Póster de Hoppers. Créditos: Disney-Pixar.
El pasado viernes llegó a los cines de España la nueva producción de Pixar, Hoppers, unos meses después de su anterior lanzamiento, Elio, que pasó un poco sin pena ni gloria.
Pixar: aciertos y errores
En los últimos años Pixar nos ha ofrecido dos estrenos anuales, uno considerado el más grande, normalmente el de verano, y otro más secundario creado específicamente para recaudar y financiar futuros proyectos. De los primeros, hemos tenido nuevas aventuras de anteriores y muy queridas historias de la productora como Del revés, Toy Story y Los increíbles. Y de los segundos, cintas que han pasado más o menos desapercibidas como Luca, Elemental o Elio.
En teoría, esta cinta debería ser la de transición anual de Pixar antes de su gran estreno del año, Toy Story 5, que llegará a cines el próximo junio; una película con pocas expectativas, de puro entretenimiento blanco y olvidable. En su lugar, nos encontramos ante una bonita sorpresa llena de humor, drama y un mensaje de fondo muy importante en este momento de la vida.
Hoppers como concepto
Y es que Hoppers es una bonita y divertida historia en la que los animales toman el protagonismo absoluto en ella. Aunque la aventura empieza en el reino de los humanos, con una jovencita llamada Mabel que desde pequeña ha sentido mucha empatía por los animales y la naturaleza en parte gracias a su abuela. Siendo adolescente, es convierte en una ecologista que lucha contra las injusticias hacia el medio ambiente.
En una de sus protestas para salvar a los animales de manos de una carretera planificada para pasar por su hábitat, Mabel se da cuenta de que allí ya no hay animales que salvar. Intrigada por su repentina desaparición, hará lo imposible para descubrir lo que ha pasado… incluso transferir su consciencia a la de un animal robótico.
Lo que en papel parece una absurda trama y un plagio de Avatar termina funcionando muy bien en la historia que se nos presenta. Los objetivos por los que se crea la tecnología capaz transferir la consciencia tiene un propósito científico con el que el mundo de la biología solo puede soñar, pero no afecta para nada nuestra suspensión de la realidad. Las intenciones son muy buenas, y muchos nos podemos reflejar en los ideales de “yo contra el mundo” de Mabel, enfocado a la naturaleza.

Más allá del guion
La animación y la música están a la altura de lo que se espera de una producción de Pixar. Los contrastes de tonos oscuros y tonos vivos durante la historia, así como las canciones que nos transportan a un tiempo no muy pasado, favorecen la integración del espectador en lo encontramos en la pantalla. Naturaleza viva y casi real, sin perder el estilo Pixar, que nos trae una cierta paz en algunos momentos. No es una cinta excesivamente recargada de acción, pero las pausas nos recuerdan las bondades que la naturaleza nos ofrece para la vida y lo afortunados que somos de vivir en este planeta.
Si hay que ponerle una pega, aunque era evidente desde que se anunció, es su predictibilidad. Y es que aunque seamos muy fans de la factoría Pixar y de las historias que nos cuentan, estas siguen un patrón muy simple y cómodo desde sus inicios, con un planteamiento, nudo y desenlace que, en su forma más básica, encaja en todas y cada de una de las películas que nos ofrece la productora desde 1995. Además, se une a las varias cintas de animación que tratan el tema de un planeta en apuros. Esto, no obstante, no quita el entretenimiento que nos ofrece durante las casi dos horas que dura, que en absoluto se hacen largas.
Necesario grito a favor de la naturaleza
En un momento de la historia en el que la cordura y el respeto parecen haberse hecho a un lado, Hoppers es una película necesaria para recuperar la fe en el mundo, con su mensaje no solo ecologista sino también de buscar el respeto y la cooperación entre los diferentes. Sin duda muy recomendada para todas las edades y un buen trabajo por parte de Pixar.
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Crítico de cine de largo recorrido, además de amante del terror clásico y el mundo de LEGO. Es profesor Pokémon y ha sido juez del juego de cartas de la franquicia en torneos oficiales a lo largo y ancho del mundo. Es graduado en Traducción y ha sido el intérprete de nombres como Julian Glover y Paul Blake, General Veers y Greedo de Star Wars. ISNI 0000 0005 1808 8642



