Un año más los amantes del manga y la cultura japonesa tenían una cita en Barcelona. Un año más se celebraba el Salón del manga, y un año más ha crecido la asistencia según los datos proporcionados desde el departamento de prensa del evento.

Igual que siempre los participantes podían disfrutar de muy distintas actividades en un acto que se ha convertido en totalmente multidisciplinar y en el que bien se podía ver una exposición sobre Link y la saga de videojuegos que protagoniza, asistir a clases de cocina (y disfrutar de la gastronomía de aquel país), acudir a las presentaciones de las distintas editoriales, disfrutar del siempre divertido concurso de cosplay o sencillamente perderse entre las decenas de tiendas cargadas de merchandising y tebeos en las que nos dejamos los cuartos (todos terminamos pecando).

No puede decirse que este evento no sepa quién es su público o que no sea divertido, pero es también cierto que ha llegado un punto en el que se ha quedado en gran medida estancando, un problema que atañe también al Salón del cómic lo que explica al compartir ambos los mismos organizadores.

El paso de los años ha hecho que los dos eventos adquieran unas dimensiones considerables y un lugar privilegiado entre todos los shows de este tipo que hay en España, con esto sabido no es de extrañar que también hayan apostado por una fórmula repetitiva que les funciona bien, pero que termina haciendo que cada edición sea un pastiche de la anterior.

Como dijo una amiga hace tiempo en referencia al Salón del cómic, no hay nada con cara y ojos. Es decir, el evento no luce, no va para delante y tampoco para atrás. Lo que es claramente entendible ya que no es sencillo modificar algo de semejante envergadura, con tantos asistentes y tantas cosas que podrían salir mal antes de hacerlo bien en el caso de cambiarlas.

Fotografías de Doc Pastor. Úsalas libremente sin fin comercial y citando la autoría.

Solo que el problema aparece cuando en diferentes lugares, como la Heroes Con de Madrid, están dando pasos hacia otro lado, hacia algo que quizá con el tiempo se asemeje en muchos puntos a las convenciones que se hacen fuera de este país y no tanto a una feria que al final casi resulta intercambiable por otra.

Charlando a lo largo de estos días con otros asistentes, algunos autores, otros editores, y otros simples curiosos que acuden llamados por el ocio, la sensación de repetición hasta la saciedad era palpable y también el cierto cansancio hacia un Salón del manga que no presenta ya ninguna sorpresa y tampoco parece que tenga en mente novedades de importancia que hagan que en próximos años la experiencia sea diferente (y quizá mejor).

Solo queda esperar y ver. Mientras tanto lo que es seguro es que en 2018 se celebrará de nuevo.

(Podéis ver una galería fotográfica del evento en 

http://docpastor.com/salon-del-manga-de-barcelona-2017-galeria-fotografica/)

2 thoughts on “Salón del manga de Barcelona (2017): exitosa repetición

  1. ¿Vendrás a la HCC de Madrid (antes Expocomic)?

    Para ver tus opiniones al respecto de un evento que antes lucía como primo segundo del Salón del Cómic, pero ahora puede ser otra cosa.

    • Pues la editorial no me ha comentado nada de firmar allí, así que a estas alturas es de suponer que no 🙁

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