El principito de Playmobil. Créditos: docpastor.com
El principito es una de esas lecturas maravillosas que conquistan a todo el que se acerca a ella. En ocasiones, y por desgracia, se asume que se trata solo de un cuento que leer en la infancia y lo que queda del mismo no son más que recuerdos velados y poco más.
En realidad es como adulto cuando uno puede disfrutar de la prosa y el arte gráfico de Antoine de Saint-Exupéry, de su en apariencia sencillez y de su profunda complejidad. Son pocas páginas. Sí, pero no se precisa más para hablar de la vida, la muerte, de la amistad, del bien y del mal, del horror y, por encima de todo, de la belleza.
Es uno de los relatos más queridos de los que nunca se han escrito, puede que se haya leído o no pero es poco probable que no se conozca su figura. A esto ayuda las diversas adaptaciones a otros medios que ha tenido, como El pequeño príncipe que protagonizó Steven Warner en 1974 (con dirección de Stanley Donen y guion de Alan Jay Lerner), además de una ingente cantidad de merchandising, casi siempre centrado en el personaje central.
El principito de Antoine de Saint-Exupéry llega a Playmobil
Es así como Playmobil da inicio a esta línea de El principito, con el joven muchacho que da título a la obra. Ese enigmático niño que con su mirada inocente y tierna explora lo fantástico que el universo tiene que ofrecer, viaja de planeta en planeta para conocer a sus extraños habitantes y al final, quizá, se enfrentará a la mayor aventura de todas.
La versión de Playmobil se basa en la figura de este personaje vestido en su forma más icónica y clásica. Con una camisa verde de dos botones y manga corta, pantalones algo abombachados del mismo tono, un cabello rubio algo alborotado, una bufanda amarilla y un cinturón rojo que, y esto resulta un fallo, solo está impreso en la parte de delante quedando la espada sin que se vea el mismo como sí lo hace en los dibujos de Antoine de Saint-Exupéry.

Accesorios y complementos
Los accesorios no son muchos, tan solo dos, pero tampoco hacen falta más. Por un lado un avión de papel que se encaja en sus manos, y en el que se pueden ver todos sus pliegues, y una estrella que, con un tope de plástico translucido, sirve de peana. En la misma se puede leer el título de la obra, en su francés original: Le Petit Prince.
Como material complementario se encuentra una tarjeta del personaje que es blanca en la parte de atrás, esto es así para que pueda decorar como uno prefiera con las pegatinas que van adjuntas. Son dos sets distintos, el primero con imágenes de este maravilloso niño mágico, en solitario como con el zorro y la rosa, además de tres estrellas, y un segundo con la frase más conocida de la obra.
Esta es, y nadie podría decir lo contrario, “Sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos.”. Esta está disponible en varios idiomas, desde su francés original, “On ne voit bien qu’avec le coeur. L’essentiel est invisible pour les yeux.”, además de en italiano, portugués, inglés, alemán y en español.
¿Y una línea completa?
Si los planes de Playmobil es seguir adelante y crear toda una gama de productos de El principito es algo que desde docpastor.com desconocemos, hicimos la consulta en la Spielwarenmesse de 2026 pero no todas las informaciones corporativas puede hacerse públicas, pero sí resultaría todo un acierto de ser así. Además, las propias letras e ilustraciones de Antoine de Saint-Exupéry dan para ello.
No cuesta ver una serie de pequeños planetas, quizá al estilo de sus Play Eggs, con una figura del personaje que toque y varias opciones para El principito. De igual forma la aparición del piloto, que es un claro sosias de su autor, conlleva que también podría hacerse un avión que todo resulta más completo. La opción está ahí, solo es cuestión de tomarla.

El principito es entrañable
Esta figura de El principito es bonita, es entrañable y a los que sean amantes del libro clásico, que no son precisamente pocos, les hará sentir el candor y la inocencia del protagonista. Es sencilla, sin artificios, justo como debe ser.
Como comentario final, una recomendación de lectura. La obra Saint-Exupéry. L’ultimo volo, publicada en su momento por Norma Editorial en España como Saint-Exúpery: El último vuelo, obra de Hugo Pratt, el creador de Corto Maltés. Una novela gráfica que tuve la suerte de hacerme con ella la primera vez que viajé a Italia, hace muchos años, y que es tan deliciosa como evocadora y emotiva.
Síguenos en Instagram, TikTok o súmate a nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas ningún contenido. ¡Disfruta de la cultura pop!

Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



