Marilyn Monroe con Tom Ewell en La tentación vive arriba. Créditos: 20th Century Studios
Norma Jean nació el 1 de junio de 1926. Marilyn Monroe falleció el 4 de agosto de 1962. En 32 años de vida la actriz pasó de ser una completa desconocida a un nombre que llenaba los cines y un mito internacional, el paso del tiempo la llevó a ser un icono y hoy es casi una leyenda.
Una vida difícil
La suya no fue una vida fácil, para nada, y este 2026 se cumple un centenario desde su nacimiento. Es por ello que es el momento perfecto de honrarla y recordar esos títulos que, tantos años después, siguen siendo queridos, amados y vistos una y otra vez.
Gran parte de su infancia, como es sabido, la pasó en casas de acogida y orfanatos, con una ausencia de amor y cariño que la marcó para siempre. Esto queda claro en los diversos matrimonios que tuvo, el primero con tan solo 16 años, y las distintas relaciones con amigos y compañeros de profesión. Algunos muy cercanos y otros unos simples aprovechados, da igual si hablamos de mujeres o de hombres.
Fue descubierta durante la Segunda Guerra Mundial por un fotógrafo de First Motion Picture Unit, gracias a lo que pudo dejar su trabajo en una fábrica para emprender una exitosa carrera de modelo. Fue una de las pin-ups más populares de la época, junto a Betty Grable y Bettie Page, hasta que el mundo del cine la encontró para llevarla a lo más alto.
Primeros papeles
Sus primeros papeles se encuentran a finales de los años cuarenta del siglo XX, con Peligrosa juventud, dirigida por Arthur Pierson con guion de Arnold Belgard y protagonismo de Billy Halop y Scotty Beckett, y You Were Meant for Me, aunque hay dudas según fuentes, realizada por Lloyd Bacon con guion de Elick Moll y Valentine Davies con Jeanne Crain y Dan Dailey como cabeza de cartel. Fue en la década siguiente, en los míticos 50, que empezaron a llegar los personajes protagónicos y los que la coronarían en la fama.
Salto al estrellato
Desde Niágara de 1953, de Henry Hathaway con guion de Charles Brackett, Walter Reisch y Richard L. Breen, donde compartió pantalla con Joseph Cotten, a títulos inolvidables como Los caballeros las prefieren rubias de 1953, donde se juntó con Jane Russell a las órdenes de Howard Hawks con guion de Charles Lederer (basado en el musical pretérito de Joseph Fields y Anita Loos) o Cómo casarse con un millonario también de 1953, de Jean Negulesco y escrita por Nunnally Johnson (adaptando obras preexistentes de Zoe Akins, Dale Eunson y Katherine Albert), donde actuó al lado de la ya mencionada Betty Grable y Lauren Bacall.
Colaboración con Billy Wilder
No se puede dejar en el olvido la maravillosa La tentación vive arriba de 1955, firmada por Billy Wilder en la dirección y el guion, que coescribe junto a George Axelrod (autor de la obra teatral original). Como coprotagonista estuvo Tom Ewell, con esa escena que es historia del cine donde su falda parece tener vida propia.
Hay que verla, sí o sí, en Con faldas y a lo loco, uno de los filmes más divertidos de ese tiempo. Estrenado en 1959 contó también con la dirección del siempre acertado, acertadísimo sería más correcto, Billy Wilder, un profesional que también estuvo detrás de otras joyas como El apartamento, Sabrina o Primera plana, con un guion firmado por él mismo junto a I.A.L. Diamond, habitual colaborador del realizador con el que también trabajó en La vida privada de Sherlock Holmes o Bésame, tonto, todo basado en una historia de Robert Thoeren y Michael Logan.
Ella está estupenda en todo momento, aunque es cierto que es el dúo conformado por Tony Curtis y Jack Lemmon, como Joe y Jerry, los que se roban por completo las escenas por la increíble química que tienen entre ellos, sustentado todo en un muy bien escrito guion. Hace años, cuando vivía en Barcelona, tuve la suerte de acudir a la representación Sugar: Con faldas y a lo loco. El musical y solo puedo decir que es disfrutable y delicioso de principio a fin.
Marilyn Monroe en Eva al desnudo
No puede obviarse su aparición en Eva al desnudo, una de las películas imprescindibles del director Joseph L. Mankiewicz y eso no es decir poco puesto que hablamos de alguien que firmó joyas como La huella, Cleopatra o El americano tranquilo. Él mismo se ocupó del guion, basado en el cuento The Wisdom of Eve de Mary Orr, lo expandió y convirtió en un filme quintaesencial de su tiempo.
El papel de Marilyn en este largometraje de 1950 es breve y secundario, terciario más bien, pero a pesar de estar al lado de gigantes como Bette Davis, Anne Baxter o George Sanders, brilla con luz propia y se roba cada segundo que aparece en la pantalla. Los escasos minutos que está presente son suficientes para ver que estaba destinada a ser una de las grandes estrellas del firmamento fílmico a nivel mundial.
Un mito inmortal
Marilyn Monroe, y no tanto Norma Jean, es un mito y un icono, una mujer sobre la que se han escrito libros, artículos, hechos documentales y que a pesar de las décadas pasadas desde su fallecimiento sigue despertando pasiones. Su rostro es, junto con el de Mickey Mouse y el símbolo de Superman, uno de los más conocidos del mundo, con legiones de admiradores en todas las regiones del globo. Una estrella ardiente que nunca se apagará.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



