Portada de Superman: Los últimos días de Lex Luthor. Créditos: DC/Panini
Superman y Lex Luthor. Lex Luthor y Superman. Dos personajes por completo unido desde que se enfrentaron por primera vez, aunque ambos fueran muy distintos en aquel ya muy lejano 1940. La enemistad entre uno y otro, odio en el caso del villano, es algo que ha permanecido inmutable a lo largo de las publicaciones, pero la historia siempre es más compleja de lo que parece a simple vista y nada es solo en blanco y negro.
Superman: Los últimos días de Lex Luthor, una historia de grandes dimensiones
Lo primero que llama la atención de Los últimos días de Lex Luthor es su edición y en concreto el tamaño de la misma. Es más grande de lo que suele ser habitual para un gran número de cómics provenientes de DC, algo que se suele usar solo en momentos específicos para historias de mayor calado o atractivo visual. El contar con una dimensión de reproducción mayor hace que el dibujante de turno, un estupendo Bryan Hitch con entintado de Kevin Nowlan y color de David Baron, pueda lucirse más y dar láminas impresionantes.
Esto es algo a lo que el artista sabe sacar partido en más de un momento, empezando por la primera aparición de Superman en esta trama escrita por Mark Waid con una representación quintaesencial del mismo. Es Superman en estado puro, reconocible al instante, llegado para ayudar a todos y lanzándose sin dudar al peligro sabiendo que, una vez más, el hombre detrás de todo es Lex Luthor.
Lex Luthor y Superman, el bien y el mal enfrentados
Y es que si algo es este Los últimos días de Lex Luthor es una historia de pura revelación e introspección, una búsqueda de quiénes son ambos personajes, qué les une, qué les separa y el porqué son enemigos. No puede decirse que ambos sean dos caras de la misma moneda, no sería cierto, pero sí que sirven en ocasiones de reflejo y que la maldad de uno es tan profunda como la bondad del otro.
Si la representación de Superman es quintaesencial la del villano no se queda atrás. Nada más aparecer lo hace en una enorme máquina de destrucción que lleva sus colores, ese morado y verde que también él mismo porta. Un genio científico capaz de todo y que, a su pesar, es víctima de sus propias acciones y por ello debe hacer lo único que jamás querría hacer: Pedir ayuda a Superman.

La verdad de Lex Luthor
Hay muchos motivos para explicar el odio que el científico y empresario, a veces más una cosa que otra (todo depende de épocas y de autores), tiene por el defensor del bien pero en este caso Mark Waid se ha decantado por explicarlo de una manera muy sencilla. Cuando está atado con el lazo de la verdad de Wonder Woman dice, dado que no puede mentir, “Me muero. Por otra parte, y por lo que sabemos, el kriptoniano es inmortal. Dispuesto a despreciarnos a los humanos con divino desdén hasta el fin de los tiempos”, algo a la que la princesa amazona responde “Estás proyectando”.
Y es que la amargura de este personaje es esa, su imposibilidad de ver nada que no sea a través de su prisma de odio, de dolor, de haber sido incomprendido. Esto es algo que puede advertirse también en otros momentos pretéritos como cuando, hace ya décadas, se le reveló que Clark Kent era Superman pero él deshechó tal idea puesto que no veía concebible que lo que era un dios se hiciera pasar por un simple humano.
Un viaje por el DC más icónico
Mark Waid junto a Bryan Hitch, Kevin Nowlan y David Baron, crean uno de los mejores cómics de los últimos tiempos de DC, uno que entiende que estos héroes necesitan de más luz que oscuridad, que debe haber un rayo de esperanza. Puede que todo parezca perdido pero al final, incluso en la más absoluta oscuridad, tiene que haber una rendija por la que entre el sol.
No solo eso, además llevan al lector por un viaje que recorre prácticamente todo el DCverso. Empieza en Metrópolis en el presente pero también viaja a Kandor y a la Zona Fantasma, a la Isla de Temiscira (o Themyscira) e incluso a lo más profundo del océano, así el que está al otro lado de las viñetas podrá encontrarse con la Legión de Superhéroes, Lori Lemaris y otros tantos que conforman parte del mito y legado del último hijo del planeta Krypton.
DC en su esencia más pura
Superman: Los últimos días de Lex Luthor no solo es una buena lectura, es una gran lectura. Un trabajo que llama la atención por su cuidado y potente dibujo pero que perdurará gracias a su detallado y muy bien pensado guion. Una de las mejores interpretaciones de los últimos años de ambos personajes protagonistas y de todo el mundo en el que viven, de quiénes son, qué les mueve, sus dudas, miedos y ante todo, es DC en su esencia más pura.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en Cultura Pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



