Portada de Barda de Ngozi Ukazu. Créditos: DC/Panini
Barda de Ngozi Ukazu es una de las pocas aventuras propias que en su haber tiene Big Barda, uno de los personajes míticos creados por Jack Kirby como parte de su Cuarto Mundo y uno que siempre ha merecido más protagonismo del que ha tenido. Sucede que es uno de esos estupendos secundarios que tiene DC Comics, que viven mil aventuras del brazo de otros más principales, tiene su propia legión de admiradores pero pocas veces se les concede la oportunidad de brillar por sí mismos.
Big Barda es big, grande, en muchos sentidos. No solo en su altura y físico, algo en lo que entraremos más adelante, es grande como luchadora, como estratega y, aunque sea hija de Apokolips, también es grande en el amor. Es la flor que crece en medio de una herrería, aunque su hoja no sea delicada y quizá tenga fuertes espinas, pero solo es para proteger lo más preciado que tiene: su corazón.
Big Barda, una creación de Jack Kirby
Big Barda apareció por primera vez en el año 1971 dentro de la serie Mister Miracle, Mister Milagro, en su número 4 que a su vez formaba parte de la macro saga interconectada y pasmosa que era el Cuarto Mundo. En la portada se podía leer “Also a Big Bonus! A Big Suprise! Big Barda!”, otro de esos personajes que el lector no conocía de nada pero que el creador fabricaba como si nada, de hecho cuando uno regresa a esta historia no deja de sorprenderle la cantidad de ideas y conceptos que Kirby era capaz de lanzar a cada cómic.
Ella aparece en la primera página de todas tan regia como fuerte, grande y poderosa. Busca a Scott Free, a Mister Milagro, y se presenta como una amiga que, en sus propias palabras, “No soy tan mala… un poco brusca tal vez… pero si me conocieras sabrías que soy dulce como un gatito”. Algo que es verdad, aunque un gatito puede arañar, morder y patear con fuerza.
Es en esta primera aparición donde se da una gran cantidad de información sobre quién es, aunque pasa desapercibida dado que está llega en diálogos y conversaciones, pero todo lo importante está ahí. Se explica que es parte de una Fuerza Femenina a las órdenes de Darkseid, se ve el cómo a este se le adora como a un dios viviente (o un demonio, más bien), se menta a la Abuelita Bondad y se deja claro que Big Barda y Mister Milagro se conocen desde hace mucho, de hecho ella le ayudó en su primera gran fuga.

Ngozi Ukazu recoge el testigo
Todos estos datos, y otros más, son los que usa Ngozi Ukazu en su historia titulada tan solo Barda, una trama que sucede en el pasado y que sirve de exploración de esta mujer fuerte que, a su pesar, sirve al mal encarnado, que anhela más de lo que sus amos parecen tener para ella y que, ante todo, está dispuesta a amar aunque sepa que eso puede conllevar dolor. Un dolor tan emocional como físico y es que ante Darkseid y la Abuelita Bondad no hay amor, tan solo sufrimiento, órdenes, castigo y súplicas.
Salir del pozo
En este viaje al pasado la autora crea un personaje tridimensional que está muy anclado a los propios conceptos que Jack Kirby volcó, los mismos que coge con respeto, cariño y que usa a su favor para narrar una aventura en la que los poderes importan mucho menos que las personas. Que dos personas en concreto, que la forma de narrar el cómo uno puede ayudar a otro y es que aunque no siempre seamos conscientes lo único que necesitamos para salir de un pozo es una mano amiga.
Un pozo, en este caso, tan literal como metafórico. Para el joven Scott Free, quien está destinado como adulto a ser Mister Milagro, es un encierro del que parece imposible salir, un sufrimiento tras otro y una muerte que no llega y, sin que él lo sepa, jamás llegará. Él desea escapar, algo dentro de él le dice que Apokolips no es su lugar, que Darkseid no es a quien debe servir y está en lo cierto aunque todavía no lo sepa: Proviene de Nueva Génesis y es, ni más ni menos, que el hijo del Alto Padre.
Big Barda está atrapada en una vida de miseria y pesar. Junto a sus compañeras de las Furias Femeninas sirve a Darkseid, obedece a la Abuelita Bondad y mientras tanto intenta entender más sobre sí misma, sobre quién es, qué debe hacer y el porqué no deja de pensar en algo tan fuerte como prohibido en aquel lugar de fuego y oscuridad: El amor. Quizá esté preparada para ello, pero no lo sabrá hasta que lo encuentre.
Un físico portentoso
Retomamos aquí un punto comentado al comienzo de este artículo y es el del físico de este personaje. Todos los autores, sin excepción, la retratan como una mujer muy alta, una constante en su visualización que por suerte se respeta pero no tanto un hecho igual de característico: es grande. No solo es alta, es grande, lo que los abuelos de antaño llamarían una mujerona.
Esto es algo que viene no solo desde su primera aparición, es algo que está intrincado en su concepción misma y en la idea base que Jack Kirby tuvo en su mente. La creó basada en el físico de la actriz Lainia Kazan (hoy más conocida por ser la madre de la saga Mi gran boda griega que otros trabajos previos), más en concreto en las fotografías suyas que se publicaron en 1970 en la revista Playboy.
Y si nos atenemos a las palabras de Mark Evanier, su fiel amigo, ayudante y confidente, la relación entre Big Barda y el propio Mister Milagro se inspiraba y basaba en la que Jack Kirby y su esposa Roz mantenían. Aunque, como él mismo aclaró en su momento, no dejaba de ser una traslación irónica de la misma.

