#DocBoys,  #DocGirls,  Invitado

Doc, sin girls, ni boys

Doc girls, Doc boys, y mil formas utilizadas hablar de todos aquellos que le rodeamos y que, de una forma u otra, hemos marcado su vida. Pero, ¿qué hay de él?

Supongo que si habéis llegado hasta aquí todos tenéis una idea de cómo parece ser el genial Doc Pastor, pero quizás alguno de vosotros no podéis llegar a imaginaros lo que realmente puede llegar a ser.

Hace unos tres años que conozco a Pastor, y creo que aún no me cansaré de recordar cómo afirmaba que mi sonrisa era aún más bonita de lo que ciertas personas le habían advertido que sería un tiempo antes de llegar a conocernos.

Pastor es de esas pocas personas que creen en sí mismos y en sus capacidades pero que, por encima de todo eso, cree en ti. Llegué a él a través de un artículo de prueba sobre un grupo que a ambos nos gustaba y en ese mismo momento hizo todo lo posible para que yo nunca me escapara de su redes periodísticas. Pero lo que no sabíamos ninguno de los dos era que detrás de una profesión compartida, unos gustos musicales bastantes similares y una página web “en común”, nacería una amistad.

Pastor también es de esas personas que creen en la amistad desinteresada y que, inconscientemente, hacen del mundo un lugar algo más habitable y que sabe otorgarte una extraña fe en la humanidad. Es luchador, siempre y cuando esas cosas por las que combata merezcan la pena y es, sobre todas las cosas, poseedor de una fuerza increíblemente contagiosa.

Pastor hace que la distancia kilométrica se convierta en un simple paso al frente, y quizás por eso, por muy lejos que esté siempre sentirás que le tienes cerca. Sin embargo, siempre esperarás un mensaje citándote en el bar que él mismo te enseño y que tanto te ha fascinado desde entonces.
Miriam Badiola

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *