Batman y Robin leyendo sus aventuras. Créditos: DC Comics
El 19 de septiembre se celebra el Batman Day y conviene empezar con una prueba sencilla. Piensa en la música de Batman y canta lo primero que te salga. Lo más probable es que no sea la marcha de Danny Elfman, ni el rumor grave de Hans Zimmer, sino un «Na na na na na na na na» que termina en un grito. Ese trozo de canción tiene sesenta años, viene de una serie que durante décadas fue el chiste incómodo del fandom y sigue ganando por goleada.
Es un dato molesto para quien defiende que el personaje pertenece a la noche y a la lluvia. La música más duradera de Batman no da miedo: es una fiesta.
Neal Hefti y una canción de dos minutos
Cuando la cadena ABC estrenó Batman (1966) le encargó la sintonía a Neal Hefti, trompetista, compositor y arreglista que venía del jazz y de trabajar con nombres como Count Basie o Frank Sinatra. El resultado suena a broma rápida, aunque no lo fue en absoluto: Hefti necesitó alrededor de un mes de trabajo para encontrar una idea que funcionara.
Lo que salió de ahí es de una sencillez casi insolente. Se aprende a la primera y no se olvida nunca: una guitarra que suena a mezcla entre película de espías y música surf, acompañada por una letra que prácticamente se limita a repetir «Batman». Las voces eran reales, por mucho que durante años circulase la leyenda de que en realidad eran instrumentos imitando la palabra.
La música que sonaba durante los episodios de las dos primeras temporadas corrió principalmente a cargo de Nelson Riddle, otro peso pesado del jazz orquestal, mientras que Billy May tomó el relevo en la tercera. La serie, protagonizada por Adam West, se emitió en ABC entre 1966 y 1968 y alcanzó los 120 episodios, aunque su rastro llegó mucho más lejos que la propia emisión: en los años setenta todavía se fabricaban juguetes basados en aquellos episodios, como el Batmóvil parlante de la británica Palitoy.
La sintonía también recibió el reconocimiento de la industria musical. En la ceremonia de los Grammy celebrada el 2 de marzo de 1967 ganó el premio al mejor tema instrumental, y compitió además en la categoría de mejor interpretación instrumental. No estaba nada mal para dos minutos de música escritos para una serie de televisión.

La sintonía que se apropió todo el mundo
Aquí está la diferencia con mucho de lo que vino después. Los temas posteriores de Batman se escuchan, se aplauden y quedan asociados para siempre a la película para la que se escribieron. Con el de Hefti ocurrió justo lo contrario: se escapó de la serie y acabó grabado por medio mundo.
En 1966 lo grabaron The Ventures, y ese mismo año Jan & Dean lo incluyeron en su disco Jan and Dean Meet Batman, mientras The Who se lo llevaba a su EP Ready Steady Who. The Kinks también lo subieron al escenario poco después, incorporándolo a un medley en directo en 1967.
Una década más tarde, cuando llegó el punk, The Jam lo incluyó en su primer disco, In the City (1977). En 1988 los canadienses Voivod se lo llevaron directamente al metal con una versión incluida en la edición en CD de Dimension Hatröss, y décadas después su eco volvió a aparecer en «Without Me», de Eminem.
Pocas melodías del personaje han pasado por tantos géneros distintos, y eso no ocurre por casualidad: cualquiera puede reconocerla con apenas unas notas.
1989, el año en que el murciélago se puso serio
Con Batman (1989), la película de Tim Burton, llegó el corte. Danny Elfman construyó buena parte de la identidad musical de la película alrededor de una melodía solemne, acompañada por una gran orquesta, metales, cuerdas y campanas. Para mucha gente sigue siendo el tema definitivo del personaje, y no es una opinión descabellada.
Warner, además, apostó por dos músicas a la vez, porque junto a la partitura de Elfman publicó un álbum de canciones firmado por Prince. Hoy resulta una combinación extraña, un mismo estreno con dos propuestas sonoras muy diferentes, y sin embargo en su momento funcionó de maravilla.
