Con el estreno de Spider-Man: Lejos de casa (la crítica la tenéis aquí) la figura de Mysterio se ha visto reivindicada y ha pasado a ser uno de los villanos conocidos de forma popular del héroe, es decir, para los que eran profanos en la materia y de Marvel Comics tan solo saben lo que ven en las películas (un tipo de aficionado cada vez más numeroso).

En realidad Mysterio es uno de esos nombres asociados al trepamuros desde sus comienzos, desde la gloriosa etapa de Stan Lee y Steve Ditko (y después más Ditko que otra cosa). Unos años en los que su leyenda se forjó y en la que sus mejores oponentes aparecieron, nombres como el Doctor Octopus, el Duende Verde, el Hombre de Arena y otros tantos que muchas décadas después siguen con vida (ellos, o sus herederos).

Uno de los más interesantes era Mysterio, un antiguo profesional de los efectos especiales que pasa a ser un criminal, y que gozó del talento de Steve Ditko para crear una imaginería fantástica e irreal, como ya había demostrado con Doctor Extraño (y ojalá Marvel Studios lo hubiera tomado como base para su filme). Así este malvado siempre tenía un don en la manga, era el maestro del disfraz, del engaño, del humo y los espejos.

A lo largo de los años se ha enfrentado una y mil veces con Spiderman y ha pagado por ello, incluso con su vida (¿O no?) , a veces estando en primera fila y otras siendo el titiritero que maneja los hilos mientras está oculto allá dónde nadie puede verle.

De estas, y otras, formas es como lo veremos en Spiderman vs. Mysterio, tomo de Panini Ediciones que sale justo a tiempo para aprovechar el tirón de Spider-Man: Lejos de casa y que sirve como carta de presentación del villano a los que no lo conozcan, y como pequeño compendio de algunas de sus historias más memorables para los que ya somos veteranos.

Con autores como Stan Lee, Dan Slott, John Romita o Marcos Martín, destacando a Tom DeFalco y Lee Weeks por la historia en tres partes El manifiesto Mysterio, que personalmente creo que es la mejor de todas las incluidas. Un relato de engaños y mentiras en el que nada es lo que parece, perfecto para el personaje del que estamos hablando, en el que salen tanto Spiderman como Daredevil y Danny Berkhart (segunda persona en llevar el manto de Mysterio) entroncando así de forma directa con toda la mitología del creador de ilusiones. (Por cierto, tenéis una entrevista con Tom DeFalco en el libro De Spider-Man a G.I.Joe: la acción hecha figura). 

Pero hay una gran ausencia y esto debe decirse: Steve Ditko. No hay ninguna de las historias del villano que tuvieron su talento, la primera de ellas en The Amazing Spider-Man n.º 13 (de junio de 1964) y por supuesto la inolvidable trama en la que adopta el disfraz del Dr. Ludwig Rinehart para hacer creer a Spiderman que ha enloquecido. Una lástima ya que sin este autor y su trabajo el tomo queda incompleto.

Dejando de lado este fallo, las decisiones editoriales a veces son complejas, sigue siendo un volumen muy recomendable, unas doscientas páginas en las que poder bucear por la vida y obra de Mysterio, siempre que queramos creer que todo lo que ven nuestros ojos es cierto…

y no meras ficciones de un genio de la ilusión.

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