Portada de En la cuerda floja. Créditos: Divisa Home Video.
Algunas figuras legendarias se forjan desde lo más profundo para caer y renacer hasta brillar sin posibilidad de apagarse. Hablemos de En la cuerda floja.
Gracias a la nueva edición en Blu-ray por parte de Divisa Home Video, vamos a acercarnos a una de las figuras que une a varios de los miembros de este medio: El Hombre de Negro, también conocido como el único y legendario Johhny Cash.
21 años después de su estreno, las palabras que dan título a esta película quedan unidas de forma irremediable con la figura del cantante. Pero, para aquellos que conocemos bien su obra musical, al escuchar el nombre original de la cinta (Walk the line) comienza a sonar en nuestra cabeza el ritmo de dicha canción. Un ritmo que no se puede olvidar.

James Mangold, el talentoso director que pasa desapercibido
Antes de pasar a hablar de la película, dediquemos un momento a repasar quién se encuentra tras esta obra cinematográfica. Y lo suyo es empezar por su director, James Mangold.
Este director neoyorquino es uno de los «tapados» del medio. Es verdad que no es un nombre que venga a la cabeza a la hora de hablar de grandes directores, pero su trabajo prueba que es un director solvente y de calidad.
Entre sus trabajos podemos encontrar una gran variedad de géneros, pero su nombre está ligado a uno de los héroes más queridos del universo Marvel: el mutante Logan. Mangold es el director de dos de las películas de este personaje: Lobezno Inmortal, que pasó sin pena ni gloria para el público, y la increíble Logan, que consiguió dar un increíble «cierre» (hasta la llegada de Ryan Reynolds y su Deadpool y Lobezno) a la historia del mutante canadiense.
Pero el otro eje central del director resulta ser la música donde, además de la película que nos trae aquí, nos ofreció hace escaso tiempo otra pieza complementaria con A Complete Unknown, sobre un momento clave en la vida del cantante Bob Dylan.
En cuanto al reparto, el protagonismo de la cinta está muy claro, pero hay un gran número de intérpretes que dan vida a la amplia caterva de personajes reales que poblaron la vida de Johnny Cash, como los músicos Jerry Lee Lewis (Waylon Payne) o Elvis Presley (Tyler Hilton).
Dos personajes secundarios que tienen un peso fundamental en la trama son los de Ray Cash, el padre del cantante, aquí interpretado por el más que conocido Robert Patrick (Terminator 2: El Juicio Final, The Faculty) o Vivianne Cash, la primera mujer de Johnny, a la que da vida Ginnifer Goodwin (las películas de Zootropolis o las series Érase una vez y Big Love).
Pero son los intérpretes de los cantantes Johnny Cash y June Carter los que llevan el peso de la historia. Se trata de los multipremiados actores Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon. Ambos cuentan con largas carreras plagadas de trabajos reconocidos, aunque hay que reconocer que esta película supuso un gran triunfo en sus vidas (especialmente para Witherspoon, que consiguió premios como el Oscar o el Bafta).
Mientras que Phoenix pasó una época de luces y sombras, demostró que podía apartarse del legado de su hermano River, por medio de trabajos como Señales, Gladiator, Her, o Joker y su secuela, Joker: Folie a Deux.
Por su parte, Witherspoon, siempre recordada por su papel en Una rubia muy legal, ha conseguido ganarse el respaldo de la crítica tras protagonizar trabajos como Big Little Lies o The Morning Show.
En la cuerda floja, un biopic de enorme calidad
Como hemos comentado unos cuantos párrafos atrás, James Mangold es un director con un buen ojo para atraer la atención del espectador y es justo lo que hace con esta película.
El esquema que encontramos no difiere de otros biopics protagonizados por artistas musicales: origen, ascensión al estrellato, tropiezos varios y renacimiento que le consolida. Un esquema que, en frío, parece muy poca cosa, pero depende mucho del narrador y la historia que cuente.
Johnny Cash ha tenido una longeva vida como artista (mucho más larga que algunos de sus contemporáneos) y lo que vemos en pantalla no deja de ser una adaptación de lo que el cantante narró en sus memorias. Pero hay que tener en cuenta el matiz que añade la película: June Carter fue la pieza clave para que hoy podamos indagar en la vida del cantante, y era justo situarla en el lugar que se merece: sin June, no habría Johnny.
La cinta presenta un sin fin de carreteras que conducen al matrimonio de Cash y Carter. Cada escena sobre las composiciones o las giras nos llevan a ese momento final de triunfo, en el que Cash incluso decide parar de tocar (algo que le da la vida) porque no es capaz de continuar sin la cantante. Algo que se probó cierto en todo momento, ya que, tras la muerte de June, Johnny no pudo aguantar más de cuatro meses sin ella antes de seguirla.
Las interpretaciones son increíbles y no se puede negar el trabajo de personaje que realizan los protagonistas para encarnar por completo a la pareja, a la cual llevan a otro nivel en cada encuentro en pantalla, demostrándose auténtica devoción.
Solo hay un “pero” en el argumento y es la poca atención que se presta a la relación de Johnny Cash con la fe. Siempre declaró ser un auténtico creyente y así lo demostró cantando piezas al respecto, pero la cinta deja a un lado el tema para centrarse en la construcción de la pareja.
Una película que ha envejecido muy bien y que siempre es un gusto recuperar en cualquier momento. Incluso en la versión extendida que tenemos aquí, no da síntoma de aburrimiento o pesadez. Puede que esté construido de manera típica, pero una receta de éxito siempre funciona con unos ingredientes tan fabulosos como los que aparecen aquí.
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Actor y director teatral con veinte años de experiencia a bordo de la compañía Teatro Baypass, que él mismo fundó. Miembro de la organización de la Feria del Libro de Parla y técnico de cabecera en Estelar Media. Lee libros y cómics con la misma pasión que disfruta de un concierto o de una buena sesión de cine. ISNI 0000 0005 1808 8693



