Portada de Green Lantern: Dark. Créditos: Panini/DC
Green Lantern: Dark es un título adscrito a la línea conocida como Elseworlds, también como Otros Mundos, en la que los héroes de DC Comics viven extrañas aventuras en tiempos y lugares que no son los suyos. Esto es algo que relaciona a la cabecera con la colección What If de Marvel Comics, aunque la realidad de ambas sea bastante diferente.
Antes de seguir, un aviso. Por lo extenso del tomo se ha preferido partir esta reseña en dos partes, diferenciadas en temáticas y contenidos, para así poner en justo valor a la obra y sus pormenores. Eso sí, siempre evitando destripes y dejando que sea el lector el que pueda encontrar las sorpresas que le aguardan.
What If vs. Elseworlds
What If presenta historias que parten del canon principal de Marvel y postula preguntas y variantes al respecto. Existe la cronología central y a partir de ella se muestran otros universos en los que el Capitán América no resultó congelado al final de la Segunda Guerra Mundial, donde Peter Parker no consigue los poderes de Spiderman o en los que Lobezno se convierte en agente de S.H.I.E.L.D., por citar unos pocos ejemplos.
En cambio, en Elseworlds los personajes son llevados a otras épocas y lugares como un Superman en la Edad Media o la Gotham del presente cayendo en los brazos de los Wayne, y siendo el Batman de esa realidad. Esto permite ver a los héroes y villanos desde un prisma nuevo, además de dar a los autores un abanico y espacio de experimentación mucho mayor. A veces sale bien y a veces sale mal, pero siempre resulta una lectura interesante.
Green Lantern: Dark y el universo Tangent
Green Lantern: Dark es un Elseworlds llamativo dado que parte de base desde un universo alternativo. Este es el de Tangent Comics, una idea salida de la mente de Dan Jurgens que en 1997 (con posteriores lanzamientos) presentó un mundo en el que el mayor héroe de todos es Átomo (o Atom), con distintas versiones de personajes conocidos. Las variaciones no son solo superficiales, todo el mundo se planteó para no ser una mera contraposición del DC habitual.
Esto no significa, por suerte, que para adentrarse en esta historia firmada por Tate Brombal, al guion, y Werther Dell´Edera, al dibujo, con color de Giovanna Niro, sea preciso conocer algo del universo Tangent, si forma parte o no del Omniverso y los cruces que ha tenido con los héroes principales de DC. Nada de eso, los nombres detrás de la obra han sabido crear una trama que es por completo independiente, que puede leerse de forma unitaria y que da toda la información que se precisa.

Un mundo de dioses y monstruos
Sin entrar en demasiados detalles, para evitar destripes y romper sorpresas, se puede indicar que este es un mundo de tinieblas, un lugar en el que la luz parece haberse ido para siempre y de igual forma los héroes. Solo quedan horrores y monstruos, entre ellos Solomon Grundy que encabeza un ejército de zombies. No hay esperanza, solo una, la última, el poder de Green Lantern. O, al menos, eso parecen decir las leyendas.
Una Green Lantern entre el mito y la humanidad
Ahora, quizá la realidad sea distinta. Sí hay una Green Lantern, se llama Rina Mori, y sí arroja luz sobre las sombras pero… ¿de verdad es una heroína? Según la presentan Tate Brombal y Werther Dell´Edera es complicado decirlo, puede que solo sea una mujer que intenta seguir adelante, que ha sido tan bendecida como maldita con un poder extraordinario y, aunque sea una cita de Marvel Comics, es sabido que un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Ahora, que uno quiera aceptarla es algo diferente.
El tratamiento de este personaje es efectivo, poco sutil y muy humano. Es una persona que, como estaría cualquiera en esa situación, está desbordada por todo y por todos. Sabe qué se espera de ella, sabe qué debería hacer pero que se vea capaz de ello es harina de otro costal. Y es que, ¿si eres el faro que ha de guiar a los demás… quién te guía a ti?
El camino que tiene por delante es oscuro, nadie hay para indicarle qué espera más allá de la siguiente roca, escondido entre las sombras. Puede ser que el peso del mundo sea demasiado para llevarlo sobre los hombros, aunque, se suele decir, que las penas compartidas son menos. Solo hay que abrirse, dejar que otros te toquen y mostrarte según eres. Algo que no es sencillo cuando todos los demás piensan que eres casi una diosa, más una leyenda que una realidad.
Solomon Grundy, más oscuro que nunca
Al otro lado está Solomon Grundy, un villano más que veterano de DC Comics que es un enemigo habitual tanto del Green Lantern original (Alan Scott) como de la Sociedad de la Justicia. Un ser que, como se ha visto una y otra vez, resulta inmortal por el hecho de que ya está muerto, siempre regresa y jamás desaparece. A veces es más inteligente, otras menos, todo depende de los autores, pero siempre resulta una amenaza.
Esta versión resulta tan amenazante como aterradora, digna de una película de terror y de llenar las pesadillas de todo el que empiece a leer este volumen, este Green Lantern: Dark. Un ser que se arrastra, que va de pueblo en pueblo, que se lleva tanto a los muertos como a los vivos, una tragedia para todos, incluso para sí mismo. Una revisión interesante de un personaje al que pocas veces se le saca partido.
Esto entronca de forma directa con lo comentado hace unas líneas, con las muchas posibilidades de exploración que ofrecen los Elseworlds a los autores. Al no estar constreñidos por una realidad preexistente, salvo detalles y matices, permite que la creatividad no tenga cortapisas y que se puedan llevar a cabo hechos y acciones que resultarían impensables en el canon regular.
Llega… el Batespectro
El campo de juegos es muy amplio y permite dar visiones muy excéntricas de personajes de DC como, por supuesto, Batman. En este caso el que hace aparición en la historia es conocido como Batespectro y como tal, como espectro que es, no siempre tiene el mismo aspecto y puede aparecer siendo sombrío y amenazador igual que aguerrido y valiente. Sus diseños son de lo mejor del tomo y están gritando, a voces, convertirse en figuras de acción a la de ya.
Como dato curioso este ser fantasmal responde, o respondía en vida, al nombre de William Walwyn quien existió en realidad. La referencia puede ser casual, a veces sucede de tal forma, o intencionada, pero lo que es cierto es que William Walwyn fue un médico y escritor inglés nacido en 1600 y fallecido en 1681, líder político y defensor de la tolerancia religiosa con publicaciones tanto políticas como médicas.
La lucha del bien y el mal
Como buen Elseworlds, de forma personal prefiero la traducción de Otros Mundos (explica mejor y es bastante poética), este Green Lantern: Dark ahonda en presentar versiones diferentes de personajes familiares, tanto que muy poco tienen en común con estos. Lo que sí permanece es ese enfrentamiento entre el bien y el mal que es el motor del género del superhéroe, y de gran parte de la ficción, algo que se tratará en la segunda parte de este artículo doble.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



