Portada de Los llamaban Junior y Senior. Créditos: Nuevo Nueve
Los llamaban Junior & Senior es una obra original de Jean-Baptiste Hostache y Robin Recht, pero lo es tanto como un homenaje. Sucede que sus dos protagonistas son, sin lugar a duda, los personajes prototípicos de Bud Spencer y Terence Hill en sus películas del oeste. Bien podría tratarse de una aventura oficial de ellos dos, no cuesta imaginarlo dado que todo está ahí.
Le llamaban Trinidad
Lo primero es el título y es que el mismo remite de forma directa a Le llamaban Trinidad, un éxito estrenado en 1970 y que llevó por completo a sus dos intérpretes principales a la fama internacional. La obra en sí era uno más de los muchos spaghetti western que se realizaron en la época, pero con ese punto de comedia, irreverencia, sin tomarse nunca en serio y, por supuesto, con mamporros.
Debido a su popularidad, al año siguiente llegó Le seguían llamando Trinidad, de nuevo con ellos dos en su habitual estilo de humor, golpes y con esa química tan genial que existía entre ambos. Esa es realmente la clave de todo, lo bien que funcionaban juntos, esa amistad que traspasaba la pantalla y es que ambos también eran íntimos en la vida real.
Hubo una tercera entrega estrenada en 1995 bajo el título Trinidad y Bambino… (tal para cual), en esta ocasión con los hijos de los dos protagonistas. Para darles vida se contó con Heath Kizzier y Keith Neubert, que encajaban bastante bien en el papel.
No son Bud Spencer y Terence Hill, pero casi
Los llamaban Junior & Senior bebe de estos títulos y, en general, de toda la filmografía de Bud Spencer y Terence Hill con ese dúo de personajes que podían ser hermanos, desconocidos, antiguos colegas, amigos… con una personalidad muy marcada. Hill siempre era un pillo encantador capaz de deshacer a cualquiera con sus preciosos ojos, mientras que Spencer tenía tan poca paciencia como buen corazón y derribaba a todo ejército que se pusiera delante a base de mamporros.
Esta misma idea está presente desde las primeras páginas cuando los dos protagonistas aparecen en la cárcel, lugar del que podrán salir si cumplen una misión. Desde ese momento la forma de ser de ambos queda retratada de forma muy clara, al igual que el tono que se seguirá en todo el álbum con la búsqueda del humor y la carcajada como principal fin de todas las páginas.
Un buen guion e ilustraciones trabajadas
El guion es divertido y ágil, sabe dar la aventura y la acción precisas sin abandonar a los personajes que aparecen. Todos ellos tienen su momento para brillar y su propia historia, más o menos narrada en las viñetas, con lo que al lector le resulta muy fácil conectar con cada uno. Esto no significa que le vayan a caer bien o a gustar, algunos sí y otros no, pero lo que importa es saber quiénes son y sus motivaciones.
No de menos calidad son las ilustraciones que acompañan a estas letras, que las hace vivir y vibrar. El trazo, el diseño y el color están bien pensados, ejecutados de forma maravillosa y siempre con gran cuidado y cariño. En ocasiones el dibujante sorprende al que está al otro lado con espectaculares viñetas de gran tamaño e incluso una a toda página que deja ver el arte en toda su gloria.

Un homenaje en toda regla
Sí, es cierto que Los llamaban Junior & Senior es una historia que bebe de forma directa de esos vaqueros de Terence Hill y Bud Spencer en sus muy divertidas películas, si hasta el sosias de Hill llega a decir “¡Es hora de ponerse a repartir guantazos!”, a lo que se une que el de Spencer hambriento vaya en busca de alubias y es que la comida también solía estar muy presente en estos filmes.
Esto es así al punto de que los nietos de Bud Spencer lanzaron una gama de comidas inspirada en su abuelo y en sus trabajos cinematográficos. Esto es algo que, de casualidad, quien te escribe lo descubrió en su viaje a Italia para el Salone Internazionale del Libro di Torino cuando, tras terminar una de las jornadas, paseó por un centro comercial anexo al evento para encontrarse en una tienda con latas de alubias con un risueño Bud Spencer como imagen de marca.
La trama, por suerte, tiene la suficiente entereza y personalidad propia para funcionar por sí sola. Hay unos personajes bien estructurados, una ambientación cuidada, unos villanos (aunque alguno no lo sea tanto) de aviesas intenciones, y un argumento que tiene sentido con una buena presentación, un nudo trabajado y un desenlace que aunque sea, en líneas generales, el esperado no por ello es menos acertado o se disfruta menos que uno inesperado que, quizá, no habría tenido tanto sentido.
Los llamaban Junior & Senior pide secuela
Puede que Los llamaban Junior & Senior no sea la gran obra del mundo del cómic del año y no es probable que vaya a cambiar la vida de nadie. Es lo que es: un homenaje tan lleno de cariño como de parodia. Y, lo más importante, entra solo, página tras página, viñeta a viñeta, todas devoradas sin parar hasta llegar al cierre y pensar que ojalá en no demasiado tiempo haya una secuela que debería titularse, sin duda, Los seguían llamando Junior & Senior.
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Escritor y periodista de amplia trayectoria (AQUÍ, Cinemascomics, Infonegocios…), especializado en cultura pop aunque también ha escrito de temáticas muy distintas como política y el mundo de los negocios. Creador del personaje infantil Frost, perrito de aventuras descrito por RTVE como «Un nuevo héroe para los niños». ISNI 0000 0004 4335 5012