Un viaje por el Cuarto Mundo
Esta exploración de Barda por parte de Ngozi Ukazu no estaría completa sin ahondar y bucear por otros personajes y conceptos del Cuarto Mundo. Así hacen aparición las Furias Femeninas, Orión (quien en el momento de ambientación temporal de la historia todavía no sabe quién es en realidad), la Abuelita Bondad e incluso el mismísimo Darkseid que, como debe ser, se le retrata como un ser más temido que respetado.
Sigue al pie de la letra la sentencia de Maquiavelo en El príncipe cuando dice “es mucho más seguro ser temido que amado, cuando te ves obligado a fracasar en uno de los dos (…) Así, el príncipe debe ser temido (…) un príncipe sabio, que ama a los hombres como ellos desean ser amados y es temido por los hombres como él desea ser temido”.
Si bien el concepto de Darkseid no es mutable, no se le puede dar una pátina de humanidad dado que dentro de DC Comics es el puro mal encarnado, sí puede profundizarse por las Furias Femeninas, sus fieles servidoras y soldados de confianza de la Abuelita Bondad. En este obra se muestra quiénes son en realidad, se habla de sus pasados, de sus vidas previas, de cómo una llora cada noche en sueños, de otra que conoce qué son las flores…
La belleza de la danza
… o de la que sabe bailar y crear belleza con su cuerpo en movimiento. Una joven llamada Aurelie, aparecida por primera vez en 1972, que solo desea bailar, un anhelo que no podrá reprimir y que será su perdición. Esto no es un destripe de ningún tipo, a las pocas viñetas de su aparición su destino es más que claro para cualquier lector, lo que no lo es tanto es el cómo será. Eso no se desvelará pero se dirá que es el momento más emocional, profundo, horrible y bello de toda la obra. Es complicado que no se llore al ver la idea y el cómo Ngozi Ukazu la ha plasmado.
Barda, una lectura llena de sentimientos
Barda es por un lado una historia que estaba pendiente de contar desde hace mucho tiempo que por fin ve la luz, el pasado de Big Barda y su primer encuentro con Scott Free, algo que cambiará para siempre la vida de ambos. Dota de fondo y profundidad a las creaciones de Jack Kirby y su Cuarto Mundo a la vez que sirve de carta de amor, de homenaje y de muestra de un profundo respeto por su obra y su talento.
Una lectura llena de distintos niveles, de sentimientos, de amor, de poética, de pérdidas y éxitos, una lectura que, en esencia, de lo que habla es de la vida y lo importante de la misma.
Síguenos en Instagram, Tik Tok o súmate a nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas ningún contenido. ¡Disfruta de la cultura pop!

Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



