandonar el poder sin duda está ahí, algo que se trató en la saga de Masters del Universo de la misma editorial, y la respuesta es muy sencilla: La voz de Salomón. Cuando está en su versión de justiciero su susurro es constante, no deja de decirle qué debe y qué no debe hacer, lo que es una ventaja en combates pero no tanto el resto del tiempo.
Así pues cuando grita Shazam y sus increíbles poderes se marchan tiene la oportunidad de ser él mismo, de seguir siendo un niño, de disfrutar y de esforzarse cada día dado que, como se dice a sí mismo “Billy no puede volar. Billy siempre se siente pesado y lento, y tan grácil como un búfalo de tres patas”. Pero, solo entonces puede ser él mismo.
Un chico y su podcast
Recuperamos el punto de la importancia de actualizar conceptos y adecuar ideas al mundo del hoy. Durante mucho tiempo Billy Batson, a pesar de ser niño, era un empleado de una radio y en más de una ocasión se le vio en ruedas de prensa y presentaciones junto a Clark Kent o Lois Lane, algo que con el devenir de los años no ha sido siempre sencillo de mantener y hoy en día se torna por completo en extraño, anacrónico y sin sentido.
La solución de Mark Waid y Dan Mora no es otra que hacer de él un creador de contenido. Tiene un podcast propio, idea de su hermano y mejor amigo Freddy, en el que habla sobre las aventuras del Capitán, con sinceridad, verdad y evitando siempre el clickbait (cuando quiera puede unirse a docpastor.com). Sus victorias, sus derrotas y todo desde el tono amable que caracteriza a ambas partes de este personaje, la superhumana y la infantil. Con una sonrisa en el rostro y ganas de poder ayudar a los demás.
El nuevo mundo del Capitán… o Shazam
¡Shazam! ¡Llega el Capitán! de Mark Waid y Dan Mora, con color de Alejandro Sánchez, es una buena puerta de acceso a este mundo para el que no se haya adentrado nunca en este héroe de DC Comics (que edita en España la editorial Panini). No puede decirse que sea la mejor historia que se ha escrito sobre él, esa honor (y de forma bastante indiscutida) lo tiene la novela gráfica El poder de ¡Shazam! de Jerry Ordway, pero tampoco pretende serlo y menos quitar del podio a los genios del pasado.
Sirve, y esto como se ha dicho es muy importante, de renovación del mito y actualización del mismo para hacer que entre mejor en la actualidad y en el mundo en el que vivimos. Todo con un cuidado guion, una narrativa ejecutada con habilidad y un color adecuado. No puede saberse, por desgracia, pero es probable que C.C. Beck y Bill Parker sonrieran al ver este volumen.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



