Hace tiempo solía decirse que los cómics (tebeos, mangas…) eran para niños y esto era un problema. Por un lado hacía que todo un medio fuera automáticamente menospreciado ya que en general, por desgracia, cuando la masa dice que algo está destinado a los más pequeños lo hace de forma despectiva, y esto conllevó que se intentara demostrar que no era así.

Una hoja de papel está en blanco y por el hecho de poner dibujos encima no haces que sea para un público o para otro, eso es en base a la ilustración, la historia, la narrativa escogida… Un montón de factores son los que lo deciden, y por ese motivo durante un tiempo se intentó demostrar lo erróneo de la afirmación antes mencionada.

Como ejemplo perfecto citaré la presentación que del cómic Krysalis de Nacho Fernández en el Salón del Manga de Barcelona de 2017, este tema salió a colación y Toni Kudo, editor de Letrablanka dijo que nos habíamos “pasado de frenada” al punto de que costaba encontrar productos para niños. Y tenía razón.

Al menos hasta hace poco en que estos han ido volviendo a las tiendas y a las editoriales en un intento de captar nuevos lectores (viendo que la edad media empieza a ser demasiado alta) y también a los hijos de los antiguos. La fortuna es que el fin de esta etapa de oscuridad, por llamarla de algún modo, llega en un tiempo en el que las pantallas están llenas de aventuras de superhéroes, las jugueterías venden sus muñecos y el público no especializado está cada vez más familiarizado con nombres del noveno arte.

ECC Ediciones lanza Es hora de dormir, Batman, de Michael Dahl con los dibujos de Ethen Beavers. El primero es un autor que ha escrito decenas de cuentos y vive (según su web) en una casa encantada, es también el escritor de ¡Buenos días, Superman! de la misma editorial, ilustrado por Omar Lozano. Se decanta por una historia sencilla en la que contrapone la noche de un niño justo antes de irse a dormir con el comienzo de la misma para Batman, dos mundos en apariencia distintos pero que terminan conectados de una forma preciosa.

Ethen Beavers por su lado nos trae un apartado gráfico que bebe totalmente del creado por Bruce Timm y su equipo para Batman: The Animated Series, en concreto en su etapa de The New Batman Adventures, una serie que ha demostrado sobrevivir a los años y que se ha convertido para muchos (me incluyo) en el Batman quintaesencial por derecho propio.

La unión de ambos autores da lugar a un tierno cuento infantil que encandila a los que ya no lo somos tanto, una historia sencilla narrada a través de preciosas ilustraciones de marcado carácter naif que logran hacernos soñar con volver a tener cinco años.

Leedlo y leédselo.

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