La TARDIS y el Doctor en los comienzos de Doctor Who. Créditos: BBC
A lo largo de los capítulos y las décadas de Doctor Who muchas cosas van cambiando, los compañeros vienen y van y el propio Doctor, de hecho, es el que más diferente encontramos de una a otra temporada. Ya hemos visto en otros artículos que no es solo que el actor, por tanto el físico y el rostro, de turno haga su aparición para dar nueva vida al personaje y que sus gustos varíen, sino que básicamente todo lo que hay a su alrededor deja de ser lo que era a excepción de una cosa, la TARDIS. Una increíble máquina de color azul que ha sido su mejor amiga desde el comienzo de la producción.
Solo dos cosas quedaron fijadas en el primer episodio: la primera, el nombre de Doctor Who, que salió de la propia boca del protagonista en forma de pregunta; la segunda fue la embarcación. La caracterización de William Hartnell se refería a ella sencillamente por el término «nave» («ship» en el original) de una forma muy impersonal y alejada del «sexy» de las temporadas de Matt Smith. No digamos ya su diseño que ha cambiado y evolucionado mucho, aunque en ocasiones rinde homenaje al primero como sucedió en la etapa de Ncuti Gatwa.
¿Qué es la TARDIS?
Pero ¿qué es la TARDIS? Un conjunto de siglas que hacen referencia a Time And Relative Dimension In Space (Tiempo Y Dimensión Relativa En El Espacio), unas fantásticas máquinas construidas por los Señores del Tiempo que les permitían realizar periplos tanto geográficos como cronales, en teoría con el mandato de no tomar parte en los acontecimientos, pero nuestro protagonista no considera que deba ser así, además de indicar que quizá esté realmente huyendo (algo que se detallaría más con el devenir de las temporadas) y por eso no pase demasiado tiempo en el mismo sitio. El hecho de no poder interferir fue precisamente lo que convirtió al Doctor en un renegado, muy distinto por otra parte al Master que aunque comparte su condición sus intenciones son bastante más terribles y malvadas.
Bautizada por Susan
Si bien el primero en decir «Doctor Who?» fue el propio Doctor, el honor de bautizar a la nave fue de su nieta, Susan Foreman, que se convirtió así en el primer personaje del que se escuchó el nombre de la nave ya en el iniciático episodio de 1963. La barcaza que vemos en la serie, y que siempre estará a las órdenes del protagonista, es un antiguo modelo tipo 40 que se encuentra ya obsoleta, y que según sabremos posteriormente robó el Doctor (tanto como ella a él). En perfectas condiciones y bien llevada puede trasladar a sus tripulantes a cualquier punto del tiempo y el espacio que ellos elijan, pero en la ficción no suele ser así y terminan a veces en lugares inesperados. Precisamente este hecho es el que da lugar a algunos de los mejores episodios.
El circuito camaleónico
Parte del encanto de esta extraña caja azul es precisamente su aspecto y que responde a un hecho muy concreto. Todas las TARDIS tienen un circuito camaleónico que permite que pase desapercibida en cualquier entorno tomando la apariencia de objetos cercanos que hagan que no levante sospechas. Lo cierto es que el propio Doctor desconoce que no funciona hasta el segundo episodio en el que él y sus asistentes, su nieta junto a los recién presentados Ian y Barbara, viajan al pasado y cuando salen al exterior esta conserva la misma apariencia de una cabina policial londinense de los años sesenta. Bien podría ser que en parte funcione o que lo haga del todo, es otro de esos puntos que resultan tan interesantes como inconsistentes en la mitología de esta producción.
Variaciones a lo largo del tiempo
Hasta la película de 1996 protagonizada por Paul McGann al que entrevistamos hace tiempo, se han podido ver cuatro versiones, y los cambios han seguido en todas las épocas pero siempre dejando claro que el Doctor está encariñado con esta forma (y según parece también la propia nave). Hay que matizar que desde un comienzo los diseños alejan realmente de cómo era una cabina policial real, ya que la que nos ocupa era algo más pequeña de tamaño.
Peter Brachaki fue el encargado de concebir lo que se pudo ver en la primera temporada, y de lo que beberán todos los posteriores. Aunque muy similar a las mentadas cabinas de policía, con esa diferencia de centímetros, llevaba el logo de St. John Ambulance en una de las puertas, que no tenían pomo y permitía el acceso por la izquierda.
Reparando las puertas
Hubo una variante de esta construcción, firmada también por el recién citado Brachaki, en que se tuvo que reconstruir el techo y reducirlo para que pudiera estar dentro de una cueva. También se repararon las puertas, motivo por el que el teléfono cambió de lado pasando a estar en el lado derecho que se conservó de la temporada cuarta a quinta para volver de nuevo en su sitio original, además de que pasó también a tener dos mangos de apertura.
Por hoy lo dejamos aquí, pero no te pierdas en unos días la segunda parte de este artículo donde seguiremos hablando de la más inseparable compañera de aventuras del protagonista de Doctor Who.
Síguenos en Instagram, Tik Tok o súmate a nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas ningún contenido. ¡Disfruta de la Cultura Pop!

Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en Cultura Pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012


