Imagen promocional de la segunda temporada de Daredevil: Born Again. Créditos: Disney +
Daredevil: Born Again fue una de las series más esperadas y aplaudidas del 2025. Una producción de Marvel Studios, por completo integrada en su universo y canon, donde Charlie Cox regresaba para ser el justiciero de Nueva York con Vincent D’Onofrio como su rival, un Wilson Fisk más poderoso que nunca como alcalde de la ciudad.
El duelo interpretativo de ambos se convirtió en lo mejor del metraje, una delicia para todo aquel espectador que se asomara a la producción y algo que sigue igual en esta segunda temporada. No corramos, antes demos un poco de necesario contexto.
Un héroe nacido en Netflix
En el año 2015 el personaje creado por Bill Everett y Stan Lee en el año 1964 llegó hasta Netflix para protagonizar su propia serie, tercera versión del héroe en acción real tras las interpretaciones de Rex Smith en 1989 en la película televisiva El juicio del increíble Hulk y Ben Affleck en 2003 en la, hasta el momento, única producción de la gran pantalla centrada en este héroe. Fue el pistoletazo de salida para el propio universo que la plataforma de streaming iba a crear de forma paralela a Marvel Studios, pendiente de los resultados iniciales para confirmar si era o no parte de su canon y añadido a este en vista de la calidad general de todo el experimento.
Así tras la muy buena acogida de Daredevil, con una trama adulta, escenas violentas ejecutadas con acierto y actuaciones más que bien llevadas llegaron otros títulos como Jessica Jones, Luke Cage, Iron Fist, The Punisher y The Defenders; pero la historia del diablo custodio fue, con diferencia, la más valorada, cuidada y aplaudida. Por eso no extrañó a nadie, aunque alegró a muchos, el anuncio por parte de Disney + de recuperar a este defensor de la justicia (no tanto de la ley) para una nueva época deudora de la anterior pero en busca de su propia personalidad.
Matt Murdock vs. Wilson Fisk
La temporada primera de Daredevil: Born Again fue directa, sucia y sórdida en ocasiones, con momentos terribles de ver. De forma personal la que considero la mejor escena es una vista en el trailer cuando Matt Murdock y Wilson Fisk se citan en una cafetería y charlan, lo hacen en apariencia de forma educada pero se puede ver todo lo que no se dicen y piensan. Un momento muy trabajado, lleno de detalles que dejaba claro que el leitmotiv de la cabecera iba a ser el duelo entre ambos, el reflejo que son, los límites de uno y de otro.
Esto sigue de igual manera en esta segunda temporada que se sitúa al poco del cierre de la primera, con un cierto tiempo intermedio para dejar que la acción haya transcurrido y poner a todos los personajes en un sitio específico de esta partida de ajedrez. Una vez más la dirección es estupenda, la fotografía cuidada al dedillo y las escenas de lucha son de lo mejor visto en la pequeña pantalla, cada una de ellas es un baile maravilloso, una coreografía magnífica.
¿Son mucho dos temporadas?
El guion está a la altura de lo esperado y sigue las pautas de lo visto en la anterior tanda de episodios pero, por desgracia, en más de una ocasión se peca de exceso contenido. A veces menos es más y cuando por defecto a todos los capítulos les sobran algunos minutos, a veces más y a veces menos, esto conlleva que el total se vea afectado y llegue, en ocasiones, a resultar más pesado de lo que debería.
El problema puede ser de base y es que las dos temporadas de Daredevil: Born Again conforman de forma conjunta casi dos decenas de entregas y eso se torna en demasiado. El producto total habría funcionado mejor de contar con menos episodios, de tener en su haber un total que no excediera la docena. Esto habría conllevado menos vaivenes, a veces la cantidad de personajes va en su contra, y una puesta en pantalla de lo que es necesario con tiempo para extenderse en detalles pero sin resultar más largo de lo que debería.
Unas actuaciones soberbias
Lo que sí brilla, y no es algo abierto a ningún tipo de discusión, es el apartado interpretativo que, como en la temporada pretérita, es lo mejor de toda la producción. Por supuesto hay que alabar una vez más la labor de Charlie Cox y Vincent D´Onofrio como Matt Murdock/Daredevil y Wilson Fisk, su labor hace que estos vayan a ser los personajes de su carrera y de su vida. El guion los muestra como hombres complejos, más parecidos entre ellos de lo que desean reconocer, y los actores los convierten en personas reales llenas de matices y de tridimensionalidad.
Como se ha dicho antes el leitmotiv de Daredevil: Born Again es la dualidad de estos dos personajes, sus parecidos, sus diferencias, lo que une sus formas de entender la vida y lo que los separa. Algo que quedó muy claro en la primera temporada y que se explora más en esta segunda, un punto este en el que nos adentraremos en nuestro seguimiento de la serie capítulo a capítulo.
Más allá de los protagonistas
Además de ellos el resto del reparto está a la altura, por completo, y cumple con creces con lo que pide este serial. Hay que destacar a Deborah Ann Woll y Ayelet Zurer como Karen Page y Vanessa Fisk, parejas de los protagonistas y sus anclas con la realidad, además de otros como Michael Gandolfini (de casta le viene al galgo) como Daniel Blake o Wilson Bethel como Benjamin Pointdexter más conocido como Bullseye.
No puede no mentarse a otros dos miembros del extenso reparto, como se ha comentado antes quizá más extenso de lo que debería, como son Matthew Lillard y Camila Rodriguez. El primero da vida al enigmático, pero divertido y extrañamente amigable, Mr. Charles, mientras que la segunda se convierte en Angela Del Toro, sobrina de Hector Ayala conocido como el Tigre Blanco y que en esta nueva tanda de episodios va a dejar a más de uno con la boca abierta.
Daredevil: Born Again será una de las series del 2026
Daredevil: Born Again en su segunda temporada es una extensión lógica de la primera, con el mismo detenimiento en la fotografía y unos personajes que crecen, además de varias preguntas sin respuesta que deberán ser respondidas en la ya anunciada siguiente entrega (o, con menos suerte, en alguna futura producción de Marvel Studios). Todo lo bueno de los capítulos pretéritos está aquí pero también lo malo, en ambos casos de forma más evidente, pero con sus defectos y flaquezas es una muy buena serie que logra tener al espectador sentado y enganchado.
Y al final, ¿hay un final? No se darán detalles y tampoco destripes pero… ¿hay un final para la eterna lucha del bien y el mal que mueve el mundo de los superhéroes? Quizá un cierre, eso sí, un cierre para la trama iniciada en 2025, una puerta que se cierra con los deberes hechos. Pero como dijo Sor María en Sonrisas y lágrimas, “Cuando Dios cierra una puerta abre una ventana”; eso sí, para ella era una ventana a la alegría y a la felicidad y en Daredevil: Born Again quizá sea una puerta al Infierno en un camino empedrado de buenas intenciones.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



