Portada de Clave: Omega. Créditos: Divisa Home Video.
Hay directores que han forjado una carrera legendaria, siendo ejemplo para muchos de sus contemporáneos y, también, la generación posterior. Este es el caso del encargado de la siguiente película. Hablemos de Clave: Omega.
Quizá por el nombre de la cinta, mucha gente no será capaz de saber a qué director buscamos hacer mención, pero se trata del reconocido Sam Peckinpah. Este creador resultó ser una figura clave en la industria cinematográfica a lo largo de la década de los 70.
Alguno de sus trabajos conocidos para cualquier amante del cine serían Grupo salvaje, La balada de Cable Hogue, Perros de paja, La huida, Pat Garrett y Billy el niño, o La cruz de hierro. Es justo decir que no se han mencionado todas las películas del director las que, junto a la que analizaremos en este artículo, le hacen poseedor de una interesante carrera centrada en el western y el thriller.

Los cimientos de Clave: Omega
Si bien es cierto, Clave: Omega tiene el mérito de ser la última película dirigida por el cineasta. Puede que no sea la mejor, pero es un mérito que no se le puede arrebatar.
Además, este trabajo resulta ser la primera adaptación cinematográfica de una novela de Robert Ludlum, también escritor de El caso Bourne, que dio inicio a la exitosa saga protagonizada por Matt Damon a principios de los 2000 (pero que no fue la primera adaptación de la novela, ya que el primer Jason Bourne resultó ser el “Pájaro Espino” Richard Chamberlain en la miniserie de 1988).
Antes de hablar de la película en sí, es momento de hacer repaso a su elenco. Voy a tomarme la licencia de mencionar únicamente a los pocos intérpretes que tienen peso durante la cinta, ya que muchos apenas si tienen peso real en la trama. Son cinco los personajes con los que se alimenta esta historia.
En cuanto a los secundarios podemos señalar a tres personajes clave: Bernard Osterman, amigo de uno de los protagonistas y que también da nombre original a la novela The Osterman Weekend, interpretado por Craig T. Nelson (protagonista de la serie Coach y la voz de Mr. Increíble en los productos de la familia superheroica de Pixar) Ali Tanner, la sufridora y fiel mujer del protagonista interpretada por Meg Foster (la villana Evil-Lyn en la primera adaptación de Masters del Universo) y Maxwell Danforth, general al mando de la CIA, interpretado por el famoso Burt Lancaster (De aquí a la eternidad, El gatopardo).
El protagonismo de la cinta es doble y recae en dos actores muy conocidos: Rutger Hauer (Lady Halcón, Blade Runner, Batman Begins), como el entrevistador televisivo John Tanner y John Hurt (El hombre elefante, 1984, el querido War Doctor en Doctor Who), como Lawrence Fassett, el agente que orquesta la trama con oscuros motivos.
No es fácil aglutinar todo lo malo de un género
Reconozco haber llegado de nuevo a esta cinta por un leve recuerdo que tenía en mi mente, al verla de pasada en alguna reposición televisiva. Y, aunque quisiera mantener ese buen recuerdo, desconozco por qué me fije en ella por primera vez.
La película es un acopio sin medida de todas las cosas malas que pudo ofrecer el cine en gran parte de sus producciones de los años 80 y el resultado final así lo prueba. Ignoro si el director y la productora tuvieron alguna trifulca durante el rodaje (algo bastante común en el cine de la época, todo sea dicho) pero creo que nadie quiso hacerse completamente responsable.
Aunque no he leído la novela original en la que está basada, dudo mucho que presente unos agujeros de guion tan absurdos como los que vemos a lo largo del film. En ningún momento se siente una verdadera amenaza, ya sea por los enemigos del país o en la propia piel de los protagonistas.
Unos personajes que no tienen carisma ninguno a pesar del nivel interpretativo de la mayoría del elenco. Todo parece funcionar con el piloto automático puesto y meramente transitar para llegar a la solución del problema.
La película esconde también un culto a lo “voyeur” terriblemente descarado. Cualquier excusa es buena para ver pillar una televisión encendida y ver mujeres desnudas o pésimos intentos de escenas sensuales. A lo que se suma la relación de este mundo del personaje de John Hurt, que no parece poder librarse las pantallas del “Gran Hermano”.
Si entramos a analizar la nueva edición en Blu-ray que ha sacado Divisa Home Video, será un comentario breve. La edición es muy sencilla, pero que tampoco presenta una mejora sustancial en calidad de imagen y sonido sin incorporar, ni aporta algún extra de relevancia salvo una galería de imágenes. Se puede comentar que se presenta como una “edición oficial”, algo que quizá pueda aportarle algo de valor.
En conclusión, una edición que no presenta ningún aliciente para hacerse con ella. Destinada a aquellas personas que busquen tener toda la filmografía de Sam Peckinpah o fans de este tipo de cine ochentero. Si te interesa, adelante, pero hay obras de mucha mayor calidad de esta época en la que destinar el esfuerzo.
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Actor y director teatral con veinte años de experiencia a bordo de la compañía Teatro Baypass, que él mismo fundó. Miembro de la organización de la Feria del Libro de Parla y técnico de cabecera en Estelar Media. Lee libros y cómics con la misma pasión que disfruta de un concierto o de una buena sesión de cine. ISNI 0000 0005 1808 8693



