Minifiguras de Harley Quinn, Batman, Joker y Catwoman. Créditos: docpastor.com
Los Minions, Masters del Universo, Harry Potter, Toy Story 5… la lista de franquicias de gran éxito y fuerte presencia entre el público que apuestan por lanzar figuras de pequeño tamaño, o minifiguras, no es, precisamente, corta. Son muchas las que con el pasar de los años han dado entre sus distintas y variadas opciones de merchandising muñecos con medidas que apenas superan los cinco centímetros, con todas las ventajas que esto conlleva.
Ventajas empresariales de las minifiguras
¿Ventajas? ¿Cómo cuáles? Muy sencillo, un menor tamaño conlleva, a nivel empresarial, menores costes de producción y de uso de materiales. Además, debido a las limitaciones que suelen existir por lo general estas piezas no están dotadas de articulaciones, lo que refrenda de nuevo en el tema de los gastos.
Se puede hablar también de que, de igual manera, las cajas y blísters se reducen, además del hecho, lógico, de que su almacenamiento es más práctico y rápido. No digamos en lo que se refiere a volumen y cantidad, y es que lo que ocupa una Marvel Legends puede ser un espacio que sirva a dos o más de figuras de tamaño pequeño.
No solo esto, y es que debido a lo comentado en las líneas pretéritas, sucede que son un regalo habitual en revistas de todo tipo, con preferencia por las infantiles. Dos ejemplos podrían ser la desaparecida Doctor Who Adventures que entre otros muchos objetos obsequió con distintas opciones de Daleks, o la mítica Topolino italiana en la que es habitual encontrar diminutas versiones de plástico de Donald, también en su versión de Patomas, los Golfos Apandadores y otros tantos personajes.

Ventajas a nivel coleccionista
A nivel de coleccionista esto sucede de la misma manera. Una muñeca al estilo de Barbie tiene una altura aproximada de 30 centímetros, mientras que su hermana de la línea Mini Barbieland apenas tiene unos pocos centímetros; lo mismo que sucede con el Masterverse y sus aproximados 18-20 centímetros enfrentados a los apenas cinco de Eternia Minis.
El almacenamiento y exposición se vuelve mucho más sencillo, además, y no se puede negar, ver esos personajes que uno idolatra en versiones de reducido tamaño tiene un encanto especial. Si no, que se lo digan a la interminable lista de figuras de los huevitos Kinder por donde han pasado Los Pitufos, los patos de Disney, la Pantera Rosa, Gru y sus hijas, los Osos amorosos (o Care Bears)…
¿Recuerdas los chicles Dunkin?
Esto no es algo nuevo, nada de eso. En el siglo XX este tipo de productos eran habituales entre los lanzados para los niños, con las figuras de los chicles Dunkin como mayor exponente. Tanto que a los muñecos de escasos centímetros, plásticos y monocolor se les denomina de forma habitual, al menos en España, con ese término, ese Dunkin, sin importar si provienen en realidad de los citados chicles o de otros sitios.
Durante largo tiempo fue habitual que se regalaran objetos de este tipo dentro de las bolsas de aperitivos o en pastelitos, como las muy buscadas figuras de la Pantera Rosa, por ejemplo. Esto solo fue a más con el pasar de los años y se pueden mentar ejemplos como los Gogos, que eran en toda regla una serie coleccionable y otros tantos, aunque poco a poco fueron quedando en el olvido.
Un nuevo auge de las minifiguras
Siempre ha habido opciones en esta línea pero es cierto que de unos años a esta parte las minifiguras parecen estar en auge, y es algo que no escapa a nadie que acuda a una juguetería a pasear o que sea coleccionista. Al éxito de los Superthings y otros competidores, como los llamativos Metazells, podemos referirnos; además de un buen número de sobres sorpresas con franquicias de todo tipo.
No puede negarse, que estos productos no siempre cuentan con el respaldo de la empresa propietaria de los derechos y en ocasiones son más licenciosos que licenciados, como sucedió con K-Pop Demon Hunters (o Las guerreras K-pop) y su inesperado éxito. Durante meses era fácil encontrar material de esta película, ahora, que este fuera oficial es harina de otro costal, aunque las jugueteras supieron responder y ponerse las pilas, como pudimos comprobar en la Spielwarenmesse del 2026, en la que se celebraban los 75 años del evento.
El éxito de las minifiguras se ve de forma clara en cómo LEGO empezó a comercializar las suyas propias como elementos coleccionables y no solo como simples complementos de sus sets. Aunque, como el ejemplo de K-Pop Demon Hunters no todas las que se veían en tiendas, jugueterías y mercadillos resultaban productos oficiales, muchas provenían de empresas que usaban la idea y reproducían moldes, aunque esto sería carne de otro artículo (varios, más bien).
Minions y Toy Story
En los dos próximos artículos de esta serie se hablará en detalle y de forma específica de dos colecciones, tres en realidad, de figuras de pequeño tamaño. Los dos primeros se centrarán en los Minions, las grandes estrellas de Illumination que son parte de dos sagas distintas (la de Gru: Mi villano favorito y la suya propia), a través de las figuras de Yolopark, y el tercero se centrará en Toy Story, en concreto Toy Story 5, y la línea Small Stars de Mattel.
Minifiguras las hay de todo tipo, tamaño, color y opciones. Hay una para cada comprador, para cada niño, para cada adulto. Y todos tenemos nuestra colección favorita, ¿cuál es la tuya? No dejes de decírnoslo en los comentarios, y no te pierdas los próximos artículos de esta serie.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



