Cuando en 2013 se estrenó El hombre de acero hubo críticas de todo tipo, pero lo único que parecía haber en común entre todos los que la vieron fue en su palpable oscuridad. En que Superman debía tener más color y una candidez que no termina de estar presente en la película.

En Batman v Superman: el amanecer de la justicia se intentó paliar esto en cierta forma, pero el resultado irregular del título provocó que tampoco fuera del todo bien acogida. De hecho podría decirse que provocó en su momento una pequeña guerra civil entre los lectores de cómic a favor y en contra de la cinta.

A pesar de que Henry Cavill da bien el perfil para encarnar a Superman, el guión no termina de entender bien quién es este hombre con capa. Algo que él mismo parece no saber tampoco al comienzo de Superman: Con los pies en la tierra, sintiéndose alejado de su humanidad y del hombre de la calle, lo que para este héroe es uno de los valores que le hace ser él mismo.

Así J. Michael Straczynski hace lo único que puede hacer, llevarle a dar un paseo. Lo mismo que todo cuando tenemos un mal día, cuando no sabemos qué hacer y debemos salir a tomar el aire o bajar a nuestra cafetería cercana para tomar algo en la soledad de nuestro pensamiento.

Superman emprende un largo camino por las calles, de una ciudad a otra, charlando con los vecinos y enfrentando los peligros que se va encontrando. Claro está, es Superman y para él las cosas nunca son tan fáciles. A sus problemas de auto definición se suma el de una enigmática mujer que le hará caer en el pozo, quizá sin remedio.

A lo largo de las páginas bellamente ilustradas por Eddy Barrows, principalmente, y otras partes del relato por Leandro Oliveira, Wellington Dias y Amilcar Pinna, el último hijo del sol rojo deberá lograr enfrentar sus demonios internos y por suerte lo hará cruzando su camino con otros héroes como Flash y Batman, además de algunos de los herederos de su escudo y legado.

En el trabajo de J. Michael Straczynski se notan los años de experiencia, bien en televisión en programas como He-Man y los masters del universo o su creación Babylon 5 o en cómic con Rising Stars y Supreme Power entre otros títulos, logrando hacerse con el personaje desde la primera viñeta y con el lector nada más girar la página.

Superman es complejo, evoluciona y cambia con el paso de las décadas, de los autores, de las series y películas, cada década es distinto y único a la vez pero siempre es el mismo, siempre debería representar la inocencia y la confianza. Pero eso a veces se pierde y se olvida, como pasó en El hombre de acero.

J. Michael Straczynski logró crear un héroe que recupera su humanidad, un hombre que camina por la calle, un vecino que ayuda a otro. Es Superman, ese Superman que nos dará la mano para evitar que caigamos al abismo.

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