Wildcat en la portada de JSA 3 escrito por Jeff Lemire. Créditos: Panini/DC
La JSA, la Sociedad de la Justicia de América (en referencia a los Estados Unidos de América y no tanto al continente), no es solo uno de los grandes grupos de héroes de DC Comics, es también el guardián del legado y la herencia. Esto es algo que el aplaudido guionista Jeff Lemire parece tener muy claro en la presente etapa, la misma en la que hoy nos adentramos en el tercer tomo lanzado por la editorial Panini (con los números 7, 8 y 9 de la edición original).
JSA tomo 3: la etapa de Jeff Lemire en DC Comics
Como acaba de comentarse el escritor de esta nueva era, que tiene un sabor muy clásico y un cierto aire a lo que hizo Geoff Johns, es Jeff Lemire. Un profesional muy aplaudido, conocido por obras como Black Hammer o Sweet Tooth, que demuestra en estas páginas que sabe cómo manejar un grupo y que entiende bien qué es y debe ser la JSA. La mezcla de héroes veteranos con otros más jóvenes, y todo con esa pátina de modernización llena de clasicismo de la etapa All In del Universo DC.
Tres autores para el dibujo
A los mandos del dibujo y la ilustración el lector se topará con tres nombres: Rafael De Latorre, Gavyn Guidry y Diego Olortegui. Si bien cada uno tiene un estilo propio estos encajan bien entre sí, se asemejan en parte, y provoca que se tenga sensación de continuidad y obra unitaria. A esto ayuda el que el color sea, en todo momento, obra de Luis Guerrero, lo que aporta cohesión al conjunto.

La JSA presenta sus respetos a Wildcat
En este volumen número 3 de la Sociedad de la Justicia de América el visitante llegará al funeral de Wildcat, con una reunión de héroes y un encuentro en una iglesia que hace pensar, y no poco, en el fallecimiento de Sue Dibny en la estupenda miniserie Crisis de identidad. En esta tragedia héroes veteranos, como Jay Garrick quien se encarga de decir unas palabras, como otros más jóvenes, como Power Girl, están presentes con un dolor que es muy palpable.
Los herederos del gato
No puede faltar Yolanda Móntez, quien también es conocida como Wildcat, que se culpa de sus actos y está dispuesta a renunciar al nombre. No duda en decirle a Tommy, hijo del Wildcat original, que ahora es suyo pero él lo rechaza. No tiene interés en ser un justiciero aunque lo intentó en el pasado y esto deja ver algo muy común en el cómic de superhéroes: alguien que rechaza un legado y una llamada del bien.
Sucede, claro que sí, y es bueno recordarlo al lector y recuperar a estos personajes y sus vidas. Más allá de la capa y la máscara son seres humanos, no solo muñecos con los que jugar para lanzar a una batalla contra el mal tras otra. La historia, la trama, deben llevarla siempre los personajes y eso es algo que Jeff Lemire entiende a la perfección.
La Sociedad de la Justicia y la Liga de la Justicia
Esto mismo es algo que queda bien visible cuando tras el funeral varios miembros de la JSA se ven con la Santa Trinidad de DC Comics (Batman, Superman y Wonder Woman), donde se cruzan palabras duras y momentos de tensión. Ellos tres van en representación de la Liga de la Justicia pero, como bien les recuerda Jay Garrick (el Flash original), “¡De no ser por la JSA la Liga ni siquiera existiría!”.
Es probable que este encuentro se hubiera desarrollado de una forma distinta, más suave y óptima, de acudir al mismo tan solo Superman y Wonder Woman, dos personajes que siempre son amables y abiertos a entender a los demás. La presencia de Batman, siempre cortante y por completo convencido de que su punto de vista es el correcto, es lo que hace que la balanza se desestabilice y caiga. No es la primera vez, ni será la última, que algo así sucede con el detective de Gotham City.

La Segunda Guerra Mundial
Sin entrar en detalles específicos, a fin de no estropear ninguna lectura y es que los destripes (o spoilers para el que prefiera el término) es mejor evitarlos, la trama salta en el tiempo hasta 1945. No con un viaje cronal, que tampoco es que sean extraños en este tipo de ficciones, y sí con una analepsis que emplaza la trama en esa época de conflicto bélico, en el final de la Segunda Guerra Mundial.
Esto permite retomar la existencia previa de la Sociedad de la Justicia, una muy larga en sentido tan literal como metafórico, y recuperar villanos como el Barón Blitzkrieg (llamado así por el término alemán para la guerra relámpago), el hechicero Wotan o el siempre avieso Johnny Sorrow. Tres de los más acérrimos enemigos del grupo y malvados para los que no parece haber redención de ningún tipo.
El nexo con H.P. Lovecraft
Es en este contexto y situación temporal cuando aparecen en una splash page cuatro criaturas de nombres imposibles y aspectos enloquecedores que parecen salidos de R’lyeh. Una vez más la sombra de H.P. Lovecraft se mete en creaciones ajenas, como sucede en la serie de Monarch: El legado de los monstruos y te comentamos en su momento, y es que por derecho propio es uno de los escritores más citados y recordados de su género y de entre sus coetáneos.
No son pocas las veces que el mundo del cómic ha bebido de forma directa o más velada de sus ideas, obra y trabajo. Cualquiera que haya leído el Hellboy de Mike Mignola podrá afirmarlo, con más de un monstruo y pueblo que parece salido de la mano del autor nacido en Providence, o por ejemplo en la larga saga de La Liga de los caballeros extraordinarios cuando en la trilogía Nemo Alan Moore, con su fiel Kevin O’Neill, lleva a la hija del temido capitán Nemo por parajes inhóspitos y terribles.
La Sociedad de la Justicia es una familia
Hace tiempo un conocido mío definió parte de la etapa de la Sociedad de la Justicia de Geoff Johns como un “No pasa nada. Son ellos en busca de sus herederos y haciendo sus cosas” y era cierto, solo que estaba muy bien hecho y por eso es considerada una de las mejores eras de todas las que ha tenido el grupo. La encarnación de Jeff Lemire va por otro camino, con más acción, giros y aventuras pero sin dejar de lado algo muy importante: La JSA es una familia y lo es siempre y ante todo.
Puede que cuando se piense en el concepto de familia en el mundo del cómic de superhéroes lo primero que asalte la mente de cada uno sean los Cuatro Fantásticos, por algo en Marvel son denominados como la Primera Familia (en inglés todo empieza por F, un juego complejo de trasladar al castellano) pero la JSA también está ahí. Luchan, avanzan, a veces ganan, a veces pierden, hay despedidas y lágrimas, hay reencuentros y alegrías y cuando esto, como es el caso, está bien trabajado resulta todo un placer leerlo.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



