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Las aventuras del doctor Dolittle no funcionan

He salido de casa con la borrasca Gloria dándolo todo. Hacía frío, muchísimo viento y una fuerte lluvia en todo momento. Me he mojado, se me ha roto el paraguas y no dejaba de pensar mientras veía Las aventuras del doctor Dolittle en que habría sido mejor quedarme calentito en casa.

La nueva versión de este clásico es un desastre en toda regla, que pasa rápidamente de un inicio en animación bastante curioso a ser una película de acción real en la que no funciona nada. Y es una pena, ya que en realidad podría hacerlo y lograr ser un producto con diferentes secuelas a lo largo de los años, pero mucho me temo que tras su estreno se va a estrellar con todo el equipo.

Da igual que cuente como cabeza de reparto con Robert Downey Jr., un actor reputado y bien conocido que puede dar vida sin problema a Tony Stark o a Sherlock Holmes; tampoco importa que le acompañen nombres (sus voces) entre los que se cuentan Emma Thompson, Tom Holland, o Ralph Fiennes; mención aparte merece un sobreactuado de Antonio Banderas, con una fuerte sombra de ojos (lo más memorable de su personaje) y un aire constante de no saber qué hacía en esta película.

Puede que la propuesta falle por el exceso, por haber pretendido crear una aventura grande y abultada en vez de un relato más pequeño y menos barroco. No es complicado imaginar que una historia más sencilla podría haber funcionado mejor, en vez de meter al buen doctor en un viaje por los océanos, con una persecución naval, un buen número de animales amigos, un malvado rey, un árbol legendario… Es demasiado y más si tenemos en cuenta que el filme no llega (por suerte) a durar ni siquiera dos horas.

No todo es malo, claro. Además del buen hacer de Robert Downey Jr. (lo mejor posible con el material de base) hay que reconocer que tiene momentos divertidos y que logran sacar una sonrisa, pero estos son los menos. Durante la mayor parte del metraje realmente no sabes de qué trata la cosa, qué mueve a los personajes, o cómo un filme destinado a niños y que debería ser divertido no deja de sacarte bostezos de aburrimiento.

Pasadlo bien si vais a verla, pero tened muy claro que será hora y media de vuestra vida que no recuperaréis nunca.

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