Elfman regresó en Batman vuelve (1992) y su música dejó también huella en Batman: La serie animada (1992). La serie tuvo en Shirley Walker a una de sus figuras musicales fundamentales. Walker ya había trabajado con Elfman en la película de 1989, donde dirigió la orquesta, y después compuso música para numerosos episodios junto a otros compositores. También firmó la banda sonora de Batman: La máscara del fantasma (1993), una de las partituras más recordadas de la etapa animada del personaje.
Después llegó Elliot Goldenthal con Batman Forever (1995) y Batman y Robin (1997), y ahí empezó el baile: cada nueva versión cinematográfica del personaje podía traer consigo un sonido distinto.
Cuando decidieron no darle una gran melodía
El movimiento más radical llegó con Christopher Nolan. Para Batman Begins (2005), Hans Zimmer y James Newton Howard tomaron una decisión muy distinta a la de Elfman: en lugar de construir el personaje alrededor de una gran melodía heroica, redujeron su motivo principal prácticamente a dos notas.
No fue una casualidad ni una falta de ideas. Ese arranque promete convertirse en un gran tema de superhéroe y se corta siempre en el mismo punto, igual que le ocurre a un Bruce Wayne que todavía no ha terminado de construirse.
Es una idea brillante y bastante cruel. Prometer una música heroica y no completarla cuenta mucho sobre esa iteración del justiciero, un hombre que sigue atrapado en el momento en que asesinaron a sus padres.
Zimmer y Howard volvieron a trabajar juntos en El caballero oscuro (2008), y para El caballero oscuro: La leyenda renace (2012) Zimmer se hizo cargo de la partitura sin Howard. Años después volvió al personaje junto a Junkie XL en Batman v Superman: El amanecer de la justicia (2016), esta vez para un héroe diferente al de Christian Bale.
El regreso de la melodía
Con The Batman (2022), Michael Giacchino hizo el camino contrario y volvió a darle al personaje un tema claramente reconocible. La partitura se grabó en los estudios Abbey Road de Londres y parte de una idea muy sencilla que crece a medida que se incorporan la orquesta, los metales y las campanas. Warner llegó a publicar el tema principal como adelanto el 21 de enero de 2022, varias semanas antes del estreno de la película.
El contraste con la trilogía de Nolan resulta curioso. Zimmer había construido un Batman que parecía resistirse a tener una gran melodía; Giacchino volvió a entregarle una que podía tararearse.
Lo que la música de Batman dice de nosotros
Sesenta años de melodías y el resultado es este. Elfman convirtió su marcha en una de las grandes referencias musicales del cine de superhéroes, Zimmer rompió con la idea de que el personaje necesitaba una melodía tradicional y Giacchino recuperó un tema reconocible para una nueva versión del personaje, y sin embargo, cuando alguien quiere imitar a Batman sin una pantalla delante, todavía hay muchas posibilidades de que empiece con un «Na na na».
Puede que la explicación no tenga nada que ver con cuál de todas esas partituras es mejor. Este icono lleva décadas demostrando que puede ser un personaje serio, torturado y adulto, capaz de aguantar versiones tan sombrías como su encarnación victoriana en los cómics, y resulta que el tema que mejor ha conseguido escapar de su obra original para vivir por su cuenta procede precisamente de la versión más desenfadada del personaje.
La sintonía de Hefti no amenaza, no da miedo y no promete redención. Solo invita a jugar, que es exactamente lo que hacíamos todos con una toalla atada al cuello.
Este 19 de septiembre habrá quien celebre el Batman Day releyendo Batman: Año uno o revisando la trilogía de Nolan y, aun así, en algún momento del día, alguien va a canturrear el «Na na na» sin darse cuenta. Sigue siendo el mejor argumento a favor de que al Caballero Oscuro también le sienta bien divertirse.
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Arquitecto de formación y productor por pasión. Cofundador de las productoras One Vision (antes Vision Fes) y Vespre, es uno de los nombres tras los aclamados cortometrajes «The Stranded» y «Villa Offline», entre otros trabajos. Habitual de eventos y convenciones de Cultura Pop tanto a nivel nacional como internacional. ISNI 0000 0005 2890 990X



