Portada de 1985. Créditos: Marvel/Panini
1985 es una obra ideada por Mark Millar como un cuento, con un poco de fábula, sobre lo que para él, y otros muchos, significa Marvel Comics. Para lograrlo se sirve no solo de su talento a las letras, también de la capacidad artística de Tommy Lee Edwards quien sabe dar al producto el toque de realidad, pero con una fantasía que impregna todo, que precisa para ser coherente consigo mismo.
Un relato para nostálgicos
Ante todo este es un relato para nostálgicos, para aquellos que recuerdan el pasado con el anhelo de que regrese, para esos para los que el hecho de leer cómics es algo que consideran definitorio de su personalidad y de su ser. El éxito en tal contienda se logra, se llega directo al corazón de este tipo de lector y se hace sabiendo bien qué teclas deben ser tocadas.
De 1961 a 1985
La historia empieza de la única forma que tiene sentido, en 1961 con Jack Kirby y Stan Lee dando vida a Los Cuatro Fantásticos y poniendo el que será el primer grano de arena del Universo Marvel. Y de ahí, un salto de dos décadas para pasar a 1985 y el momento cumbre de las Secret Wars, con el Doctor Muerte imbuido (y embebido) del poder del Todopoderoso.
Dos momentos imprescindibles dentro de la narrativa ficticia del Universo Marvel, de su canon, y sin los que todo sería muy distinto. Es complicado explicar en 2026 qué supusieron las Secret Wars en su lanzamiento de 1984, quizá baste con decir que los macroeventos no eran nada habitual y supuso, en muchos sentidos, un antes y un después.

Héroes y villanos en el mundo real
Y aunque esto es importante, y sin ello no hay historia en 1985, la trama avanza por otros derroteros muy distintos y además lo hace en el mundo real. Un mundo real que se entrecruza de lleno con los villanos de Marvel Comics y también sus héroes, con esa fantasía que muchos tuvieron, y sin duda Mark Millar también, si uno se ciñe a lo que puede leer aquí, de conocer a estos personajes en vez de leer solo sus aventuras.
Pero claro, eso conlleva también riesgos y peligros. Hulk puede ser interesante en las viñetas, y popular gracias a la serie televisiva y los telefilmes asociados protagonizados por Bill Bixby y Lou Ferrigno, pero no deja de ser un gigante musculado con, en el momento de ambientación de la trama, más poder que autocontrol. ¿Cómo reaccionaría nuestro mundo, el mundo real, de toparse con él y con otros?
Miedo, temor, pánico e incomprensión. Excepto para aquel que sepa quiénes son, para ese que lleve toda su vida leyendo cómics y que, al menos en las líneas de esta trama, siempre ha sido incomprendido y, quizá, incluso ridiculizado por ello. Este punto está ahí de forma clara y visible, Mark Millar se dirige de frente a este tipo de lector, a este público, y lo convierte en el héroe de su aventura.
Una persona normal y corriente
No es esta la primera vez que la ficción coge a alguien en apariencia normal y lo convierte en el centro de una trama imposible. Es probable que el ejemplo de John McClane, un policía sobrepasado por las circunstancias, sea el más claro pero hay otros muchos como Luke Skywalker, que por lo que él sabe solo es un simple granjero, Hollister McBrown, un sacerdote con una fe rota y una esperanza en que todo mejorará, o Wendy Darling, una niña cuyo mundo cambia cuando en el mismo entra el travieso, y peligroso, Peter Pan.
Por el camino los autores aprovechan para lanzar varias críticas a los agentes y actores del mundo del cómic, no tanto a las editoriales en sí (quien paga, manda) pero sí a esos dueños de tiendas especializadas que son, cuanto menos, poco respetuosos. No digamos ya a los especuladores, que son retratados como seres deleznables y dignos de muy poca simpatía. Una crítica que, de forma más que probable, muchos compartirán y aplaudirán.
Lo complejo de la adolescencia
No solo eso, también se habla de lo complejo que es la adolescencia, ese paso de ser niño a adulto en el que uno está en construcción y los límites se desdibujan. Se es demasiado pequeño para ciertos hechos y acciones, mientras que para otros se asume que se es lo suficientemente mayor para apañarse uno mismo. Todo ello junto con los mil y un cambios que suceden tanto a nivel físico como mental que llegan para liarlo todo.
Quizá 1985 no pueda ser considerada como una Coming-of-age pero sí está bastante cerca de serlo. El personaje principal, un chico de 13 años, vive su propia experiencia de crecimiento personal y maduración, aunque desde cierto punto de vista el eje central de todo y auténtico protagonista sea su padre. Al final son dos vidas que influyen la una a la otra y que terminarán en un punto muy distinto de ese en el que estaban al comienzo, de forma tan metafórica como literal.

1985 y un Mark Millar correcto
1985 es una historia pensada e ideada para los nostálgicos, para los que se consideran auténticos fans, con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva. El trabajo de Mark Millar es correcto, aunque por debajo de sus habituales estándares, y las ilustraciones de Tommy Lee Edwards son todo un acierto pero si no se es el tipo de lector específico para el que se ha creado esta cabecera pasará como una más.
Aunque, puede, que por el camino deje las ganas de volver a leerse las Secret Wars y disfrutar de ese terrible enfrentamiento entre héroes, villanos y, por encima de todo, de un Doctor Muerte más grande que la vida.
Síguenos en Instagram, TikTok o súmate a nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas ningún contenido. ¡Disfruta de la cultura pop!

Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



