Pat Morita como el Señor Miyagi de Karate Kid. Maestro y figura a recordar en el Día del Padre. Créditos: Sony
El Día del Padre no siempre habla del padre biológico. En el cine, las series, los cómics la animación incluso en los videojuegos, abundan las historias de personajes que, sin compartir sangre, acaban convirtiéndose en los verdaderos padres de los protagonistas.
En muchas historias el padre está ausente, ha muerto demasiado pronto o simplemente no sabe ejercer su papel. Entonces aparece otra figura. Alguien con quien no se comparte apellido, pero que termina ocupando ese espacio en la vida del protagonista. La ficción lleva décadas recordándonos que la paternidad no siempre nace de la biología. A veces surge de la responsabilidad. O simplemente de estar cuando más se necesita.
Padres sin sangre: las grandes figuras paternas de la ficción
Las grandes historias están llenas de personajes, que sin proponérselo, acaban formando, protegiendo o guiando a los héroes. En sagas como Star Wars, en historias de superhéroes como Logan, en series como The Last of Us o incluso en relatos de animación como Kung Fu Panda, estas relaciones terminan convirtiéndose en el motor emocional de la historia. En el fondo, la ficción parece repetir una idea: a veces el padre no es quien te da la vida, sino quien te enseña cómo vivirla.
Estas figuras paternas adoptan muchas formas dentro de las historias y se merecen ser honradas en el Día del Padre. Algunas aparecen como maestros que enseñan y preparan al héroe para su destino. Otras surgen como protectores que, casi sin darse cuenta, acaban cuidando de alguien más joven. Y en ocasiones aparece de la manera más inesperada, en personajes que nunca pensaron ocupar ese rol.
El mentor: cuando el maestro se convierte en padre
Una de las formas más comunes en las que aparece esta paternidad elegida en la ficción es a través del mentor. No siempre es una figura cariñosa, ni siquiera cercana. Pero es quien transmite el conocimiento que permitirá al héroe encontrar su lugar en el mundo.
Obi-Wan Kenobi en Star Wars es probablemente uno de los ejemplos más claros. No es el padre de Luke Skywalker, pero sí quien le revela quién es y le enseña los primeros pasos en el camino de la Fuerza. Su papel no consiste en protegerlo, sino en prepararlo para enfrentarse a lo que vendrá cuando no esté él. No está mal para un viejo ermitaño que vive en medio del desierto. Como buen mentor, Obi-Wan Kenobi sabe que su misión no es evitarle los peligros, sino darle las herramientas para superarlos por sí mismo.
Algo parecido ocurre con el señor Miyagi en Karate Kid. Al principio parece solo un vecino excéntrico que hace tareas absurdas como pulir coches o pintar vallas. Pero con el tiempo se revela como más, un maestro que enseña disciplina, paciencia y equilibrio. Más que enseñar a luchar, Miyagi enseña a Daniel LaRusso cómo enfrentarse al mundo. Sus lecciones no hablan solo de karate, sino de carácter y respeto.
En este tipo de historias, la paternidad consiste en transmitir valores. El mentor aparece cuando el protagonista está perdido y le ofrece algo más importante que una solución: Una forma de entender la vida.
El protector: el padre que elige quedarse
Otra figura muy común en la cultura pop es la del protector. Personajes duros y solitarios que acaban descubriendo algo que no esperaban: La necesidad de cuidar a alguien.
Joel en The Last of Us es un buen ejemplo. Cuando conoce a Ellie no quiere saber nada de ella, es una responsabilidad que no desea asumir. Joel es un hombre que lo ha perdido todo y que ha aprendido a vivir en un mundo sin crear vínculos con la gente pero a lo largo del viaje esa relación cambia poco a poco. Ellie deja de ser solo una misión y empieza a ocupar un lugar mucho más importante en su vida.
Algo similar ocurre en The Mandalorian. Din Djarin comienza la historia como un cazarrecompensas solitario que solo sigue un código profesional. Vive de encargo en encargo, sin implicarse demasiado en nada ni con nadie pero cuando se encuentra con Grogu, todo cambia. La misión deja de ser un trabajo y se convierte en una relación de protección casi instintiva. Bajo la armadura y el casco aparece un personaje que aprende a cuidar y a proteger.
También Lobezno, en la película Logan, encarna esta figura. Es un personaje cansado, marcado por años de violencia y pérdidas. Al principio no quiere tener relación directa con nadie. Sin embargo, cuando aparece Laura, entiende que la niña necesita protección, alguien que se preocupe por ella. Poco a poco su relación deja de ser una simple huida y se convierte en algo más.
En todos estos casos, la paternidad no nace de la sangre, sino de una decisión: quedarse y proteger a alguien que lo necesita.

El padre improvisado: cuando ser padre llega sin avisar
Existe también otro tipo de figura paterna. El padre que nunca planeó serlo.
Tony Stark, en el UCM, desarrolla una relación muy cercana con Peter Parker. Al principio solo actúa como mentor, pero con el tiempo su papel cambia. Stark no solo enseña a Peter a ser un héroe, también intenta evitar que cometa los mismos errores que él.
Otro ejemplo muy recordado en el cine es el de Léon y Mathilda en El profesional (Léon). Léon es un asesino a sueldo que vive aislado del mundo y sin apenas relacionarse con nadie. Su vida da un giro inesperado cuando conoce a Mathilda, una niña que acaba sola tras perder a su familia. Al principio su relación nace de la necesidad, pero poco a poco se transforma en algo mucho más profundo. Léon termina cuidando de ella, enseñándole a sobrevivir en un mundo que es demasiado duro para una niña.
En el mundo del cómic encontramos otro ejemplo en Alfred. Más que un mayordomo, es la figura que mantiene a Batman conectado con su humanidad. Alfred está a su lado desde que Bruce era un niño y fue una de las pocas personas que permanecieron con él después del asesinato de sus padres. A lo largo de las historias de Batman, Alfred no solo actúa como asistente o cuidador de la mansión, también es la persona que le recuerda a Bruce por qué lucha y qué tipo de persona quiere ser. Es la voz de la razón que intenta mantener el equilibrio entre Bruce Wayne y Batman.
Día del padre, hijos y ficción
En estos casos la paternidad surge de manera inesperada. Nadie la planificó, nadie la buscó, pero termina convirtiéndose en una de las relaciones más importantes de la historia. No puede negarse que todas estas figuras ejercen como figura paterna, como mentores, como amigos, como esos hombres que ayudan a crecer y evolucionar. Hay más, por supuesto que sí, y en la segunda parte de nuestro artículo te hablaremos de ellos.
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Arquitecto de formación y productor por pasión. Cofundador de las productoras One Vision (antes Vision Fes) y Vespre, es uno de los nombres tras los aclamados cortometrajes «The Stranded» y «Villa Offline», entre otros trabajos. Habitual de eventos y convenciones de Cultura Pop tanto a nivel nacional como internacional. ISNI 0000 0005 2890 990X




Llevo años observando eso, en Buffy Cazavampiros con Giles, que era el mentor de Buffy y termina queriéndola como si fuera una hija. En Batman con Robin. En las Tortugas Ninja con el Maestro Splinter (aunque no me hace gracia que ahora le digan «papá»). En Guardianes de la Galaxia con Yondu y Peter Quill. En Sobrenatural con Bobby y los hermanos Winchester. En Smallville con Jonathan Kent y Clark. Transformers Optimus Prime y Bumblebee. En Stranger Things Hopper y Once…